
El nivel más difícil: ser mujer en el mundo gamer
El gaming ha cambiado radicalmente en los últimos años. Hoy, las mujeres tienen un rol cada vez más visible: juegan, compiten, crean contenido y lideran comunidades que inspiran a millones. Lo que antes parecía un espacio reducido, hoy es una plataforma diversa donde ellas encuentran oportunidades para innovar y abrir caminos en una de las industrias más dinámicas del mundo. Aun así, queda mucho por avanzar para que todas puedan disfrutarlo en igualdad de condiciones.
Las cifras lo confirman. En Chile, el 46% de los gamers son mujeres; a nivel global, representan el 48% de la comunidad gamer y, en el grupo de 16 a 24 años, ellas lideran con un 92,2% de participación. Son cifras que hablan de presencia y protagonismo, pero no reflejan toda la experiencia. Según el estudio Mujeres en VG 2024, un 78,6% de las jugadoras ha vivido acoso o discriminación, y un 59% ha optado por ocultar su género al jugar en línea para evitar hostigamiento. Es decir, detrás de cada número hay historias de mujeres que, en lugar de enfocarse en jugar, deben dedicar energías a protegerse.
El machismo digital no es un concepto teórico, es una realidad cotidiana. Se expresa en insultos durante partidas en línea, en el acoso en chats y foros, en la exclusión de torneos, en los cuestionamientos permanentes sobre sus habilidades y en la invisibilidad en espacios de liderazgo. Ser mujer gamer hoy sigue siendo resistir en un entorno que a menudo pone en duda su legitimidad. Es tener que demostrar el doble para ser considerada igual. Sin embargo, creadoras de contenido, periodistas especializadas, desarrolladoras y jugadoras profesionales han seguido abriendo camino, rompiendo techos de cristal píxel por píxel y mostrando que el talento y la pasión no tienen género.
Este 29 de agosto, como en cada Día del Gamer, la invitación no es solo a celebrar la pasión por los videojuegos, sino también a reconocer los espacios que existen para miles de mujeres en esta industria. Su presencia ha cambiado la manera en que entendemos el gaming: lo han convertido en un lugar más creativo, diverso y conectado con la sociedad. Este día nos recuerda que cada logro es una oportunidad para visibilizar su aporte y que el verdadero desafío es asegurar que el futuro del gaming sea igual de inclusivo que innovador.
No basta con admirar el talento de las mujeres en el gaming. Es urgente cambiar las reglas. Las marcas, los medios, las plataformas y los propios jugadores tienen la responsabilidad de abrir espacios reales, amplificar voces y garantizar que este sea un entorno seguro. Eso implica políticas de moderación efectivas en redes y plataformas de streaming, más visibilidad para las líderes femeninas, la promoción de referentes y el apoyo activo a su desarrollo profesional. La diversidad no es un detalle adicional, es una condición necesaria para que la industria siga creciendo con fuerza y legitimidad.
Celebremos a las gamers que están y a las que vienen, pero sobre todo, cuestionemos por qué aún hay barreras que no deberían existir. Porque el control también está en sus manos. Y el verdadero juego, recién comienza.
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