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Créditos: El Mostrador.
Comisión de Familia aprueba proyecto que busca penalizar la maternidad subrogada con cárcel
El proyecto, aprobado en general por la Comisión de Familia, busca tipificar como delito la maternidad subrogada, declarar nulos sus contratos y establecer sanciones penales, al considerar la práctica contraria a la dignidad de mujeres, niños y niñas.
El pasado lunes, la Comisión de Familia de la Cámara de Diputadas y Diputados aprobó en general la idea de legislar para tipificar como delito la maternidad subrogada, también conocida como vientre de alquiler, al considerarla “contraria a la dignidad de las mujeres, niños y niñas”, estableciendo sanciones que incluyen penas de cárcel.
La iniciativa, correspondiente al boletín 17337-07, fue presentada por el diputado Juan Irarrázaval (Partido Republicano) y cuenta con el patrocinio de otros seis parlamentarios. El proyecto fue aprobado en esta etapa por 9 votos a favor.
Nulidad de contratos y resguardo de derechos
En primer lugar, la propuesta busca declarar la nulidad de los contratos de gestación por sustitución y establecer de manera expresa que la filiación materna se determine legalmente por el parto.
Asimismo, el texto tipifica como delito “la intermediación, promoción, organización y comercialización de la maternidad subrogada”, contemplando sanciones que van desde multas hasta penas privativas de libertad. Desde una perspectiva preventiva, el proyecto también prohíbe la transferencia de óvulos con fines reproductivos y restringe la adopción por parte de parejas que hayan participado en acuerdos de maternidad subrogada.
El autor de la iniciativa sostiene que esta práctica vulnera la dignidad de las mujeres, al ser entendida como una forma de “mercantilización de la gestación”. En esa línea, el proyecto pone énfasis en la protección de mujeres de escasos recursos, quienes, según se argumenta, son mayoritariamente quienes se ofrecen como vientres subrogantes.
El texto legal ejemplifica esta situación con el caso argentino, donde profesionales de la salud habrían captado a mujeres en situación de vulnerabilidad para persuadirlas de ingresar a este tipo de acuerdos.
Desde la perspectiva de los derechos de la infancia, la maternidad subrogada también es cuestionada por ser considerada contraria a los Derechos del Niño, al dificultar “la posibilidad de que el niño o la niña conozcan a las personas que aportaron material genético esencial para su existencia”, según se lee en el proyecto.
En la misma línea, la iniciativa se alinea con principios del Derecho Internacional que no reconocen la existencia de un derecho a tener un hijo, ya que “no es un bien o un servicio que el Estado pueda garantizar o suministrar”.
Finalmente, desde el ámbito jurídico, se argumenta que el estado civil de hijo o madre es intransferible, dado que “el cuerpo humano y sus partes no pueden ser objeto de contrato”.
Qué es la maternidad subrogada y cómo se regula en el mundo
La maternidad subrogada, también conocida como gestación subrogada o “vientre de alquiler, es una técnica de reproducción asistida mediante la cual una mujer lleva adelante un embarazo para otra persona o pareja, quienes asumirán la tutela del recién nacido.
Existen dos modalidades principales. La primera es la subrogación tradicional, en la que la mujer gestante aporta su propio óvulo a través de inseminación artificial. La segunda, y actualmente la más utilizada, es la subrogación gestacional, que se realiza mediante fecundación in vitro (FIV) con material genético de los padres intencionales o de donantes, lo que impide cualquier vínculo biológico entre la gestante y el bebé.
Los orígenes de esta práctica se remontan a la antigua Mesopotamia y a relatos bíblicos, donde existían acuerdos destinados a asegurar la descendencia frente a problemas de infertilidad. No obstante, en la era moderna, la maternidad subrogada se consolida a partir de la década de 1970, con el avance de la biotecnología y el nacimiento del primer bebé concebido por FIV en 1976.
Una década más tarde, el debate público se intensificó tras el caso de Mary Beth Whitehead, quien, luego de dar a luz como “vientre de alquiler”, decidió quedarse con la niña. Tras un juicio histórico, la custodia fue finalmente otorgada a los padres contratantes.
En la actualidad, la discusión sigue abierta a nivel internacional. Países como Australia, Canadá, Grecia, Países Bajos, Portugal, Reino Unido, Sudáfrica y Uruguay permiten la gestación subrogada de carácter “altruista”, penalizando su modalidad comercial, mientras que México y Estados Unidos la autorizan de manera más amplia.