Opinión
Créditos: El Mostrador.
Impacto emocional en bomberos ante incendios forestales
Ser bombero suele ser visto como la figura de un héroe invisible: fuerte, valiente, inquebrantable y dispuesto al sacrificio. Sin embargo, esta imagen idealizada puede implicar un alto costo emocional, especialmente cuando no existen espacios validar las emociones, así como los sentimientos de vulnerabilidad humana que surgen de manera natural en quienes enfrentan escenarios extremos, como el que se enfrenta hoy con los incendios de Biobío y Ñuble.
La exposición constante a riesgos y amenazas directas para la integridad física es la realidad que enfrentan por estos días los bomberos, quienes de manera completamente voluntaria se ven inmersos en una tragedia que no solo es física y material, sino también emocional.
Es importante comprender que la exposición prolongada a situaciones catastróficas puede generar síntomas asociados al trastorno de estrés agudo y al de estrés postraumático. Estos se manifiestan a través de ansiedad, irritabilidad, alteraciones del sueño, pesadillas, recuerdos intrusivos vinculados a la experiencia crítica, estados de alerta permanente, dificultades de concentración, sentimientos de culpa y tristeza, entre otros. En el caso de los bomberos, estos efectos pueden presentarse debido a la acumulación continua de emergencias, lo que dificulta los procesos de elaboración emocional.
Brindar apoyo a estas personas, mediante estrategias de afrontamiento ante a los escenarios extremos que enfrentan en los actuales incendios forestales, es una necesidad prioritaria y una urgencia ética y de responsabilidad de Estado. No se debe olvidar al ser humano que existe detrás del uniforme.
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