Informe advierte potencial del papel para reemplazar envases plásticos flexibles
Un reporte de la Fundación Ellen MacArthur plantea que los envases flexibles basados en papel podrían contribuir a enfrentar la contaminación por plásticos, aunque advierte que su implementación requiere criterios ambientales y productivos estrictos.
Un nuevo informe de la Fundación Ellen MacArthur plantea que el papel podría convertirse en una alternativa relevante frente al creciente uso de envases plásticos flexibles. El documento, respaldado por decenas de organizaciones y expertos, analiza las condiciones necesarias para que estas soluciones contribuyan efectivamente a reducir la contaminación sin generar nuevos impactos ambientales.
Los envases plásticos flexibles —como sobres, envoltorios o bolsas tipo pouch— se han convertido en el tipo de envase plástico con mayor crecimiento a nivel mundial. Su uso es común en productos cotidianos que van desde alimentos hasta artículos de higiene personal.
De acuerdo con el informe, este tipo de envases representa un problema ambiental significativo, especialmente en países donde los sistemas de recolección y reciclaje son limitados. En esos contextos, pueden transformarse en una importante fuente de contaminación, llegando a constituir hasta el 80% de los envases plásticos que terminan en los océanos.
El estudio, titulado “Envases flexibles basados en papel: el rol que podrían desempeñar para abordar la contaminación por envases plásticos flexibles de pequeño formato en mercados con altas tasas de fuga”, aborda particularmente la situación de países como India, Indonesia, Filipinas, Tailandia y Vietnam.

Crédito: Cedida.
El papel como posible alternativa
Según el análisis, los envases flexibles basados en papel podrían ofrecer ventajas frente al plástico, ya que pueden diseñarse con mayor facilidad para ser reciclables o biodegradables.
Esto permitiría que, en caso de que estos envases lleguen al entorno natural, su impacto ambiental sea menor en comparación con los plásticos persistentes. Además, en mercados donde existan sistemas adecuados de recolección y reciclaje, podrían reincorporarse al ciclo productivo.
El informe cuenta con el respaldo de 44 empresas, organizaciones de la sociedad civil, inversionistas y académicos, quienes coinciden en la necesidad de acelerar la innovación para desarrollar soluciones de envases flexibles basados en papel diseñados de manera responsable.
En Chile, esta línea de trabajo se relaciona con las iniciativas del Pacto Chileno de los Plásticos, impulsado por Fundación Chile y vinculado a la red global promovida por la Fundación Ellen MacArthur.
Los criterios para evitar nuevos impactos ambientales
El informe advierte, sin embargo, que reemplazar plástico por papel no garantiza por sí solo un beneficio ambiental. Sin una planificación adecuada, la transición podría generar otros problemas, como presión sobre los bosques o el uso excesivo de recursos.
Para evitarlo, el documento propone seis criterios clave que deberían guiar el desarrollo de estos envases:
-
Abastecimiento responsable de materias primas para evitar la degradación forestal.
-
Producción que minimice el impacto sobre el clima y los recursos hídricos.
-
Cumplimiento de requisitos técnicos, económicos y de consumo para asegurar su viabilidad.
-
Capacidad de reciclaje a nivel local junto con mejoras en infraestructura de recolección.
-
Evitar el uso de químicos peligrosos o contaminantes persistentes.
-
Integración en estrategias más amplias de economía circular socialmente inclusiva.
Innovación y colaboración para enfrentar la contaminación
Para Sander Defruyt, líder de estrategia de plásticos de la Fundación Ellen MacArthur, el desafío requiere múltiples soluciones. “La contaminación por envases plásticos flexibles es un desafío sistémico: se estima que 20 billones de artículos podrían ingresar a los océanos en los próximos 15 años. No existe una solución única, por lo que sumar alternativas basadas en papel amplía de manera útil el conjunto de herramientas disponibles, complementando otras soluciones prioritarias como los envases reutilizables”, señaló.
El especialista agregó que el desarrollo de estas alternativas requerirá innovación tecnológica y coordinación entre industria y responsables de políticas públicas.
Un desafío aún en desarrollo
Aunque el informe reconoce avances en el desarrollo de envases basados en papel, también señala que estas soluciones todavía no existen a la escala, costo o desempeño necesarios para reemplazar masivamente a los envases plásticos flexibles.
El documento plantea que acelerar la innovación, fortalecer la colaboración entre actores y establecer salvaguardas claras será clave para que estas alternativas puedan implementarse de forma efectiva dentro de una estrategia más amplia de economía circular.
En ese contexto, el reporte concluye que los envases de papel pueden formar parte de la solución, pero deben complementarse con otras medidas, como la reducción del uso de envases de pequeño formato y la expansión de modelos de reutilización en la industria global de envases.