Guarequena Gutiérrez: “Lo mejor que hizo Trump fue poner a alguien de dentro del régimen”
La exembajadora de Venezuela en Chile cree que la gran mayoría de los venezolanos en el país no regresará y que la transición será difícil. No descarta la idea de un “protectorado americano” con legitimidad democrática, ni que los colectivos pro Maduro terminen literalmente “matándose entre ellos”.
La exembajadora de Juan Guaidó en Chile, Guarequena Gutiérrez, asegura, en una nueva entrevista de “De aquí no sale”, que nada de lo que sucedió el 3 de enero en su país hubiese sido posible “sin el respaldo mayoritario y legítimo de los venezolanos”.
Pese a eso, señala estar consciente de que el desafío es enorme y puede tomar más tiempo de lo esperado. En dicho sentido, indica que primero hay que pacificar y controlar a los “colectivos”, las bandas de civiles armados, coordinadas por Diosdado Cabello y encargadas del control territorial y de la represión.
También cree que, dadas las divisiones políticas internas, que vienen desde hace un buen tiempo y que se intensificaron con el ataque estadounidense y la captura de Nicolás Maduro, es probable que muchos de sus seguidores terminen “matándose entre ellos”, de la mano de un proceso de favelización o de guerra de bandas al estilo “Medellín-Cali”.
Además, detalla que cualquier avance requiere dar pie atrás a los cambios constitucionales que han sentado las bases del fallido proyecto bolivariano, sin dejar de lado la necesidad de que el país siga funcionando, en un escenario internacional y diplomático altamente exigente y cambiante.
En ese contexto, reconoce que la oposición venezolana no es un bloque homogéneo ni necesariamente confiable desde la perspectiva estadounidense y coincide con que Estados Unidos hizo una operación de altísimo riesgo, que hasta el momento ha salido bien, pero que no admite riesgos ni recaídas. Por lo mismo, asevera que no es tan simple hacer elecciones.
En cuanto a Donald Trump, recuerda que los venezolanos lo conocen desde la época en que era dueño de “Miss Universo” y, por lo mismo, saben que siempre juega y negocia a varios niveles, y conocen su estilo audaz, a ratos impredecible y propio de alguien con experiencia en el mundo de la televisión y las comunicaciones de masa. Ello explicaría, por ejemplo, que al mismo tiempo que mantiene abiertas recompensas por la captura de una serie de personeros del régimen, a quienes designó como terroristas, siga negociando con ellos, bajo la lógica de que los quiebres internos resultan más decisivos que la presión externa pura.
Así, este episodio (grabado antes de que se conociera que María Corina Machado había regalado su Premio Nobel a Donald Trump) permite conocer mejor los matices de la realidad venezolana y las causas que llevaron a su colapso, además de la realidad de las alternativas posibles y los múltiples intereses en juego.