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Exigencias para crear partidos: la piedra en el zapato en la reforma al sistema político
La iniciativa fue aprobada en general por la Comisión de Gobierno de la Cámara en enero, por lo que se proyecta que su votación en particular pueda avanzar durante la primera semana de marzo, tras la presentación de más de 54 indicaciones por parte de parlamentarios.
A tres semanas del término del mandato del Presidente Gabriel Boric, continúan -pese al receso parlamentario- las negociaciones para destrabar las reformas que permanecen pendientes. Entre las prioridades figuran el proyecto de sala cuna universal, el nuevo esquema de financiamiento para la educación superior y la reforma al sistema político.
En paralelo, avanza el proceso de traspaso administrativo para la instalación del Gobierno de José Antonio Kast, lo que ha implicado una serie de reuniones bilaterales entre ministros salientes y sus sucesores.
En este contexto, uno de los principales objetivos de la ministra de la Secretaría General de la Presidencia (Segpres), Macarena Lobos, es destrabar la tramitación de la reforma política impulsada por el Ejecutivo. La iniciativa fue aprobada en general por la Comisión de Gobierno de la Cámara en enero, por lo que se proyecta que su votación en particular pueda realizarse durante la primera semana de marzo, tras la presentación de más de 54 indicaciones por parte de parlamentarios.
Este escenario llevó al Gobierno a conformar durante febrero mesas de trabajo con diputados y asesores de todo el espectro político, con el objetivo de recoger observaciones, acotar discrepancias y facilitar un acuerdo que permita avanzar en su aprobación.
La primera reunión se realizó el pasado miércoles y según declaró la titular de la Segpres, la instancia busca viabilizar la reforma “sin desnaturalizarla”.
“Las indicaciones que hay son muy variadas y nosotros hemos dicho que tenemos la disponibilidad de abrirnos a buscar puntos de encuentro en la medida que la reforma cumpla su objetivo, que es minimizar la fragmentación parlamentaria sin que se pierda representación. Para garantizar mayor gobernabilidad al interior del Congreso, que permita tomar acuerdos duraderos”, dijo Lobos en entrevista con radio Sonar.
La autoridad afirmó que el principal nudo es el número de firmas que se exige para poder constituir partidos políticos, elevando ese requisito al 0,5% de los electores del padrón. “Se nos ha manifestado que este requisito es muy alto, porque solo por el hecho de haber pasado a voto obligatorio aumenta el número de firmas que se requieren”, señaló.
“Los partidos son muy importantes pero tienen que tener también un anclaje social relevante, y desde esa perspectiva buscar un punto de equilibrio, que sin ser una barrera de entrada muy alta permita avanzar en la dirección que queremos, que es fortalecer los partidos y que no se creen para el solo hecho de obtener financiamiento, por ejemplo. Y por eso además otra de las normas que tiene el proyecto es evitar que partidos que no tengan representación parlamentaria obtengan financiamiento”, agregó.
Aumento de requisitos para formación de partidos
Respecto a la regulación de los partidos políticos, el proyecto del Ejecutivo propone, por una parte, aumentar el requisito territorial para la formación. Se elimina la posibilidad de estar constituidos en tres regiones continuas, manteniendo únicamente la opción de ocho regiones discontinuas.
Asimismo, aumenta el número de afiliados para constituir un partido político, elevando el umbral mínimo de afiliados del 0,25% al 0,5% del padrón electoral definitivo.
Este último punto ha sido objeto de controversia entre los parlamentarios, quienes han calificado la norma como una “barrera de entrada” que impide la conformación de partidos.
“El Gobierno busca en los hechos poner barreras infranqueables y generar un oligopolio político. Más bien en la lógica del binominal que algunos añoran. Yo soy partidario de la barrera en la salida, creo que el umbral funciona, pero no hay que impedir que se hagan partidos políticos, eso es muy injusto. Además en el proyecto del gobierno hay un estatuto distinto para los nuevos, 77.000 firmas para estar en todo Chile o afiliaciones, y los antiguos tienen que llegar solo a la mitad”, dijo a El Mostrador el diputado de la Federación Regionalista Verde Social, Jaime Mulet.
El excandidato presidencial califica la medida como injusta, ya que “nunca un partido en Chile, desde que recuperamos la democracia, ha tenido 70.000 o más afiliados”. “No es fácil, el sistema opera bien ahora. De 24 partidos, hay 13 que a juicio del Servel tienen que desaparecer.
Mulet además acusa que se ha avanzado “prácticamente nada” en el proceso de conversación iniciado con la ministra Macarena Lobos. Si bien reconoce la disposición del Ejecutivo a bajar el porcentaje de afiliados al 0,4%, significaría “mantener lo mismo”.
En esa línea, el diputado del Partido Radical y presidente de la Comisión de Gobierno Interior, Rubén Oyarzo, afirmó que la reforma “requiere mejoras y un enfoque adecuado para no entorpecer el sistema democrático”.
“Estamos a la espera que el Ejecutivo ingrese formalmente una propuesta para abordar adecuadamente la reforma del sistema político que se tramita en la Comisión de Gobierno. Creemos que en las actuales condiciones el proyecto termina por restringir de manera grave la representatividad y de alguna manera nos retrotrae al antiguo sistema binominal y eso es algo que no queremos y es por eso que el proyecto debe ser perfeccionado”, declaró.
Del individualismo a la institucionalización de las negociaciones
A juicio del abogado constitucionalista, Tomás Jordán, el proyecto del Gobierno va en la línea correcta en varias dimensiones. Una de ellas, es la conformación de partidos nacionales, es decir, que estén constituidos en ocho regiones. Así como también la regulación del financiamiento público.
“Por otra parte, respecto del 0,5, me parece que la crítica tiene asidero por cuanto eleva el porcentaje y el número de militantes necesarios para constituir un partido que, como dato, hoy día ningún partido lo cumple. Por lo tanto, el efecto que va a traer elevar al 0,5 del total del padrón es que va a rigidizar el sistema al haber menos competencia para el acceso al Congreso”, indicó.
El académico advirtió que al tener un sistema polarizado, donde “los partidos de extrema derecha y partidos de izquierda radical” sacan mayor cantidad de votos, sí es más difícil constituir partidos. Fenómeno que podría generar “una fuerza centrífuga, es decir, hacia los polos, y va a ir perdiéndose la fuerza de la centroizquierda y centroderecha”.
Respecto a la regulación de los comités parlamentarios, Jordán la calificó como una buena propuesta considerando que “uno de los grandes problemas que tiene el sistema político es la negociación uno a uno”.
“El Gobierno y en particular él o la ministra de la Segpres tiene que negociar los proyectos con cada uno de los parlamentarios individualmente. Por lo tanto, tratar de pasar del individualismo a una institucionalización por vía de comités parlamentarios. para fortalecer la relación entre gobierno y partidos políticos con representación en el Congreso, me parece adecuado”, añadió.