Gastronomía
Mes de la Cocina Chilena: posicionan la gastronomía como motor económico del turismo
El lanzamiento del Mes de la Cocina Chilena 2026, realizado en el Parque Metropolitano de Santiago, da inicio a una agenda que busca relevar el valor de la gastronomía como experiencia, identidad y motor de las regiones.
En Chile, la cocina no es solo una suma de recetas, sino una forma de leer el territorio. Desde el desierto hasta la Patagonia, la diversidad geográfica del país se traduce en una despensa única, donde conviven productos del mar, ingredientes ancestrales y tradiciones campesinas que han dado forma a una identidad culinaria propia, profundamente ligada a la estacionalidad y al origen.
Esa identidad —que mezcla herencias indígenas, influencias coloniales y una cultura de mercado viva— es la que cada año se busca poner en valor durante abril, mes en que se celebra el Día de la Cocina Chilena y que hoy toma una nueva dimensión con una agenda articulada a nivel país.
Este 2026, el puntapié inicial se dio en el Torreón Victoria del Parque Metropolitano de Santiago, donde la Subsecretaría de Turismo, junto a la Mesa público-privada “Chile Te Quiero Comer”, lanzó oficialmente el Mes de la Cocina Chilena. El encuentro reunió a actores del mundo público, privado y académico, marcando el inicio de una hoja de ruta que busca consolidar la gastronomía como eje estratégico del desarrollo turístico.
La elección del lugar no fue casual. En uno de los pulmones verdes más emblemáticos de la capital, con el teleférico como parte de la experiencia, se activó una muestra gastronómica que conectó preparaciones tradicionales con el paisaje, reforzando una idea clave: que la cocina chilena no se entiende sin su territorio.

Créditos: Cedida
Gastronomía: mucho más que cultura
El impulso al Mes de la Cocina Chilena no responde solo a una lógica patrimonial, sino también económica. Según el Estudio de Turismo Internacional 2024 de la Subsecretaría de Turismo y Sernatur, un 56,5% de los turistas extranjeros declara consumir gastronomía típica durante su estadía en el país, cifra que supera el 60% en mercados como Francia, Italia, España y Brasil.
A esto se suma que los visitantes de larga distancia —particularmente europeos y estadounidenses— registran mayores niveles de gasto, superando los US$1.300 por viaje, lo que posiciona a la experiencia gastronómica como un factor clave para atraer turismo de alto valor.
En términos de empleo, el rubro de alojamiento y servicios de comida concentra el 66,5% del empleo turístico, con entre 418 mil y 471 mil personas ocupadas durante 2025, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas. Además, destaca una participación femenina del 57%, consolidando a la gastronomía como un sector relevante en la generación de oportunidades laborales.
Desde el punto de vista empresarial, existen más de 63 mil compañías vinculadas a alimentos y bebidas, representando casi un tercio del ecosistema turístico nacional.

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Abril como activación país
Durante el lanzamiento, la subsecretaria de Turismo, María Paz Lagos, enfatizó el potencial de la gastronomía como motor de desarrollo territorial, señalando que estos sectores generan cerca de 700 mil empleos directos en Chile y que existe una oportunidad concreta para consolidar destinos con identidad culinaria.
En esa línea, abril aparece como un mes estratégico: además de coincidir con el otoño —temporada que invita a volver a la cocina más tradicional—, se trata de un período de menor demanda turística, lo que permite activar el sector y distribuir mejor los flujos a lo largo del año.
Desde el mundo agrícola, el subsecretario Francesco Venezian destacó el impacto de esta iniciativa en la cadena productiva, especialmente en pequeños y medianos agricultores, mientras que desde la industria gastronómica, el presidente de Achiga, Máximo Picallo, llamó a los actores del sector a sumarse a esta activación.
Por su parte, la Mesa “Chile Te Quiero Comer” puso el acento en el valor patrimonial de la cocina chilena como herramienta para fortalecer las economías locales y promover experiencias turísticas con sentido.

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Lo que viene: el “Menú de Chile”
El lanzamiento marca también el inicio de nuevas líneas de trabajo, entre ellas el desarrollo del “Menú de Chile”, una iniciativa orientada a visibilizar preparaciones representativas de las distintas regiones del país, integrando identidad, producto y relato.
Así, la cocina chilena avanza en su consolidación no solo como patrimonio cultural, sino como un motor económico capaz de dinamizar territorios, generar empleo y proyectar al país en el escenario internacional.
La gastronomía chilena se caracteriza por su diversidad y por una fuerte conexión con los ciclos naturales. En el norte, ingredientes como la quinoa, el maíz y las papas altiplánicas reflejan la herencia andina; en la zona central, el valle agrícola aporta frutas, hortalizas y vinos; mientras que en el sur, el mar y la tradición mapuche enriquecen la cocina con productos como mariscos, papas chilotas y preparaciones ahumadas.
Se trata, además, de una cocina de olla y de tiempo, con cazuelas, porotos, guisos y recetas que hablan de lo doméstico, de lo comunitario y de una cultura donde la mesa sigue siendo un espacio de encuentro.
En los últimos años, esta tradición ha dialogado con una nueva generación de cocineros que han llevado los productos locales a la alta cocina, con ingredientes endémicos en la escena internacional.