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Mujeres ganan terreno en la conducción profesional y transforman el transporte en Chile BRAGA Crédito: Cedida

Mujeres ganan terreno en la conducción profesional y transforman el transporte en Chile

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La participación femenina en la conducción profesional crece de forma sostenida en Chile, impulsada por programas de capacitación, alianzas público-privadas y políticas de inclusión que están abriendo nuevas oportunidades laborales en transporte de pasajeros y carga.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
La participación femenina en la conducción profesional ha aumentado de forma sostenida en Chile, especialmente en licencias vinculadas al transporte de pasajeros y carga. Impulsado por políticas públicas, alianzas con SENCE y programas de formación como Mujeres al Volante, este avance abre nuevas oportunidades laborales para mujeres. Iniciativas lideradas por Automóvil Club de Chile buscan fortalecer la inclusión, mejorar la seguridad vial y promover la autonomía económica femenina en un sector históricamente masculinizado.
Desarrollado por El Mostrador

Durante décadas, la conducción profesional fue un espacio dominado casi exclusivamente por hombres. Hoy, ese escenario comienza a cambiar. Cada vez más mujeres acceden a licencias profesionales y se incorporan al transporte público, la logística y la carga pesada, impulsando una transformación estructural en un sector clave para la economía y la seguridad vial.

En los últimos años, la participación femenina en la conducción profesional ha mostrado un crecimiento sostenido en el país, especialmente en licencias A3 y A5, vinculadas al transporte de pasajeros y de carga pesada. El transporte público es un reflejo de esta tendencia: mientras en 2022 solo el 2% de las conductoras eran mujeres, la cifra aumentó a 4% en 2023 y alcanzó el 14% en 2025.

Iniciativas como el programa Mujeres Conductoras, entrega becas para obtener la licencia profesional y facilita la inserción laboral en un rubro históricamente masculino. “Hoy son más de 2.300 las mujeres que conducen buses, que son altamente valorizadas por los usuarios y usuarias del sistema, con viajes más seguros y agradables”, indicó el ministro Juan Carlos Muñoz durante una ceremonia de reconocimiento pasado.

Este avance ha sido impulsado tanto por políticas públicas de inclusión laboral, como por el interés de las empresas por diversificar sus equipos. En este contexto, Automóvil Club de Chile, a través de su OTEC, ha reforzado su compromiso con la formación de mujeres conductoras.

“Las mujeres presentan menores tasas de siniestralidad, los buses que conducen registran menos evasión y contribuyen a reducir los niveles de agresividad en ruta,” explica Carlos Larravide, gerente general de Automóvil Club de Chile. Según el ejecutivo, “estos factores impactan directamente en la calidad del servicio y la seguridad vial”.

Además de los cursos para licencias profesionales, la entidad ha creado programas especiales para facilitar el ingreso femenino a la industria. Entre ellos destaca Mujeres al Volante, que incluye formación teórica, práctica y apoyo en empleabilidad.

Avances en 2025

En 2025, Automóvil Club inició una alianza con Viggo y SENCE para implementar el Programa de Becas Profesionales A3. Este proyecto beneficiará a 16 mujeres de Antofagasta y utiliza simuladores de alta tecnología para apoyar su formación. El objetivo es abrir más oportunidades para mujeres en el transporte de pasajeros.

Ese mismo año, también se amplió su trabajo conjunto con CCU para capacitar mujeres en licencias B y A4, enfocadas en logística y transporte de carga. El programa se está ejecutando en tres zonas: Vilcún (20 mujeres), Antofagasta (20 mujeres) y Quilicura (15 mujeres). Con ello, se fortalecen las oportunidades laborales femeninas en conducción de camiones y operaciones logísticas.

Además mantienen programas con municipalidades y SENCE para promover la inserción laboral de mujeres. De igual forma, colabora con AMSA (Antofagasta Minerals) en cursos de licencia clase B para mujeres en la Región Metropolitana y en distintas zonas del norte del país.

El avance de estos programas no solo facilita el ingreso femenino a una industria históricamente masculinizada. También mejora las oportunidades de empleo formal y la autonomía económica de muchas mujeres.

Con estas iniciativas, se reafirma su responsabilidad y compromiso con el desarrollo regional, la seguridad vial y la construcción de un transporte más diverso, inclusivo y seguro para todas las personas.

Más inclusión, más seguridad y mejores oportunidades

El crecimiento de la participación femenina en la conducción profesional no solo representa un avance en equidad de género, sino también un impacto positivo en seguridad vial, calidad del servicio y desarrollo regional. La formación técnica, el acceso a licencias profesionales y el acompañamiento en empleabilidad están demostrando ser herramientas clave para derribar barreras históricas. En un contexto de transformación del transporte, la incorporación de mujeres abre nuevas rutas hacia un sector más inclusivo, seguro y sostenible, fortaleciendo la autonomía económica y el empleo formal en todo el país.

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