Viaje al abismo del Pacífico: Chile y China inician misión conjunta a 8.600 mts. de profundidad
Este lunes zarpó desde Valparaíso una inédita expedición científica chino-chilena que descenderá a la Fosa de Atacama, a 8.600 metros de profundidad, en un submarino capaz de tomar muestras y fotografías. La misión contempla 20 inmersiones y, por primera vez, integra a dos científicas chilenas.
Ayer, a las 20:00 horas, zarpó desde el puerto de Valparaíso la Expedición Conjunta China-Chile a la Fosa de Atacama (JCATE, por sus siglas en inglés), a bordo del buque científico Tan Suo Yi Hao y con destino al puerto de Antofagasta. En su cubierta transporta una verdadera joya tecnológica: el submarino tripulado Fendouzhe (“El luchador”, en español), capaz de descender hasta los 11 mil metros de profundidad y que permitirá a un grupo interdisciplinario de científicos investigar los puntos más profundos de nuestro subsuelo marino.
La misión es inédita: nunca antes un batiscafo tripulado había descendido para tomar muestras y fotografías de la Fosa de Atacama, que alcanza los 8.600 metros de profundidad y es la segunda más profunda del mundo, después de la de las Islas Marianas. En 2022, el empresario estadounidense Victor Vescovo descendió en otro sumergible, acompañado de Osvaldo Ulloa, director del Instituto Milenio de Oceanografía (IMO) de la Universidad de Concepción y actual jefe chileno de la JCATE.
“A la Fosa de Atacama la primera inmersión se produjo en 2022, con Victor Vescovo, que trajo el otro sumergible que existe y que llega a las máximas profundidades. Pero solo tuvimos dos inmersiones y esa vez bajamos básicamente para observar; no pudimos tomar muestras”, cuenta Ulloa a Aquí Valparaíso. En esta oportunidad, el Fendouzhe sí podrá capturar elementos como rocas y sedimentos, ya que cuenta con brazos robóticos, canastas de muestreo y cámaras de alta resolución.
El objetivo principal de la expedición, agrega Ulloa, es “buscar la existencia de nuevos ecosistemas, donde hay fauna que no depende del material que cae desde la superficie, sino de fluidos y sustancias químicas que emergen desde el fondo del mar. Se llaman comunidades quimiosintéticas. Se sabía que existían a 4.500 metros, pero nunca se pensó que estaban en una fosa al sur de Alaska. El año pasado, este hallazgo fue una de las diez noticias científicas más importantes del mundo”.
Primera expedición inmersiva con mujeres
El hallazgo es atribuido a la jefa china de la expedición, la doctora Mengran Du, quien junto a las chilenas Paola Peña (geóloga) y Valeria Cortés (geofísica), podría convertirse en la primera mujer científica en el mundo en descender a la Fosa de Atacama.
Su inmersión dependerá de los hallazgos que realice el submarino. Cortés, investigadora del IMO, explica que “todo depende de los datos que obtengamos en cada expedición y de cuál es el experto o experta que se seleccione para esa zona. Lo más probable es que lo sepamos con uno o dos días de anticipación”.
De cualquier manera, como mujeres científicas, ser parte del equipo que investigue las profundidades de la Fosa de Atacama “es un hito. Es importante reconocer a las mujeres en la ciencia. Somos pocos los científicos marinos en Chile, y que las mujeres seamos parte demuestra que podemos estar en todas partes”, comenta Peña, quien se desempeña en el programa de Geociencias Marinas y Costeras del Sernageomin.
Sobre este punto, Cortés agrega: “Para mí representa un cambio generacional, no solo desde el punto de vista de las mujeres. También hay que darle crédito a todo un grupo de personas que ha trabajado para que hoy exista mayor equidad de género. Tanto mis compañeros hombres como mis compañeras mujeres nos hacen sentir más seguras y tranquilas trabajando en ciencia”.
La expedición
La expedición contempla, en un período de dos meses, al menos 20 inmersiones aprobadas frente a las costas de las regiones de Atacama, Antofagasta y Tarapacá, y es fruto de una alianza entre el IMO y el Instituto de Ciencia e Ingeniería de Aguas Profundas (IDSSE) de la Academia China de Ciencias. Además, cuenta con el apoyo del Ministerio de Ciencia, la Academia Chilena de Ciencias y Sernageomin.
“Esta es la oportunidad que tenemos como IMO de acceder a tecnología de vanguardia mundial. Es como si nos invitaran a la Estación Espacial Internacional”, comenta Ulloa.
Sergio Lavandero, Premio Nacional de Ciencias Naturales 2022 y presidente de la Academia Chilena de Ciencias, destacó la relevancia del proyecto: “Tenemos que descubrir muchas cosas: qué formas de vida existen allá, cómo logran sobrevivir en ausencia de luz y bajo presiones extremas. Ese es un desafío científico no solo para Chile, sino para la humanidad”.
“Algo muy importante es lo que ocurre con los terremotos y tsunamis. Conocer lo que sucede a esas profundidades nos permitiría entender cómo estas dos placas —la de Nazca y la Sudamericana— interactúan y son capaces de generar no solo terremotos pequeños, sino también megaterremotos. Se espera que el próximo gran terremoto ocurra en la zona norte. Por lo tanto, esta expedición científica —y recalco, científica— es tremendamente relevante para el avance del conocimiento, tanto en Chile como en el resto del mundo”, agregó.