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El arte del churrasco brasileño llega con rodizio, diseño y sabor internacional Gastronomía

El arte del churrasco brasileño llega con rodizio, diseño y sabor internacional

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Picanha jugosa cortada a la mesa, piña asada al fuego y panes de queso recién horneados: la tradición brasileña del rodizio llegó a Santiago con servicio continuo, carnes a la espada y una experiencia pensada para saborear sin prisa.


La tradición de la carne a la espada —colocada verticalmente frente al fuego y asada en grandes piezas— es el corazón del churrasco brasileño. No es una parrilla común sino un ritual de abundancia y hospitalidad donde la carne se cocina lentamente, se corta en capas frente al comensal y vuelve al fuego para continuar su proceso. El resultado es jugosidad, textura y una puesta en escena que transforma la mesa en espectáculo.

Ensartada en largas espadas de acero, la carne gira con paciencia frente al calor vivo, como lo hacía hace más de un siglo en las llanuras del sur de Brasil. Allí, entre gauchos y ganado, nació una forma de cocinar que celebraba y construía identidad.

Hoy esa tradición cruza fronteras y aterriza en Santiago de la mano de Fogo de Chão, que abre su primera casa en Chile en CV Galería, Vitacura. Una nueva propuesta de carnes que reintroduce el ritual del rodizio y el asado a la espada en la escena gastronómica local.

Fundada en 1979 en Porto Alegre, la marca lleva décadas perfeccionando la técnica de asar carnes sobre brasas abiertas y servirlas de forma continua en la mesa, siguiendo la tradición gaúcha. Con más de 115 restaurantes en mercados clave —incluyendo Estados Unidos, América Latina, Medio Oriente y Asia— la compañía, hoy con sede en Estados Unidos, anuncia además un plan de expansión local que contempla una segunda apertura en Costanera Center en enero de 2026.

Tradición, confort y diseño

Desde el ingreso en CV Galería, el restaurante se percibe amplio, cálido y contemporáneo. Maderas nobles, iluminación tenue y una distribución pensada para la comodidad. La experiencia gira en torno al rodizio, el servicio continuo de carnes que llegan a la mesa cortadas por expertos al estilo tradicional.

Entre los cortes emblemáticos destacan la picanha —estrella indiscutida—, el corazón de pollo, la longaniza y distintos cortes de lomo y carnes premium, todos preparados a fuego lento para resaltar su jugosidad. El lugar trabaja con carnes premium importadas desde Estados Unidos, Brasil y Argentina, aunque algunas piezas específicas, como la costilla de cordero, provienen de la Patagonia chilena.

A ello se suma la clásica piña asada, que aporta un contrapunto dulce y refrescante entre cortes, y la llamada Mesa de Mercado: ensaladas frescas y preparaciones típicas brasileñas, como la ensalada de pollo, adaptadas al producto y paladar chileno. No faltan los tradicionales panes de queso, que completan la experiencia.

La propuesta líquida acompaña con una interesante carta de vinos —con etiquetas chilenas e internacionales— pensada para maridar con la intensidad de las carnes. En coctelería brillan las caipiriñas tradicionales o con fruta, que además son preparadas a la mesa.

Si bien la oferta es amplia, podría fortalecerse con más alternativas de mocktelería para quienes buscan opciones sin alcohol, tendencia cada vez más presente en la gastronomía contemporánea.

El restaurante cuenta con convenio de estacionamiento en CV Galería y servicio de valet parking con tarifa fija de $5.000, además de gratuidad en ciertos horarios con ticket timbrado.

Con su apertura en Santiago, Fogo de Chão instala en la capital una experiencia que combina tradición, espectáculo y hospitalidad. La carne a la espada deja de ser una postal del sur de Brasil para convertirse en una nueva forma de reunirse alrededor del fuego en la ciudad.

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