Publicidad

¿Y ellas no existen?

Publicidad
Por: Nicolás Vial Saavedra 


Señor director:

Los movimientos sociales y por los derechos de las personas, en particular el feminista, siempre serán creíbles en cuanto pongan la mirada en el segmento más deprivado, marginado e invisibilizado. De no ser así, toda acción tendiente a generar respeto y oportunidades; podría llegar a ser una gran hipocresía oportunista. 

Quiero dirigir la mirada hacia el mundo de las privadas de libertad que por decenios han vivido en la más terrible soledad y olvido. ¿Las mujeres en las cárceles han sido visitadas y escuchadas por las promotoras más reconocidas de esta corriente social? 

Consternada quedó la ciudadanía con aquella mujer que dio a luz, hace unos meses, en un pasillo de la cárcel de San Miguel. Nadie vio, in situ, a las autoridades involucrándose en tal hecho. El proyecto Ley Sayén, desde el 2017, no avanza y, por lo mismo, es muy probable que el caso evidenciado pueda darse nuevamente en cualquier centro penal. ¡Qué coraje y pasión requieren Red de Acción Carcelaria, Leasur, Mujer Levántate, entre otras instituciones, para seguir en lucha en un ambiente de adversidad y displicencia!

No basta, simplemente, salir masivamente a conmemorar un 8M. El espectáculo televisivo no soluciona nada. Mientras las candelas se encienden por un día, las mujeres privadas de libertad siguen sumidas en la oscuridad.

 Nicolás Vial Saavedra 

Presidente Fundación Paternitas

 

Publicidad