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Movilización sorprende al gobierno y se toma la agenda

Zalaquett le arruina el libreto a La Moneda mientras secundarios vuelven con todo

por 17 agosto, 2012

Zalaquett le arruina el libreto a La Moneda mientras secundarios vuelven con todo
El edil dijo ayer que “el gobierno está al debe” y que no ha apurado la marcha de los proyectos de ley en el Congreso, en respuesta a la escalada de tomas en los liceos emblemáticos de Santiago. Por su parte, los estudiantes resolvieron radicalizarse a partir de este momento e incluso planean una gran funa a todos los candidatos para las elecciones municipales, incluidos los del PC. Expertos apuntan a que poco y nada se ha avanzado respecto a las demandas estudiantiles.
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En La Moneda ayer despertaron sorprendidos con los cuestionamientos del alcalde de Santiago (UDI), Pablo Zalaquett, quien criticó la falta de prioridad y mal manejo del conflicto estudiantil por parte de la administración de Sebastián Piñera. Se ganó un telefonazo y una larga conversación para alinearlo, ya que sus dichos dejaron en mal pie la gestión del ministro de Educación, Harald Beyer y el libreto público del gobierno de centrar todas sus respuestas al movimiento estudiantil en los proyectos que están en trámite en el Congreso. En Palacio se optó por salir del impasse bajándole el perfil a las diferencias internas y concentrar el foco de atención en un emplazamiento público a la oposición para que se defina entre el apoyo al movimiento estudiantil o terminar con el silencio cómplice a las movilizaciones.

Zalaquett lanzó un misil en la entrevista que dio ayer a La Tercera: “Creo que hay un tema en que el gobierno está al debe. Siento que se debe agilizar, a como dé lugar, la discusión de los temas vinculados a las reformas educacionales, por parte del gobierno, en el Parlamento. Esto no significa que uno tenga que hacer o no lo que los jóvenes indican, pero sí cortar de una vez por todas el tema”, criticó.

Es más, el edil advirtió que la “indefinición crea un ambiente propicio para las marchas y tomas (…) El gobierno no ha puesto el ritmo suficiente (…) y el país exige un proceso más rápido. Eso podría distender los ánimos”.

Enterados de las críticas del alcalde UDI, desde La Moneda lo llamó el ministro Andrés Chadwick, quien le explicó en detalle los proyectos de ley en el Congreso y el estado de cada uno. “He hablado largamente con el alcalde. Lo he puesto al día, comprendió y entendió que lo que se está haciendo por parte del gobierno es lo que se debió haber hecho y oportunamente”, respondió el vocero, quien habló del incómodo episodio solamente después de un almuerzo con el Presidente Piñera en las dependencias de la Segegob.

Durante el día en Palacio se reconoció que hubo molestia con Zalaquett y que el edil habría dado explicaciones al gobierno sobre la intención de sus declaraciones. Sin embargo, después primó el criterio de “comprender” a la autoridad comunal, porque a dos meses de la elección municipal donde se juega su reelección, está pasando un momento “complejo” por el fantasma de una posible derrota y tener la comuna “incendiada” con las tomas de colegios emblemáticos.

La Moneda no sólo optó por poner paños fríos a las diferencias internas que dejaron en evidencia las críticas de Zalaquett, sino que reafirmó la línea de tomar distancia en lo posible del conflicto, “pasarle la pelota a los parlamentarios” y, por tanto, nuevamente centrar la posible solución en el Congreso y los proyectos que ahí se debaten. “Las demandas estudiantiles las hemos conocido desde hace mucho tiempo, las hemos conversado, están siendo debatidas en el Parlamento, están presentados todos los proyectos de ley que el gobierno cree son necesarios, por lo tanto, no necesitamos que sean tomados los liceos para que sean escuchadas, las tenemos incorporadas”, recalcó Chadwick.

Cortina de Humo

En La Moneda se jugaron por desviar la atención hacia un emplazamiento público a la oposición, para sumarla al conflicto. Si bien ya había hablado con la prensa, terminada la reunión del comité de ministros políticos, el vocero salió por segunda vez a hablar, convocando especialmente a los medios de comunicación al salón azul para destacar el punto que no mencionó en sus primeras declaraciones.

