MUNDO
“Como un programa de televisión”: El monitoreo de Trump a la operación que capturó a Nicolás Maduro
Donald Trump difundió 17 fotografías del seguimiento en tiempo real de la operación militar que culminó con la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores, monitoreada desde una sala improvisada en su residencia de Mar-a-Lago. En las imágenes aparecen altos mandos de seguridad estadounidense.
El presidente Donald Trump reveló este sábado una serie de 17 fotografías tomadas en una improvisada Sala de Situaciones en su residencia de Mar-a-Lago, Florida, donde él y su equipo de seguridad nacional siguieron en directo la operación militar que culminó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, en Caracas.
En las imágenes, a color y en blanco y negro, aparecen Trump, el secretario de Estado Marco Rubio, el secretario de Defensa Pete Hegseth y el jefe del Estado Mayor Conjunto, general Dan Caine, con expresión concentrada en una habitación con cortinas negras cubriendo paredes y ventanas para garantizar privacidad. En una de las fotos se observa una pantalla con la red social X abierta de fondo.
Trump declaró a Fox News que vivió la misión “como si estuviera viendo un programa de televisión” y la calificó como “algo increíble”.
A diferencia de operaciones similares que se dirigen desde la Situation Room de la Casa Blanca, esta vez el monitoreo se realizó desde Mar-a-Lago porque el presidente pasó las festividades de Fin de Año en Florida.
La misión, bautizada “Absolute Resolve” (Resolución Absoluta), fue una operación encubierta preparada durante meses con inteligencia de la CIA y otras agencias para rastrear las rutinas de Maduro y elegir el momento ideal.
A última hora del viernes, al confirmarse condiciones meteorológicas óptimas, más de 150 aeronaves —incluidos helicópteros que volaron a solo 30 metros sobre el nivel del mar— despegaron desde 20 bases terrestres y marítimas en la región.
Las nuevas fotos se difundieron horas después de que Trump publicara en Truth Social la primera imagen de Maduro esposado, con ojos y oídos cubiertos, a bordo de un buque militar estadounidense que lo trasladará junto a Cilia Flores a Nueva York, donde enfrentarán juicio por cargos de narcoterrorismo.