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Los proyectos simbólicos de Gabriel Boric que quedaron para marzo
El nuevo instrumento de Financiamiento para la Educación Superior (FES), la eutanasia, la reforma al sistema político y el proyecto de Sala Cuna Universal, son algunas de las iniciativas que quedaron en carpeta y que serán tramitadas ya bajo la presidencia de José Antonio Kast.
A pocas semanas del término del período legislativo y ad portas del cambio de mando el próximo 11 de marzo, varios de los proyectos de ley considerados emblemáticos para la administración del Presidente Gabriel Boric se encuentran aún sin despacho definitivo. Se trata de iniciativas que no alcanzaron acuerdos antes del receso parlamentario de febrero, lo que aumenta la posibilidad de que su tramitación continúe durante el gobierno entrante de José Antonio Kast.
El primer proyecto que quedó en carpeta fue la norma legislativa que establece el derecho a optar voluntariamente a recibir asistencia médica con el objeto de acelerar la muerte en caso de enfermedad terminal e incurable. Si bien la ley de eutanasia avanzó en su idea de legislar en la Comisión de Salud del Senado en 2025, el pasado 6 de enero la iniciativa no fue votada en Sala, a pesar de estar en tabla para su tramitación.
Posteriormente, el proyecto no fue considerado en las reuniones de comités para retomar su votación, lo que se tradujo en fuertes críticas por parte del oficialismo acusando maniobras dilatorias desde la oposición. En palabras del diputado del Partido Liberal, Vlado Mirosevic, el hecho de que el Senado haya pospuesto su votación es producto de “un veto desde las sombras” del Presidente electo.
Otro proyecto “símbolo” para el Ejecutivo y que no logró ver la luz durante enero, es el nuevo instrumento de Financiamiento para la Educación Superior (FES), impulsado por el Ejecutivo como reemplazo del Crédito con Aval del Estado (CAE) y del Fondo Solidario de Crédito Universitario.
La iniciativa, presentada oficialmente por el Presidente Gabriel Boric en octubre de 2024, tiene como objetivo terminar con el problema estructural de la bancarización del endeudamiento estudiantil, para pasar a un sistema de financiamiento contingente al ingreso, administrado directamente por el Estado. Sin embargo, la propuesta ha abierto otros flancos relacionados a problemas de sostenibilidad fiscal, riesgos en la autonomía universitaria y el rol del Estado en el endeudamiento estudiantil.
Si bien el ministro de Educación, Nicolás Cataldo, ha señalado que el proyecto fue “sustantivamente corregido” para posibilitar un acuerdo amplio con actores de la educación superior y los diversos sectores políticos, la idea de legislar de la norma no ha logrado ser votada en la Comisión de Educación del Senado.
Desde la oposición reconocen que las modificaciones son relevantes, pero insisten en que la iniciativa representa riesgos en materia de financiamiento. Figuras como el exministro de Educación, Raúl Figueroa, han advertido que el proyecto “mantiene un problema estructural al cambiar la lógica del financiamiento desde un crédito al estudiante hacia un esquema que, en la práctica, funciona como un impuesto a los egresados y como financiamiento institucional para las universidades”.
Sistema político sin urgencia
La reforma al sistema político es otro de los proyectos que no tendrá luz verde durante este período, luego de que el Ejecutivo anunciara esta semana el retiro de la urgencia para su tramitación en la Cámara de Diputados, en acuerdo con la comisión de Gobierno Interior. Esto postergó su votación y despacho a sala para la primera semana de marzo, con el fin de establecer una mesa de trabajo para avanzar en modificaciones.
Esta decisión del Ejecutivo ha sido interpretada como un “congelamiento” indefinido del texto legislativo, lo que gatilló la molestia tanto de parlamentarios oficialistas, como de oposición.
“Hemos trabajado durante todo un año en una reforma constitucional y luego en una propuesta del gobierno para mejorar el sistema político. Retirar esta discusión inmediata es prácticamente archivar el proyecto”, dijo el senador del Partido Socialista, Alfonso de Urresti.
El parlamentario llamó a transparentar las responsabilidades políticas detrás del freno a la iniciativa y afirmó que ha faltado convicción y voluntad política para avanzar en una reforma ampliamente respaldada en el Senado. “Existía un acuerdo transversal, desde el Partido Socialista hasta Renovación Nacional, e incluso el Partido Republicano ha manifestado estar de acuerdo. Entonces uno se pregunta: ¿dónde está el veto y quiénes se oponen?”
Sala Cuna: la polémica que reactivó el enfrentamiento entre Ejecutivo y oposición
A pesar de los esfuerzos por acercar posiciones y destrabar su discusión en el Senado, el proyecto de ley de Sala Cuna Universal tampoco logró ser despachado antes del receso de verano, luego de que la Comisión de Educación de la Cámara Alta no sometiera a discusión la iniciativa esta semana.
La normativa, considerada emblemática para el legado de la administración Boric, corre el riesgo de quedar en carpeta, hecho que fue advertido por el propio Mandatario en su primer encuentro con el Presidente electo, José Antonio Kast, donde lo instó a apoyar el despacho del proyecto.
Si bien el texto logró avanzar en la Comisión de Trabajo, la propuesta no volverá a ser revisada hasta marzo, debido al viaje fuera del país del senador UDI y presidente de la Comisión de Salud, Gustavo Sanhueza, quien tenía la atribución de poner la iniciativa en discusión.
Lo anterior gatilló una ofensiva del Gobierno y el propio Mandatario intervino en el debate: “Yo quiero ser muy claro en esto. La UDI impidió que este proyecto se viera en la comisión de Educación del Senado. El presidente de la comisión de Educación del Senado (Gustavo Sanhueza, UDI) se fue de Chile, debiendo estar en Chile. El senador Sanhueza se fue, no citó a la comisión y no permitió que esto se discutiera y se votara, que era lo que nosotros esperábamos”, dijo el jefe de Estado.
Desde la UDI respondieron al Ejecutivo, acusando tardanza en las definiciones del oficialismo y advirtiendo que el proyecto será “corregido” en el gobierno de Kast. “Desde el día uno dijimos que el proyecto de sala cuna no estaba financiado, hacía perder competitividad a las empresas y perjudicaba a las mujeres. Les dijimos exactamente qué es lo que había que arreglar y estuvimos de acuerdo, pero en cuatro años no fueron capaces de enviar las indicaciones para que el Senado las aprobara”, dijo el presidente gremialista, Guillermo Ramírez.
Del mismo modo, cuestionó que “a última hora, quieren aprobar un mal proyecto y le echan la culpa a la oposición de no querer avanzar. El proyecto de sala cuna va a ver la luz en el año 2026, pero va a ser corregido en el gobierno del Presidente Kast”.
Por su parte, la ministra secretaria general de la Presidencia (Segpres), Macarena Lobos, indicó este jueves que “hay una responsabilidad clara de un partido que no quiso avanzar en esto sin la citación, pero creo que tenemos que dar vuelta la página y enfocarnos en el objetivo”.
En el marco del balance legislativo de la actual administración, la autoridad agregó que “ojalá en los primeros días de marzo podamos sacar este proyecto”, asegurando que es “clave para garantizar la empleabilidad femenina”.
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