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“Este delito es silencioso”: casos de explotación sexual infantil en Chile aumentan hasta 89%

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Javiera Burgos López
Por : Javiera Burgos López Periodista de El Mostrador.
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Alza de hasta 89% en explotación sexual infantil en Chile (2022–2024) expone un delito “silencioso”. Las policías refuerzan detección, formación y tecnología, y coordinan acciones con fiscalía y municipios para proteger a las víctimas y perseguir redes.


Entre los años 2022 y 2024, nuestro país registró un alza preocupante en los casos de explotación sexual de niños, niñas y adolescentes. Según cifras entregadas por la Defensoría de la Niñez, las denuncias crecieron entre un 73% y 89%. Es más, los delitos que predominan en estas cifrad incluyen la facilitación y obtención de servicios sexuales que involucran a menores de edad, además de la producción, almacenamiento y difusión de material de abuso sexual infantil.

El rol de las policías es clave para prevenir la explotación sexual comercial de niñas, niños y adolescentes en Chile. En esa línea, el país cuenta con el Protocolo Investigativo Interinstitucional en ESCNNA, una herramienta construida desde la colaboración entre el Ministerio Público, Carabineros, la PDI, el Poder Judicial y el Servicio de Protección Especializada, entre otras entidades.

El protocolo apunta a robustecer la detección temprana de casos, facilitar la denuncia oportuna y mejorar la investigación penal, con el fin de perseguir el delito de manera más efectiva y evitar que nuevas víctimas sigan siendo captadas por redes de explotación.

Bajo esto contexto, la participación y el intervención de las policías es fundamental para prevenir, detectar y abordar los casos de explotación sexual de NNA. Para conocer más y abordar más sobre esta problemática, El Mostrador conversó con la capitán Casandra Avilés, jefa de la sección de Grupos Vulnerables del Departamento Protección de la Familia y Grupos Vulnerables de Carabineros de Chile.

Avilés explica que como desafíos “nos encontramos con el escenario de que los casos de explotación sexual de niñas y adolescentes no son visibilizados. Hay un subregistro considerable en este delito principalmente y también existe esta normalización de ciertas conductas por parte de la ciudadanía, que lamentablemente repercuten en que no se puedan detectar muchos casos, que las víctimas también tengan miedo de denunciar porque esta relación también de asimetría de poder que tiene el explotador con las víctimas, también esta dinámica genera que la víctima no denuncie que no pueda recurrir a las autoridades, que no pueda recurrir, por ejemplo, a organizaciones de la sociedad civil, porque sabe que le puede pasar algo a ella o le puede pasar algo a su familia”. 

Asimismo, otro factor importante y fundamental es el rol de la tecnología en estos casos. La interacción anónima y sin supervisión amplifica que este tipo de delitos puedan concretarse de manera más efectiva y rápida, generando prácticas como el groomining. Avilés advierte que ” a pesar de que hay aplicaciones o hay instituciones que están haciendo esfuerzos para poder combatir los delitos, la diversidad de delitos sexuales que hay a través de las redes, siempre estamos atrás y es un gran desafío que tenemos que enfrentar, ojalá estuviéramos hablando como se está haciendo hoy en día en Australia, que están haciendo estas políticas de restricciones a ciertas determinaciones a las plataformas que más utilizan niños y niñas  a día de hoy, y es bien complejo porque a pesar de que tenemos el conocimiento en la temática, a pesar de que tenemos las herramientas, siempre vamos un paso atrás”. 

Capacitación policial: clave para detectar, proteger y perseguir

La capacitación de las policías es un pilar para combatir con mayor eficacia la explotación sexual de niñas, niños y adolescentes en Chile. Esto debido a que se trata de delitos altamente sensibles, complejos y de profundo impacto en las víctimas y círculo cercano. Para este tipo de casos se exigen respuestas y medidas que vayan más allá del marco legal como lo son las actuaciones profesionales, éticas y con un enfoque en los derechos humanos.

