Las autoridades subrayaron que la paralización del proyecto impide continuar con una política pública orientada a fortalecer la corresponsabilidad social, reducir las brechas de género en el mercado laboral y ampliar el acceso a educación inicial de calidad para niñas y niños, respondiendo a una demanda largamente postergada de las familias del país.
En ese contexto, el ministro Giorgio Boccardo lamentó el bloqueo impulsado por la oposición y afirmó que “hay que decirlo, esta decisión nos parece sumamente grave e irresponsable. No solo priva a una gran cantidad de mujeres del derecho a sala cuna, afectando su participación laboral y su autonomía económica, sino que además compromete el avance del país en mayor justicia social, en la reducción de brechas salariales y en la posibilidad real de que Chile siga avanzando hacia un desarrollo más justo e inclusivo en los próximos años. Hoy, el país se pierde la oportunidad de generar más de 145.000 puestos de trabajo”.
Asimismo, el secretario de Estado enfatizó que la falta de avance resulta especialmente preocupante, considerando los consensos alcanzados previamente. “Lo más preocupante es que este bloqueo se produce cuando existía un acuerdo técnico y político ampliamente construido, con disposición transversal para legislar y con el respaldo de organizaciones sociales, sindicales y del mundo educativo. No aprovechar esta ventana de oportunidad, después de meses de trabajo y diálogo responsable, es una señal que consideramos irresponsable de cara al país y a las familias que esperan una respuesta”, agregó.
Por su parte, la ministra de la Mujer, Antonia Orellana, advirtió sobre los efectos estructurales de mantener el actual marco normativo y sostuvo que “nuestro país tiene una tasa de ocupación e inserción laboral femenina que está condicionada por el tope de las 20 trabajadoras. Eso va a seguir siendo así, independiente del gobierno de turno, mientras no nos pongamos de acuerdo y lo cambiemos a través de un proyecto de ley como el que estamos impulsando. Por eso lamentamos que, con argucias burocráticas, se trabe un debate tan importante para Chile”.
Desde el Ejecutivo recalcaron que el actual escenario no responde a falta de voluntad ni de trabajo por parte del Gobierno, sino a una decisión política que posterga una reforma estructural largamente esperada y mantiene una desigualdad que impacta principalmente a las mujeres y a las familias trabajadoras.
Un acuerdo transversal que quedó entrampado en el Congreso
El Proyecto de Ley Sala Cuna para Chile es fruto de un extenso trabajo técnico y político desarrollado por el Ejecutivo desde 2024. Este proceso incluyó la presentación de una indicación sustitutiva y un amplio diálogo con actores de la educación parvularia, organizaciones sindicales, especialistas y representantes de la sociedad civil, lo que permitió alcanzar un acuerdo transversal inédito en torno a su diseño.
La propuesta incorporó ajustes relevantes en materias de financiamiento, gobernanza y estándares de calidad, con el objetivo de asegurar su viabilidad y sostenibilidad en el largo plazo, como parte de un esfuerzo deliberado por construir una iniciativa amplia, responsable y representativa de distintos sectores.
Pese a este trabajo y a la disposición del Ejecutivo a resolver las diferencias en el marco del debate democrático, sectores de la oposición optaron por impedir incluso la discusión del proyecto en las comisiones, generando el actual bloqueo legislativo.
Finalmente, el Gobierno reafirmó su compromiso con el fortalecimiento del sistema de cuidados, la igualdad de oportunidades y el bienestar de la infancia, y manifestó su disposición a retomar las conversaciones legislativas cuando existan condiciones para un diálogo responsable que ponga en el centro las necesidades del país.