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Crédito: El Mostrador.
Salud menstrual en Chile: el 66% de las mujeres sufre dolor y limita su vida cotidiana
Una encuesta nacional revela que la mayoría de las mujeres ve afectada su vida social, educativa y laboral durante la menstruación, en un escenario marcado por el dolor, la falta de atención especializada y el estigma cultural.
La menstruación sigue siendo una experiencia atravesada por desigualdades en Chile. Así lo confirma la Encuesta de Salud Menstrual presentada por el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género, cuyos resultados evidencian que para una parte importante de niñas, adolescentes y mujeres, el ciclo menstrual continúa siendo una fuente de dolor, exclusión y silenciamiento.
El estudio, desarrollado junto al Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género (SernamEG) y Academia La Tribu, con apoyo de Softys, muestra que el 66% de las mujeres experimenta dolor abdominal, pélvico o uterino antes o durante la menstruación.
Esta condición tiene consecuencias directas: un 63% ha dejado de participar en actividades sociales debido a su período o a sus síntomas.
Las cifras también reflejan el peso del estigma. Un 11% de las encuestadas se ha sentido discriminada, rechazada o acosada por estar menstruando; un 10% ha optado por ocultarlo y un 7% reconoce haber sentido vergüenza. Para muchas, la menstruación sigue siendo un tema que se vive en silencio.
Educación, salud y gestión menstrual
En el ámbito escolar, solo 4 de cada 10 mujeres considera que su colegio fue un espacio seguro durante la menstruación y apenas un 54% evalúa los baños como adecuados para el cambio de productos menstruales.
Estas condiciones impactan directamente en la trayectoria educativa: un 39% dejó de asistir al colegio algunos días, un 68% no pudo realizar actividades deportivas o recreativas y un 48% limitó su vida social durante el período menstrual.
El acceso a atención especializada también aparece como un desafío pendiente. Solo 4 de cada 10 mujeres declara contar siempre o casi siempre con profesionales o servicios especializados en salud menstrual, mientras que un 16% señala no haber accedido nunca a este tipo de atención.
Esta falta de acompañamiento dificulta el diagnóstico oportuno de trastornos del ciclo y el tratamiento adecuado de patologías asociadas.
Impacto en la salud mental
La encuesta también evidencia un alto impacto emocional: el 70% de las mujeres presenta síntomas como ansiedad, irritabilidad, cansancio, angustia o baja energía durante la fase premenstrual, lo que afecta su desempeño en el estudio, el trabajo y la vida social.