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Violencia de género sin excepciones: la experiencia de la reina Camila BRAGA Crédito: El Mostrador.

Violencia de género sin excepciones: la experiencia de la reina Camila

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La reina Camila del Reino Unido relató públicamente haber sido agredida de adolescente, un episodio que reflejaría cómo incluso miembros de familias reales pueden ser víctimas de violencia.


Mientras la reina Camila compartió el impacto de una agresión que vivió siendo adolescente, recordando la furia que sintió al defenderse, la historia demuestra que ataques a figuras reales —del pasado y presente— no son desconocidos.

La reina Camila de Reino Unido, esposa del rey Carlos III, reveló recientemente que cuando era adolescente sufrió una agresión en un tren en dirección a la estación de Paddington en Londres, cuando tenía entre 16 y 17 años.

En una entrevista con la BBC, relató que un hombre desconocido la atacó, obligándola a defenderse y que el episodio la llenó de “ira” que permaneció con ella durante años.

Aunque Camila no detalló públicamente cada cosa, el incidente había sido mencionado anteriormente en el libro Power and the Palace, donde se explica que la joven se liberó del atacante utilizando el tacón de su zapato, tal como su madre le había enseñado, y luego alertó a las autoridades en la estación.

Camila rememoró asimismo en la entrevista con la BBC cómo, al bajar del vagón, su madre la miró y le preguntó que por qué tenía el pelo de punta y le faltaba un botón en el abrigo. “También recuerdo la ira y cómo estaba furiosa por ello. Eso ha permanecido latente por muchos años”, comentó la esposa de Carlos III.

Este relato conocido ahora primero por la reina en persona forma parte de la labor que ella misma ha realizado en años recientes para apoyar a víctimas de violencia doméstica y agresión sexual, invitando a visibilizar experiencias que a menudo se mantienen en silencio.

Aunque muchos asocian a la realeza con privilegios y protección, la historia moderna muestra que distintas figuras reales han estado en la línea de fuego de agresores por motivos políticos, ideológicos o individuales.

Violencia y figuras públicas

El caso de Camila, que vivió un ataque específico de violencia contra una mujer joven, resuena especialmente en un contexto global donde la violencia de género sigue siendo un problema urgente. La propia reina ha alineado parte de su labor pública con la lucha contra estos delitos, subrayando la importancia de romper el silencio y generar espacios de apoyo a las víctimas.

La psicología y los estudios sociales destacan que cuando figuras de alto perfil hablan de sus experiencias con la violencia, se envía un mensaje relevante: la agresión puede afectar a cualquier persona, independientemente de su estatus.

Esto puede ayudar a normalizar la discusión sobre temas como abuso, acoso y violencia de género, fomentando una cultura de apoyo, denuncia y prevención.

Seguridad, prevención y cambio cultural

Los relatos de agresiones contra figuras individuales, ya sean reinas, políticos o ciudadanos comunes, muestran una realidad en la que la violencia —física o sexual— continúa siendo un desafío. Las autoridades, organizaciones civiles y comunidades han recogido estos testimonios para impulsar programas de educación, prevención y atención a víctimas.

La revelación de la reina Camila, unida a episodios históricos de ataques a la realeza, nos recuerda que ningún nivel de fama o estatus social elimina el riesgo de violencia. Promover la denuncia, fortalecer redes de apoyo y educar sobre relaciones respetuosas constituyen pasos clave para avanzar hacia una sociedad más segura para todos.

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