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La Araucanía, territorio de inmigraciones Opinión

La Araucanía, territorio de inmigraciones

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Andrés Sanfuentes Vergara
Por : Andrés Sanfuentes Vergara Economista, académico. Presidente de BancoEstado entre el año 1990 y el año 2000.
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El poblamiento de La Araucanía ha generado disputas intensas a través de la historia, hasta llegar a la actualidad, que es central de las definiciones sobre los pueblos originarios y una zona de conflictos intensos y prolongados, con diversas respuestas a las preguntas de quién y cuándo se ocupó el territorio.

En el actual debate constitucional se suma a la definición de Nación y Estado.

El tema es de una gran complejidad, en especial por las diversas visiones sobre la materia y la pasión que envuelve a muchos interesados, incluso a los historiadores, como las visiones extremas de Villalobos y Cayuqueo. La situación es más difícil por el mestizaje de los mapuches y su integración a la vida ciudadana. En la actualidad son una minoría en el país a causa de su traslado a los centros urbanos y la mezcla con otros orígenes, en la búsqueda de mejorar su calidad de vida.

En su origen, los primeros mapuches provenían de la actual Argentina, donde se caracterizaron por su nomadismo, que las persecuciones los llevaron a trasladarse a Chile, donde encontraron tierras boscosas e impenetrables que fueron limpiando solo para avanzar, pero impedían el asentamiento como agricultores, solo ganaderos.

Una mirada más cercana y desapasionada se puede encontrar en dos obras extranjeras de la segunda mitad del siglo XIX, de europeos que vivieron unos años en Chile: Francisco Grin (1888) y Gustave Verniory (1887).

La exitosa experiencia de la colonización alemana del sur promovida por Pérez Rosales y la necesidad de incorporar oficialmente los territorios al sur del Biobío, llevaron al Gobierno a crear la Agencia General de Colonización con sede en París, que se extendió por países cercanos, con el fin de fomentar la llegada de europeos. La iniciativa significó el aumento de la población extranjera, a pesar de que se estimaron en solo 134.524 el año 1907, el 4% de la población, la mayoría peruanos y bolivianos, como consecuencia del reciente término de la Guerra del Pacífico. Los europeos estaban encabezados por 18.755 españoles, 13.023 italianos, 10.724 alemanes, 9.245 ingleses, 9.800 franceses, 3.813 austrohúngaros, 2.080 suizos, y 1.729 árabes, sirios y “turcos”.

La experiencia gubernamental tuvo un éxito limitado, ya que a los problemas de financiamiento fiscal se sumaron dificultades en la selección de los “colonos”, en que se esperaba una primacía de Innovadores, especialmente en la agricultura; los primeros fueron una minoría, superada con creces por los “industriales”, que pronto seguían hacia los centros urbanos.

Los “colonos” emigraron desde su origen por varias causas, desde políticas o de pobreza hasta los atractivos ofrecidos por el Estado, que les financiaba un año de estadía a la familia, hasta 40 ha al colono para cultivar, sumadas a las adicionales por cada hijo hombre, y las semillas e instrumentos de labranza. Sin embargo, también existían carencias como la falta de escuelas, la escasa vida religiosa y comunitaria y la existencia de pillajes de distinto tipo provocados por chilenos que aprovechaban el aislamiento.

La “Pacificación de La Araucanía”, encabezada por Cornelio Saavedra, como se conoce actualmente la posesión por el Estado de este territorio, merece comentarios de variada índole:

-No se trataba de una región donde primaba entonces el estado de guerra, ni siquiera el nivel de violencia actual.

-La población mapuche vivía en forma bastante dispersa. No constituían un Estado, y a la inexistencia de pueblos se sumaban algunos villorrios. Los caciques eran débiles y se reunían escasamente para designar un toqui en caso de guerra.

-Su cultura era muy limitada, pero poseían una original cosmovisión. 

-Los mapuche se destacaban por su tranquilidad, incluso recibían la condición de “inofensivos” y, tal como lo señala Grin, “los indios constituyen hoy día una población absolutamente inofensiva. Consagrados a la agricultura, en modo alguno piensan en sublevarse. Si manifiestan alguna desconfianza hacia los extraños, es porque estos no han dejado pasar ninguna oportunidad de explotar su ignorancia. Carecen de instrucción e incluso la obra misma de la conversión se hace de modo muy somero”. Según Verniory, “el vicio capital de los indios es la borrachera” y agrega que “en la guerra los araucanos son intrépidos, sanguinarios y crueles. En tiempos de paz, por el contrario son generosos y hospitalarios. Tienen muy buena memoria y no olvidan jamás un favor ni menos una injuria”.   

-Tal como señalan algunos historiadores, no se trataba de una región aislada del resto, ya que el comercio con los chilenos era no solo frecuente sino también habitual.

-En la segunda mitad del siglo XIX se acelera la integración de Chile como un solo país, partiendo por la formación de Angol y Traiguén como pequeñas ciudades. El ferrocarril jugó un papel importante.

Como resultado de la “Pacificación” de Cornelio Saavedra:

a.- Los mapuche fueron desalojados de sus territorios y llevados a “reducciones”, al sur-oeste del país con suelos de menor calidad.

b.-Las tierras disponibles fueron destinadas a los nuevos colonos y licitadas entre la población con el objeto de obtener ingresos fiscales y un aprovechamiento productivo. Aquí aparecieron quienes buscaron “hacerse una pasada”, incluyendo quienes estafaron a los mapuches residentes y aprovechando a jueces deshonestos en las transferencias de tierras indígenas.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.
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