Publicidad
Mujeres en los cuidados más allá de los límites del mercado Yo opino Créditos: El Mostrador.

Mujeres en los cuidados más allá de los límites del mercado

Publicidad
Yasna Castillo
Por : Yasna Castillo Encargada de Incidencia Nacional. Observadoras de la Ley de Aborto Chile
Ver Más


Hace unos días se anunció, desde la Corte Interamericana de Derechos Humanos, el reconocimiento del cuidado como un Derecho Humano, esta mención llega junto antes del desarrollo de la XVI Conferencia Regional de la Mujer (CRM), reciente. 

La Conferencia Regional de la Mujer, que cumple 50 años, tiene como objetivo anual relevar el derecho al cuidado como eje principal de las sociedades de América Latina y El Caribe, destacando el rol de las mujeres en esta labor que permite sostener a los países de la región y el mundo.

En este encuentro se ha evidenciado el cuidado no solo como un bien dinamizador de las economías de los países, sino también, como un factor que afecta al desarrollo de mujeres y niñas, debido a que el cuidado se transforma, muchas veces, en una postergación de proyectos de vidas, trayectorias educativas y sobrecarga laboral que muchos estados de la región no han reconocido.

La XVI CRM entregó una radiografía de los países respecto a la labor de los cuidados, datos, tales como que el trabajo de cuidados implica comprender la economía de este, más allá de los límites del mercado y considerar el trabajo remunerado y no remunerado, dentro y fuera del hogar y con las personas que proveen y reciben cuidados y quienes los contratan. 

Otro de los datos que se comentó fue que el cambio climático influye en el aumento de la demanda de cuidados, ya que exacerba algunos problemas de salud e incrementa vulnerabilidad de ciertos grupos poblacionales; el 16% del total de las mujeres jóvenes de la región se dedica principalmente al trabajo doméstico y cuidados no remunerados; los sectores productivos vinculados con la economía del cuidado agrupan al 27,4% de las mujeres ocupadas de la región y al 6,0% de los hombres; y que el trabajo de cuidados no remunerado representa entre el 19 y 27% del PIB de los países de la región.

El Documento de Tlatelolco, síntesis de los acuerdos y negociaciones desarrolladas por los países de la región, con la participación de la sociedad civil, deja de manifiesto aspectos importantes en relación al cuidado, se reconoce  la labor de quienes lo practican, lo reciben y toman el autocuidado como derechos que deben ser garantizados por los Estados y por todos los actores de la sociedad, es decir, se reconoce como un bien común que permite el cambio social y que impulsa a los Estados a dar paso a la igualdad sustantiva y alcanzar la sociedad del cuidado; Garantiza el acceso a servicios de salud integrales y el ejercicio pleno de los derechos sexuales y reproductivos; Resguarda el aborto seguro y de calidad revisando medidas punitivas impuestas a quienes acceden a este derecho; y propone el desarrollo de políticas de cuidado con enfoque de interseccionalidad e interculturalidad en los países de la región; entre otros puntos importantes.

Hablar de cuidado implica una transformación social, desarrollar cambios en lo político, cultural, económico y medioambiental, en donde las mujeres y el feminismo son parte fundamental de ese actuar. Las mujeres feministas que nos representan en puestos de poder han sido claves para lograr y avanzar en estos cambios, sin embargo, la experiencia nos ha demostrado que sólo con el desarrollo de gobiernos democráticos este cambio es posible. Por esto, hoy trabajamos por una sociedad más justa en la que se amplíen derechos que vayan en beneficio de nuestro país cada vez más envejecido y empobrecido, ese cambio es un trabajo que también asumimos las mujeres organizadas.

Nos falta mucho por caminar, sabemos que queda mucho por recorrer, no olvidamos las injusticias, los feminicidios, las desapariciones de mujeres defensoras de derechos medioambientales, ni la negación a los derechos consagrados en la ley, pero, celebramos los avances y las posibilidades de creer que otra sociedad es posible.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.
Publicidad