PAÍS
Foto: AgenciaUNO
Chevesich fija prioridades del Poder Judicial ante “la peor crisis desde el retorno a la democracia”
La presidenta de la Corte Suprema reconoció falencias en la reacción institucional frente a los casos de probidad y respaldó las destituciones recientes. Anunció medidas de transparencia y reformas al sistema de nombramientos para enfrentar el momento más complejo del Poder Judicial en décadas.
En su primera entrevista como presidenta de la Corte Suprema —y como la primera mujer en encabezar el máximo tribunal en sus 200 años de historia— Gloria Ana Chevesich hizo un diagnóstico severo del momento que atraviesa el Poder Judicial, defendió las destituciones recientes, reconoció resistencias internas a la transparencia y anunció que su gestión estará marcada por la recuperación de la confianza ciudadana, cambios en los sistemas de nombramientos y el respaldo irrestricto a las investigaciones por probidad.
“Han sido años horribles”, afirmó Chevesich ayer en su primer discurso. Hoy, en conversación con CNN Chile, sostuvo que el Poder Judicial vive “la peor crisis desde el retorno a la democracia”, un escenario que calificó como inédito debido a la remoción o destitución de cinco integrantes de tribunales superiores —tres de la Corte Suprema y dos de la Corte de Apelaciones de Santiago— además de notarios y conservadores, todos vinculados a las distintas aristas del caso Hermosilla.
Los jueces aludidos son Sergio Muñoz, Ángela Vivanco y Diego Simpertigue, de la Corte Suprema, así como Verónica Sabaj y Antonio Ulloa, de la Corte de Apelaciones de Santiago.
La presidenta del máximo tribunal sostuvo que la gravedad del momento se explica por la vulneración de principios esenciales como la independencia, imparcialidad y el decoro judicial. “Nunca nadie se imaginó que podía estar pasando algo así”, dijo, aludiendo al impacto institucional de los hechos conocidos a partir de audios y antecedentes difundidos públicamente.
“Yo no le debo favores a nadie”
Chevesich también abordó las maniobras conocidas para impedir su llegada a la presidencia de la Suprema. Y es que su elección tuvo un peso político e institucional, ya que en el contexto del caso Muñeca Bielorrusa —arista del caso Hermosilla— se encontraron llamados telefónicos en donde el suspendido conservador de Bienes Raíces de Puente Alto, Sergio Yaber, conversa con el notario de San Miguel, Claudio Barrena. Entre garabatos, referencias a pagos, investigaciones y favores, dicen: “no quieren de presidente a la Gloriana”.
“Me sorprendió de mala manera”, señaló Chevesich, subrayando que en un tribunal colegiado las aspiraciones deben transparentarse abiertamente y no operar mediante gestiones externas. En ese contexto, rechazó prácticas de “agencia de votos” y afirmó con énfasis: “Yo no le debo favores a nadie”.
Respecto de las destituciones impulsadas desde el Congreso, la presidenta defendió la actuación del Senado, argumentando que respondió con mayor rapidez frente a casos gravísimos, mientras que los procedimientos disciplinarios internos están sujetos a estándares probatorios y plazos más extensos. En casos como el de Ángela Vivanco, fue categórica: “Fue gravísimo”, aludiendo a la vulneración de los principios de independencia e imparcialidad.
Sobre el caso de Antonio Ulloa, Chevesich sostuvo que, a su juicio, fue un error no haber aplicado la máxima sanción, debido a la gravedad de las conductas acreditadas. Y en relación con el ministro Diego Simpertigue, cuestionado por viajes con abogados que luego alegaron ante él, afirmó que se trata de hechos “muy graves” y recordó que los jueces tienen la obligación expresa de declarar inhabilidades por vínculos personales o profesionales.
Entre las prioridades de su gestión, Chevesich destacó la necesidad de avanzar en una reforma al sistema de nombramientos judiciales —incluidos los ministros de la Corte Suprema y los notarios—, reducir la influencia de negociaciones políticas informales y reforzar la transparencia. También planteó la posibilidad de aceptar denuncias anónimas o con reserva de identidad, para enfrentar el temor existente entre funcionarios a represalias internas.
“Que las instituciones funcionen es garantía para todos”
En el plano institucional, defendió la actuación de la Corte Suprema al dar cumplimiento a fallos de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, frente a las críticas y amenazas de acciones judiciales desde sectores políticos. “La Corte cumplió con su obligación”, afirmó, subrayando que los tratados internacionales ratificados por Chile deben ser respetados.
Finalmente, Chevesich confirmó que se reunirá próximamente con el Presidente electo José Antonio Kast, tras una audiencia solicitada por él, y señaló que espera una relación basada en el respeto institucional, el diálogo y una escucha activa del Ejecutivo frente a las necesidades del Poder Judicial. “Que las instituciones funcionen es garantía para todos”, concluyó.