Nombramientos de Kast en subsecretarías de Defensa y FF.AA.
Señor director:
Los nombramientos en la cartera de Defensa por parte del Presidente entrante, José Antonio Kast, han generado interrogantes en algunos medios académicos por motivos diversos. Así y como conductor de la defensa (ministro), por ejemplo, se ha nombrado a un abogado como Fernando Barros con gran experiencia legal corporativa y asesoría jurídica estratégica (parte del equipo de defensa del dictador Pinochet en Londres en 1998), pero sin una experiencia en el área defensa que le dé una visión sistémica y compleja, una que dé cuenta de un entorno internacional marcado por la incertidumbre, la de alianzas flexibles en función de la autonomía, de una interdependencia compleja y amenazas multidimensionales.
A él lo apoya como Subsecretario de Defensa el vicealmirante (r) Rodrigo Álvarez Aguirre. Más allá de los varios méritos del vicealmirante, existe la posibilidad cierta de una militarización de la defensa, lo que implica que los militares no solo ejecutan, sino que definan la política de defensa, influyendo en el poder político o intervienen directamente en el gobierno con efectos negativos en la necesaria subordinación y prescindencia.
Esta más que comprobado que la dirección militar de la defensa debilita el control civil democrático, favorece la militarización de la política y dificulta la rendición de cuentas, entre otros.
En la Subsecretaría de las FF.AA. se postulaba al general de Ejército en retiro Óscar Bustos Carrasco, lo que hubiese reforzado esta tendencia de militarización, además de incorporar el factor del corporativismo militar. Ese que se produce cuando las FF.AA. o una de sus ramas actúan como un cuerpo con intereses propios, diferenciados del resto de la sociedad y/o de las otras ramas, y buscan defender sus intereses corporativamente influyendo en la política. Esto ya se reflejó en uno de los libros de la defensa y en “cortesías especiales” a uno de sus cuerpos cuando se nombró a un miembro de una de las ramas en una de las Subsecretarías.
La defensa hoy no se limita al uso de la fuerza militar. Es un concepto amplio que incluye el conjunto de políticas, instituciones y actores civiles encargados de garantizar la seguridad y la supervivencia del Estado bajo el control democrático. Es un sistema interconectado en el que interactúan múltiples actores, niveles y políticas que ya no depende solo de la capacidad de nuestras FF.AA., sino de la interacción entre factores
militares, políticos, económicos, sociales, tecnológicos y ambientales.
Esperemos que nuestras nuevas autoridades entiendan estos desafíos/riesgos y tengan una frutífera labor en el ejercicio de sus funciones.
Dr. Mladen Yopo Herrera