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Amor no correspondido: psicóloga explica cómo enfrentar el rechazo afectivo y cuidar la salud mental
En el contexto del Día de los Enamorados, especialista en salud mental aborda el impacto emocional del amor no correspondido. Entregar herramientas de autocuidado, fortalecer la autoestima y saber cuándo buscar apoyo profesional son claves para atravesar el rechazo afectivo.
El ser humano es inherentemente gregario, busca constantemente estar en relación y compañía de otras personas. Esta necesidad de estar con otros nos lleva a establecer vínculos afectivos, desde los profundos y duraderos lazos familiares hasta las intensas e incondicionales relaciones de amistad.
En el Día de los Enamorados ¿qué pasa cuando uno ama y no es recíproco? Valentina Morales, directora de la Clínica de Atención Psicológica (Capsi) de la Universidad Andrés Bello, sede Concepción, explica que enfrentar un amor no correspondido es complejo, ya que encontrar una pareja y establecer con ella una relación amorosa profunda y duradera “es una manifestación más de esta constante búsqueda humana, que se vuelve una prioridad desde la adolescencia, y en la que se depositan grandes ideales y expectativas”, dice.
Agrega que es una de las situaciones difíciles de enfrentar y superar, “en que una persona cree que ha encontrado a alguien especial, con quien desea establecer un vínculo amoroso, pero no despierta los mismos deseos en la otra persona”, detalla.
Qué hacer ante el rechazo
El rechazo amoroso habitualmente despierta intensas emociones de tristeza, frustración, ansiedad e incluso enojo, dependiendo de la historia personal de cada uno, precisa la académica de la UNAB.
“Esta situación genera una brecha entre la expectativa y la realidad, lo que provoca dudas acerca de la valía personal, así como un profundo malestar emocional y sufrimiento subjetivo”, subraya.
Por eso, la psicóloga indica que, para enfrentar este tipo de situaciones parece importante poder separar el valor personal del resultado afectivo y entender el rechazo más como una incompatibilidad de intereses o circunstancias.
“También puede ser significativo poner el acento en el autocuidado y en el reconocimiento de las propias fortalezas y virtudes, protegiendo así la autoestima”, asegura.
En este sentido, Valentina Morales afirma que podrían ser estrategias de ayuda validar y dar espacio para la expresión de las emociones, mantener activa una red de apoyo con personas cercanas y de confianza, priorizar espacios para realizar actividades gratificantes y de interés personal, entre otras.
Ayuda necesaria
Por otra parte, la académica asegura que, dependiendo del contexto en el que se ha generado esta situación, mantener contacto con la persona que no ha correspondido el afecto puede ser perjudicial si esta exposición prolonga la esperanza y aumenta el dolor.
“Por el contrario, podría convertirse en algo positivo cuando se puede sostener una relación clara y respetuosa, sin expectativas románticas. Esto requiere la capacidad para establecer límites claros y mantener una consecuencia emocional”, afirma.
Asimismo, la experta agrega que hay ocasiones en las que enfrentar y superar este tipo de situaciones no es tan fácil para algunas personas por distintos motivos. “Si el malestar emocional persiste por semanas o meses, interfiere con las actividades de la vida diaria y/o está generando síntomas de ansiedad, depresión o aislamiento, sería recomendable buscar algún tipo de ayuda profesional. El apoyo psicológico puede ser de utilidad para procesar la experiencia y fortalecer los recursos personales”, concluye.
Aprender del rechazo y fortalecer el bienestar emocional
Si bien el amor no correspondido puede generar un fuerte impacto emocional, también puede convertirse en una oportunidad de crecimiento personal y autoconocimiento. Reconocer las propias emociones, establecer límites saludables y buscar apoyo cuando el malestar persiste son herramientas fundamentales para recuperar el equilibrio emocional. Especialistas enfatizan que pedir ayuda profesional no es una señal de debilidad, sino una forma responsable de cuidar la salud mental y desarrollar recursos que permitan construir vínculos más conscientes y respetuosos en el futuro.