“Con el mayor de los respetos quisiera pedirle un pronunciamiento a la Concertación, aquella fuerza política significativa en el país y el Parlamento, que se defina sobre tres puntos importantes vinculados a las tomas: si están o no por respetar la libertad del derecho a la educación, por condenar todo acto de violencia y hacer respetar las normas de la convivencia democrática y por respetar el derecho de todas las personas a desarrollarse y vivir en paz”, expresó el ministro Chadwick quien, si bien no descartó llamar a los presidentes de los partidos de la oposición, dejó claro que priorizó el juego mediático.

Según el gobierno no hay intenciones de desviar la atención de los conflictos internos, sino que el emplazamiento responde a la posibilidad –añadió– de “decirle a los grupos minoritarios que el país no los acompaña en las acciones de violencia que llevan a cabo. Si existe un compromiso desde el mundo político, desde el gobierno y la oposición, será un mensaje potente”.

Pero en privado se comentó en Palacio que no es mala la idea de emplazar a la Concertación, ya que consideran que con ello dejaron a la oposición entre la espada y pared con este llamado que se les hizo y las exigencias que le ha formulado la dirigente estudiantil, Camila Vallejo. Ahora se verá hacia qué lado se inclina la balanza.

En todo caso, ya hay más críticas entre alcaldes oficialistas, a quienes en período de campaña les cae como un mazazo tener los colegios en toma. De hecho el edil de Puente Alto (RN), Manuel José Ossandón, salió también ayer a mostrar su descontento con el gobierno: “En la Reforma Tributaria, que no sé si es reforma o no, porque es bastante chica, por un lado, ves a una Concertación obstructiva, que lo único que quiere es ganar algún puntito; y por otro lado a un gobierno que lo único que quiere es decir que cumplió algo que iba a hacer. No veo al mundo político con generosidad de hacer un gran acuerdo nacional para mejorar la calidad de la educación”.

La ira de los secundarios

Las declaraciones políticas transcurrían mientras decenas de estudiantes se volcaban a sus establecimientos en asambleas, reuniones; y algunos establecimientos de Santiago eran desalojados.

La radicalización también rozará las próximas elecciones municipales. Los jóvenes aún están estudiando un calendario más concreto, pero se realizará una “funa” sostenida a la clase política. “Eso incluye a la Concertación, a la derecha y también al Partido Comunista”, cuenta un dirigente.

El primer semestre fue, a juicio de muchos dirigentes secundarios, un tiempo para ponerse de pie después de los siete meses de toma del año pasado. Para levantarse, reflexionar, resumir y tomar aire para decidir lo que finalmente estará en primer lugar de su agenda el segundo semestre de 2012: la radicalización del movimiento. “En algún momento todos pensamos que las tomas no eran el mejor mecanismo de movilización, pero tampoco vemos más opciones”, comenta un dirigente estudiantil.

La sensación en las asambleas es que para el gobierno, ellos han sido aire. La Coordinadora Nacional de Estudiantes Secundarios (Cones) está en estos momentos recogiendo y sintetizando todas sus propuestas para darlas a conocer oficialmente el sábado.

La Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES) presentó el año pasado una propuesta que entregaron al ministro Felipe Bulnes y al alcalde Zalaquett, que está dividida en tres ejes temáticos: la reconstrucción de los colegios después del terremoto; otro inciso especial tiene que ver con el pase escolar y otro más importante señala la necesidad de contar con un nuevo sistema educativo, de calidad, articulado y con control comunitario.

¿Qué piden en común? Que la educación pública se fortalezca, pero con diálogo. No en el Congreso. “Nosotros pretendemos que cuando se habla de una materia tan importante como es la educación, los protagonistas estemos ahí”, recalca Pablo Toro, vocero de la ACES; y continúa: los estudiantes, los apoderados, los docentes, los codocentes, porque si queremos formular un nuevo proyecto país, tienen que estar todos incluidos en esto. La vía es una mesa de trabajo, pero sin presiones”, reitera.



La opinión de Toro choca con la del propio titular de Educación, Harald Beyer, quien responde que el espacio democrático de discusión, está en Valparaíso. “Tenemos hoy día 7 proyectos en el Congreso, todos ellos abordan distintas finalidades del proceso educativo. Todos ellos apuntan a producir una gran transformación de la educación en Chile y creemos que estos se pueden mejorar y esperamos todos los aportes de los actores relevantes, incluidos los estudiantes”, enfatizó el secretario de Estado.

