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NUEVA CONSTITUCIÓN

El fiasco de la secretaría administrativa de la Convención

por 6 julio, 2021

El fiasco de la secretaría administrativa de la Convención
La repartición del Gobierno, dependiente del Ministerio Secretaría General de la Presidencia y que es la encargada de facilitar la operatividad de la Convención Constitucional, volvió a concentrar todas las miradas, por lo que se entendió transversalmente como un actuar "negligente", al no entregar las condiciones técnicas y sanitarias básicas para que sesionara ayer el primer encuentro de trabajo de las nuevas autoridades. La sesión terminó en un bochorno, debiendo ser suspendida. Todo esto, marcado por peticiones de renuncia al ministro de la Segpres, Juan José Ossa, y al secretario ejecutivo de la Convención, Francisco Encina, quien –según fuentes de Palacio– habría presentado su renuncia en horas de la tarde. Aun cuando el Gobierno no ha confirmado la salida del señalado secretario ejecutivo, desde Palacio admitieron que, de sacrificar a alguien, ese sería Encina, por el nuevo fiasco que tiene a La Moneda de protagonista.
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La sesión estaba fijada para las 15:00 horas, sin embargo, ya eran las 16:00 y no había señales de que se diera inicio a la primera sesión de trabajo de la Convención Constitucional. Primero se habló sobre cómo distribuir a los 155 en las cuatro salas dispuestas para el trabajo, para respetar los aforos: había una propuesta de Chile Vamos de agruparse por sensibilidades políticas, que no era mal vista por sectores del PC; otra opción era realizar un sorteo y, una tercera, fue ordenarlos de manera paritaria, siguiendo la lista de nombres de la Convención.

El problema real apareció cuando los constituyentes quisieron iniciar la sesión y notaron que no estaban las condiciones técnicas para hacerlo. No funcionaba el audio, ni los computadores ni las cámaras, para realizar una sesión telemática conectando las cuatro salas disponibles, lo que originó una controversia en la sede del antiguo Congreso en Santiago.

Finalmente, dado que no había condiciones técnicas ni sanitarias, determinaron levantar la sesión y suspenderla hasta nuevo aviso. La molestia de los convencionales constituyentes era evidente, y ya en el hemiciclo de la Cámara de Diputadas y Diputados en Santiago, donde algunos pudieron instalarse, había reclamos hacia el Gobierno y su incapacidad de asegurar una fecha que era conocida con anticipación.

De hecho, varios días antes, el 29 de junio, la Asociación de Funcionarios de la Segpres ya había advertido sobre la falta de medidas sanitarias. “Manifestamos nuestra preocupación, por cuanto, a las medidas tomadas, de acuerdo a las normas sanitarias (Protocolo Covid-19), respecto a los aforos, distanciamiento social, elementos de protección personal (EPP), señaléticas, procedimiento de accidentes (aprobado por resolución exenta), conformación y funcionamiento del comité paritario de higiene y seguridad, plan de emergencia (aprobado por resolución exenta), entre otros”, dice la declaración.

A la salida de la fracasada sesión la molestia era evidente y se manifestó, por parte de la mayoría de constituyentes, que la responsabilidad recaía en la Secretaría Ejecutiva y, políticamente, en la Segpres, pues los plazos se conocían con anticipación, había licitaciones en curso y millonarios contratos de Internet y otros servicios. "Las condiciones tenían que estar desde el 4 de julio y no solo el 4 de julio. En la instalación había una carpa al aire libre, ¿por qué la desarmaron?", reclamó un constituyente. Esto derivó incluso en peticiones de renuncia por parte de grupos de constituyentes al ministro Juan José Ossa y todo su equipo, incluyendo al secretario ejecutivo de la Convención, Francisco Encina.

“Es el Gobierno el que tenía que tener esto habilitado y no lo hizo, sigue haciendo las cosas al revés”, dijo Daniel Stingo. “El Gobierno declaró ante todo Chile que existía toda la infraestructura que iba a garantizar un buen funcionamiento. Mostraron fotografías con sistema telemático, y lo que nos encontramos hoy día es que no funcionaban. Generó un bochorno al inicio de la Constituyente”, dijo Marcos Barraza.

