Opinión
Archivo (AgenciaUno)
Desarrollo productivo en tiempos de estrechez fiscal
El mercado debe expandirse y el Estado debe generar las condiciones para que ello ocurra. En esta línea, las recientes medidas orientadas a destrabar proyectos de inversión apuntan precisamente a mejorar la capacidad de ejecución.
En un escenario de bajo crecimiento y restricciones fiscales, la reactivación económica vuelve al centro del debate. Las cifras no son alentadoras. La tasa de desocupación alcanzó un 8,3% en el trimestre diciembre 2025–febrero 2026, mientras que la informalidad llegó a 26,8%, equivalente a más de 2,5 millones de personas fuera del sistema formal. A ello se suma un crecimiento proyectado entre 1,5% y 2,5% para 2026.
Con este escenario, la discusión sobre reactivación cambia de foco. Más que el nivel de gasto, lo que está en juego es la capacidad de activar la economía en un contexto de estrechez fiscal. En ese marco, las instituciones dependientes del Ministerio de Economía, Corfo, Sercotec y Sernatur, adquieren un rol particularmente relevante.
Durante los últimos años, la discusión sobre Corfo ha estado marcada por los traspasos de recursos al Tesoro Público, particularmente en el contexto de mayores ingresos provenientes del litio. Estos movimientos, que alcanzaron montos significativos, instalaron cuestionamientos sobre el uso de estos recursos y sobre el rol de la institución en la arquitectura económica del país. Más allá de la legalidad de estos mecanismos, lo relevante es la señal que se configuró: tensionar el rol de una institución diseñada para el desarrollo productivo hacia funciones de corto plazo.
Sin embargo, el desafío actual es distinto. En un escenario donde la política fiscal enfrenta mayores restricciones y el crecimiento sigue siendo acotado, estas instituciones se vuelven más necesarias.
Corfo, por ejemplo, cumple un rol clave en el apalancamiento de inversión y en la reducción de riesgos que el sector privado no siempre está dispuesto a asumir. Sercotec, por su parte, es fundamental para la formalización y fortalecimiento de micro y pequeñas empresas, precisamente donde se concentra una parte importante del empleo informal. Sernatur, en tanto, articula uno de los sectores con mayor capacidad de generación de empleo a nivel territorial.
Estas instituciones no sustituyen al mercado, pero sí corrigen fallas, coordinan actores y amplifican capacidades productivas. En un contexto de bajo dinamismo, su rol es facilitar que la inversión ocurra, que las empresas crezcan y que el empleo se formalice. El mercado debe expandirse y el Estado debe generar las condiciones para que ello ocurra. En esta línea, las recientes medidas orientadas a destrabar proyectos de inversión apuntan precisamente a mejorar la capacidad de ejecución.
Este énfasis en disciplina fiscal y reactivación de la inversión es consistente con las restricciones que enfrenta hoy la economía chilena. Sin embargo, la consolidación fiscal, siendo necesaria, no es suficiente. El crecimiento requiere además instituciones capaces de transformar ese orden macroeconómico en actividad productiva concreta.
En este escenario, el desarrollo productivo se define en la capacidad de activar inversión, fortalecer la base productiva y articular instituciones que operan en la economía real.
- El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.
Inscríbete en nuestro Newsletter El Mostrador Opinión, No te pierdas las columnas de opinión más destacadas de la semana en tu correo. Todos los domingos a las 10am.