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Nuevo presidente de la CChC estima en US$ 2.400 millones las pérdidas del sector debido a la pandemia y advierte sobre quiebras: «Los números hablan por sí solos» MERCADOS Foto: Aton

Nuevo presidente de la CChC estima en US$ 2.400 millones las pérdidas del sector debido a la pandemia y advierte sobre quiebras: «Los números hablan por sí solos»

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Respecto a una posible solución para reiniciar las obras, Antonio Errázuriz señaló que en la organización gremial cuentan con un protocolo sanitario y un «porcentaje altísimo» de empresas que han adherido a este. Sin embargo, añadió que están pensando en que se les declare como una actividad esencial. El mandamás del gremio constructor apuntó a que es «muy duro» explicarles a sus socios que, por ejemplo, la construcción de Américo Vespucio subterránea, de obras de infraestructura y de viviendas sociales están funcionando porque han sido declaradas actividad esencial. «Hay una muy potente frustración y que tiene un costo altísimo», fustigó el ingeniero, revelando que el costo, actualmente, «lo están absorbiendo las empresas».


Tras su primera semana como presidente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), Antonio Errázuriz Ruiz-Tagle, ingeniero civil de la Universidad Católica y socio fundador de la constructora Mas Errázuriz, se refirió a la situación actual y lo que se viene para el rubro que ha sido duramente golpeado, como muchos otros sectores de la economía, por la pandemia del coronavirus.

Errázuriz dijo a El Mercurio que es «fundamental» para el país la reactivación del sector. Pero, según señaló, antes de eso hay un punto de partida, que es el reinicio de los proyectos paralizados. «La reactivación comenzará cuando empiecen a moverse las grúas y la gente empiece a ir a los proyectos que están detenidos en la zonas de cuarentenas. Hay 400 mil trabajadores sin trabajo y eso es muy duro», comentó el titular del gremio constructor al matutino.

Respecto a una posible solución para reiniciar las obras, el mandamás de la CChC reveló que en la organización cuentan con un protocolo sanitario y un «porcentaje altísimo» de empresas que han adherido a este. «Pensamos que se nos declare una actividad esencial», añadió Errázuriz apuntando a que es «muy duro» explicarles a sus socios que, por ejemplo, la construcción de Américo Vespucio subterránea, de obras de infraestructura y de viviendas sociales están funcionando porque han sido declaradas actividad esencial.

«Hay una muy potente frustración y que tiene un costo altísimo», fustigó el presidente de la CChC, estimando que las pérdidas asociadas a estas paralizaciones son del orden de los US$ 2.400 millones «y las están absorbiendo las empresas». En ese sentido, Antonio Errázuriz advirtió que puede haber, además de pérdidas, quiebras en el sector. Dijo que «los números hablan por sí solos» y que los proyectos habitacionales comparados con el año anterior han caído 68%, las ventas bajaron 56%, y esto es «un impacto muy potente».

«Ahora —añadió— cuánto resistan (las constructoras) dependerá de su situación en particular, pero ninguna de las empresas tiene una capacidad infinita. Lo que arrastra una quiebra de una empresa, todos sabemos lo que significa y en ese sentido, estamos en una situación bien límite, porque los montos son muy altos».

El presidente de la Cámara Chilena de la Construcción finalizó el punto haciendo referencia a los proyectos de inversión del Estado que, a su juicio, «son potentes». «Estamos hablando de US$ 34 mil millones, que es una cifra importante para la creación de empleos. Pero lo más importante es hacer que las cosas pasen, que esto se transforme en licitaciones en el corto plazo. Estamos disponibles para apoyar al ministro de Obras Públicas en los cuellos de botella que se produzcan», concluyó.

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