Formar a los equipos policiales permite mejorar la identificación de señales de riesgo, el trato adecuado a las víctimas y la coordinación con otras instituciones, garantizando un abordaje que priorice la protección, la dignidad y el bienestar de quienes han sido vulnerados. “Carabineros está realizando de forma permanente los diferentes procesos formativos que tenemos, tanto sensibilización y capacitación en esta temática, principalmente es responsabilidad del Departamento de Control y Coordinación Institucional, quienes están todas las semanas realizando capacitaciones a nivel nacional a los diferentes funcionarios”, agrega la Capitán de Carabineros. 

“De hecho, tenemos un protocolo de actuación que fue publicado hace un tiempo atrás, que precisamente llega en el fondo a darnos la herramienta de cómo debe ser un procedimiento policial desde el punto de vista investigativo frente a los casos de explotación sexual. Entonces, por ambos lados está Carabineros permanentemente realizando la sensibilización de nuestros funcionarios, y además también realizando y con la disponibilidad de realizar sensibilización y capacitación a la sociedad civil que también necesita conocer de lo que es este delito”. 

Desde la mirada policia, la evidencia es clara. La capacitación especializada no solo perfecciona el trabajo investigativo, sino que incide directamente en los resultados judiciales. En Chile, este enfoque ha sido subrayado por autoridades como un pilar estratégico. La coordinación interinstitucional y el entrenamiento de unidades policiales han permitido mejorar la recepción de denuncias y robustecer la persecución penal de estos delitos, como destaca la Subsecretaría de Prevención del Delito.

La denuncia y los datos como primera línea

En Chile, cualquier persona que sospeche, detecte indicios o cuente con evidencia de explotación sexual infantil tiene el deber de denunciar ante las autoridades. La alerta puede activarse de manera inmediata a través de Carabineros de Chile, llamando al 133, o de la Policía de Investigaciones (PDI), al 134, ambas líneas habilitadas las 24 horas para recibir reportes y movilizar la respuesta policial.

Además, de la vía telefónica existen otro tipo de programas que buscan frenar esta realidad. “Tenemos disponible un programa que se llama Programa de Seguridad Integral PCI 24 horas, en donde nosotros levantamos todos los casos a nivel nacional donde hay involucrado niños, niñas y adolescentes, ya sean calidad de infractores o en calidad de vulnerados o imputables o imputados.Esta información ingresa a una base de datos y es la dirección que entrega esta información, ya sea a la Subsecretaria de Prevención del Delito y a las diferentes municipalidades, para que ellos también puedan hacer la articulación a nivel local y así finalmente poder enfocar el trabajo en quienes estén siendo víctimas en el fondo de estos delitos”. 

Finalmente, Avilés recalca que el trabajo colaborativo entre las distintas instituciones públicas y privadas es fundamental para poder frenar este tipo de delitos. “Es fundamental porque este delito es un delito silencioso que afecta a todos sin distinción de clase social, sin distinción de nivel educacional y necesitamos hacer este trabajo en conjunto”. 

“Hablar de qué está ocurriendo esto, no hacer que no existe porque ese es el gran problema. Si bien las cifras durante los últimos años, y aumentando de denuncias, nos puede dar dos indicadores o estamos haciendo muy bien el trabajo que es un poco cuestionable, o en el fondo realmente están existiendo más víctimas. Entonces tenemos que trabajar en conjunto porque sí o sí requerimos de muchas manos. A pesar de que nosotros hagamos el trabajo preventivo, el estar ahí en el territorio día a día, necesitamos que organizaciones de la sociedad civil y diferentes instituciones también sigan haciendo un trabajo con respecto a la explotación sexual de niñas y adolescentes”, concluye. 

Frente a este escenario, el llamado del podcast y de la plataforma que lo impulsa es: actuar. La explotación sexual de niños, niñas y adolescentes no es un fenómeno aislado ni ajeno.

Puedes obtener más información de la plataforma en este link.

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