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Pese a crisis regional, Kast repite en Perú que inmigrantes ilegales tienen 63 días para dejar Chile

Pese a crisis regional, Kast repite en Perú que inmigrantes ilegales tienen 63 días para dejar Chile

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Mientras en Chile José Antonio Kast ha moderado su discurso migratorio tras la crisis venezolana, en Perú volvió a fijar un plazo de 63 días, para que los inmigrantes irregulares, en su gran mayoría venezolanos, dejen el país antes del 11 de marzo.


El Presidente electo, José Antonio Kast, ha optado por una estrategia de doble registro frente a la crisis venezolana y sus efectos en Chile. Mientras en el plano interno ha moderado su discurso y ha evitado reiterar el plazo para que los migrantes en situación irregular abandonen el país, en el escenario internacional volvió a levantar ese ultimátum, esta vez desde Perú.

La captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses abrió un escenario de alta inestabilidad en Venezuela y en la región. En Chile, este nuevo contexto llevó al Mandatario electo a dejar atrás el tono enfático que marcó su campaña presidencial. Durante los últimos días, Kast ha buscado adoptar una postura más institucional, evitando marcar diferencias con el Presidente Gabriel Boric, con el oficialismo y con la administración de Donald Trump, especialmente frente a las incertidumbres que rodean una eventual transición política en Caracas.

En ese marco, en territorio nacional el Presidente electo dejó de hablar públicamente de la cuenta regresiva para que los migrantes irregulares abandonen Chile, una de sus promesas más reiteradas durante la campaña. Sin embargo, ese silencio no se mantuvo fuera del país.

Durante su visita oficial a Perú, la crisis venezolana fue presentada como un eje común de la agenda bilateral. El presidente peruano subrayó la necesidad de cooperación regional frente a la delincuencia organizada y la migración irregular, señalando que ambos países enfrentan desafíos compartidos en esta materia.

Kast, en el Palacio de Gobierno, mantuvo un tono diplomático, calificando la situación venezolana como un problema que “nos afecta a todos”. No obstante, horas después, antes de regresar a Chile, volvió a poner sobre la mesa su enfoque más polémico en política migratoria.

Desde el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, en el Callao, el Presidente electo afirmó que, una vez que asuma el cargo el 11 de marzo, las personas que se encuentren en situación migratoria irregular en Chile tendrán un plazo de 63 días para dejar el país. “Si entró por la ventana, que salga y vuelva a solicitar el ingreso como corresponde”, declaró.

Además, Kast insistió además en la creación de un corredor humanitario regional para facilitar el eventual retorno de ciudadanos venezolanos a su país. Expertos internacionales han advertido, sin embargo, que la inestabilidad política en Venezuela con el régimen madurista todavía en el poder y el control estadounidense sobre los recursos petroleros venezolanos, hacen prever que dicho corredor no tendría viabilidad en el corto ni mediano plazo.

Fuentes de oposición señalan que la diferencia de tono y de énfasis entre lo que el Mandatario electo comunica en Chile y lo que declara en el exterior revela una tensión clave de su agenda: mientras internamente busca evitar mayores fricciones en un contexto regional volátil, en el plano internacional insiste en una señal dura en torno a la migración, la que ha sido fuertemente cuestionada en Chile por su viabilidad, incluso antes que se desatara el nuevo escenario político regional.

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