Movilidad
Electromovilidad en Chile: el desafío ya no es el auto, sino la infraestructura
Mientras crece el parque de vehículos eléctricos, el foco se desplaza hacia la infraestructura, el soporte técnico y la formación especializada que permitan sostener esta transformación.
El avance de la electromovilidad en Chile es evidente. Cada vez son más los vehículos eléctricos circulando en las calles y las proyecciones apuntan a un crecimiento sostenido en los próximos años. Sin embargo, el verdadero cuello de botella ya no está en la adopción de estos vehículos, sino en la infraestructura que los hace viables: puntos de carga, soporte técnico y capital humano especializado.
En ese contexto, el desarrollo de un ecosistema robusto se vuelve clave. No basta con incorporar tecnología; también se requiere asegurar continuidad operativa, estándares de seguridad y formación técnica que permita sostener este cambio a largo plazo.
Ahí es donde comienzan a aparecer actores que buscan cubrir esa brecha de manera integral. Uno de ellos es Emasa Chile, empresa con más de seis décadas de trayectoria en el mundo automotriz, que ha orientado su operación hacia la infraestructura de carga eléctrica, combinando equipamiento, servicio técnico y formación especializada.
A través de su alianza con la marca internacional Teison, la compañía ofrece cargadores de corriente alterna y continua, certificados por la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC), tanto para uso domiciliario como comercial. Pero más allá del producto, el foco está puesto en la operación: tiempos de respuesta acotados, disponibilidad de repuestos y capacidad de adaptación a distintos tipos de proyectos, desde flotas hasta soluciones residenciales.
Otro de los puntos críticos en el desarrollo de la electromovilidad es la formación de capital humano. En esa línea, iniciativas como el Emasa Training Center, en conjunto con Fulcro, han impulsado la certificación de especialistas bajo estándares de ChileValora, incluyendo también la incorporación de mujeres en un rubro históricamente masculinizado.
Con un mercado en expansión y desafíos aún pendientes, la electromovilidad en Chile parece depender cada vez más de la capacidad de articular soluciones completas. Infraestructura, servicio y formación comienzan a ser parte de una misma ecuación.
Más información en hubmovilidad.com o escribiendo a hub@emasa.cl.