Algunos, como el Colectivo Socialista, acusaron directamente un boicot, un intento de sabotear la tabla de contenidos de ayer, que incluía una declaración en favor de los presos de la revuelta. Una sensación que constituyentes independientes y de la Lista del Pueblo compartieron.

Chile Vamos y su fallido intento de responsabilizar a la mesa constituyente

“En estos momentos estamos viendo una improvisación increíble de la presidencia y vicepresidencia de la CC. Nos citaron a una sesión que no se puede realizar… condiciones sanitarias y técnicas impresentables. Y, para colmo, a puertas cerradas (sin transparencia)”, acusó vía redes sociales Ruggero Cozzi, constituyente de RN. En su sector aseguraron que el Gobierno le recomendó a la mesa sesionar desde el martes para tener todas las condiciones técnicas, pero que Loncon y Bassa habían decidido hacer caso omiso y sesionar de todos modos hoy. Incluso algunas versiones aseguraban que el Ejecutivo habría advertido que esas condiciones no estaban antes de las 17:00 horas, lo que fue desmentido por la mesa directiva de la Convención.

Finalizada una extensa reunión entre la mesa constituyente y representantes de La Moneda, como el subsecretario de la Segpres, Máximo Pávez, y el mismo secretario ejecutivo, Francisco Encina, tanto Loncon como Bassa afirmaron que la mañana de ayer, cuando se reunieron en el Palacio Pereira con el Ejecutivo, se les había asegurado que estaban las condiciones para sesionar ayer a las tres de la tarde.

“Tuvimos una reunión de coordinación donde se nos aseguró que esas condiciones iban a estar, y no estuvieron. Se nos aseguró que, estando en el hemiciclo, íbamos a poder sentarnos en la testera, empezar a sesionar, y ni siquiera los micrófonos funcionaron. El primer responsable de esto, por mandato de la Constitución, es el Presidente de la República”, enfatizó el vicepresidente de la instancia, Jaime Bassa.

Fue el propio Gobierno el que asumió que el error fue suyo, atribuyéndolo a un problema técnico, evitando, eso sí, admitir una negligencia en la gestión. El subsecretario de la Segpres, Máximo Pavez, señaló que “hubo errores técnicos que impidieron el normal funcionamiento de la Convención. Tuvimos un error técnico con los puntos de acceso respecto de la provisión de Internet, que estamos solucionando, y nosotros no vamos a descansar como Gobierno hasta generar todas las condiciones para que esto funcione de la mejor manera posible”, dijo el subsecretario, quien descartó cualquier tipo de intento de boicot.

En sectores de la centroderecha había molestia por la “torpeza” con que se abordó esta situación, apuntando a Francisco Encina, pero también a su coordinación directa con el Gobierno, la Segpres. De hecho, versiones apuntaban a que Encina habría presentado su renuncia, y que era el nombre que el Ejecutivo estaba dispuesto además a sacrificar en medio de esta polémica, donde el Gobierno pasó de irrelevante a negligente.

Mientras, otras fuentes aseguran que el presidente de la Cámara de Diputadas y Diputados, Diego Paulsen (RN), habría ofrecido asesoría para poder sesionar tal como lo hace la Cámara Baja en el contexto de pandemia, sin recibir respuesta desde la Convención. A juicio de algunos, eso habría evitado en parte el fracaso de la primera jornada de trabajo.

Finalmente, hoy no habrá sesión de la Convención Constitucional, sino que se revisará que se solucionen los problemas técnicos para poder sesionar mañana. Para eso, tanto la directiva de Loncon y Bassa, como el mismo subsecretario Pavez, se reunirán durante la jornada para hacer tales revisiones y atender otras solicitudes realizadas por los constituyentes, respecto a las medidas sanitarias por el COVID-19.

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