Sin embargo, para los estudiantes, estos proyectos sólo forman parte de la mirada de un grupo de actores con lo que no se sienten identificados. Por eso la fuerza de la irrupción de los escolares, que aunque era previsible por la marginación que sufrieron el año pasado, tomó por sorpresa al gobierno.

“Nosotros hemos dicho que en agosto tenemos que radicalizar el movimiento, pero ¿qué entendemos por radicalizar? No significa salir a tomarse todos los colegios de Chile, sino que cada espacio de cada colegio tiene que ver cuáles son las formas que más le acomodan. Se trata de dar un paso más allá. O sea, si un colegio no tiene nada y ya está generando asambleas, para nosotros eso ya es radicalizar el movimiento”, asegura Toro.

La radicalización también rozará las próximas elecciones municipales. Los jóvenes aún están estudiando un calendario más concreto, pero se realizará una “funa” sostenida a la clase política. “Eso incluye a la Concertación, a la derecha y también al Partido Comunista”, cuenta un dirigente.

El apoyo de los expertos

Más allá si están de acuerdo con las tomas de los colegios, a juicio de varios expertos, los avances reales en materia de educación pública han sido nulos o vagos durante los últimos años.

Los reparos que tiene Manuel Sepúlveda, sociólogo e investigador del área de política educativa de Educacion 2020, son muchos: “Los semáforos SIMCE que no consideraban evolución ni factor socioeconómico, el proyecto de calidad y equidad que no incorporaba los recursos necesarios para el pago de bonos de retiro por parte de los municipios, la no inclusión del sector particular subvencionado en las exigencias que estipula el proyecto de Carrera Docente, y finalmente, el descuento tributario por pago en colegios particulares, son todas omisiones o medidas que afectan a la Educación Pública del país”.

Un estudio de la Fundación Sol del año pasado, proyectaba que el año 2012, 91 comunas tendrían una matrícula pública inferior a 40% en una historia que se comenzó a desgranar en 2008, cuando por primera vez los alumnos de escuelas particulares subvencionadas superaron a los estudiantes de colegios municipales.

Para Rodrigo Cornejo del Observatorio Chileno de Políticas Educativas (Opech), la respuesta del gobierno ni siquiera ha sido nula, sino que ha profundizado el modelo. “La actitud de la ACES y la Cones me parece la más sana que es posible tener; y es la más humana también: seguir movilizándose. Por ejemplo, hace un par de días se promulgó el Decreto 115 de la Educación Parvularia, que permitirá que una educadora tenga 25 niños. ¡Son muchos niños! Lo más probable es que la gente se endeude para llevar a sus hijos a un jardín privado”.

Uno de los temas más criticados por todos los sectores es el proyecto de desmunicipalización enviado al Congreso, fundamental para las demandas de los secundarios y en el que también podrían haber participado otros actores. “Ese proyecto es apenas un saludo a la bandera”, comenta el diputado Carlos Montes (PS); y entrega más argumentos: “Es menos público de lo que existe hoy día y es un debate a largo plazo. Se necesitaba uno de corto plazo, que entregara más recursos basales a los colegios porque muchos de ellos tendrán que cerrar si falta matrícula… Es razonable que los secundarios estén muy molestos porque no han sido tomados en cuenta y el gobierno se ha equivocado en la manera represiva y ciega de enfrentar los temas. Es un grave error que sólo puede llevar a radicalizar más el movimiento”.

“La molestia, la rabia, el descontento manifestado como protesta es una reacción frente al desconocimiento de sus demandas, de sus dirigentes y de los modos en que se lleva a cabo la práctica política de los jóvenes hoy en día”, señala Alejandra Villanueva, antropóloga, integrante del Núcleo de Investigación en Juventudes de la Universidad de Chile. “Además, este descontento ha encontrado más interlocutores y es que la desigualdad en accesos traspasa la demanda específica de la juventud y de los estudiantes y convoca al total de la ciudadanía. Cuestión interesante porque es gracias a este grupo (jóvenes y estudiantes) que hoy se debaten públicamente temas vinculados a la política y lo político”.

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