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Jorge Quiroz: de la colusión de los pollos y las farmacias a Hacienda PAÍS

Jorge Quiroz: de la colusión de los pollos y las farmacias a Hacienda

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Con un historial marcado por su paso por casos de colusión y una defensa abierta de la desregulación económica, el Presidente electo José Antonio Kast confirmó al economista Jorge Quiroz como su futuro ministro de Hacienda, una nominación que instala de inmediato cuestionamientos éticos.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
Jorge Quiroz, economista sin militancia partidaria y vinculado históricamente a grandes grupos empresariales, fue designado por José Antonio Kast para encabezar Hacienda. Su trayectoria incluye roles clave en los casos de colusión de los pollos y de las farmacias, la defensa de Salcobrand y un activo trabajo de lobby que derivó en la Ley Longueira. Su llegada al principal ministerio económico anticipa un giro hacia una agenda de fuerte desregulación y cercanía con el mundo empresarial.
Desarrollado por El Mostrador

El Presidente electo José Antonio Kast confirmó al economista Jorge Quiroz como su carta para liderar el Ministerio de Hacienda, una de las designaciones más sensibles del gabinete entrante. La decisión no solo marca el perfil económico del próximo gobierno, sino que revive un amplio prontuario de controversias que acompañan la trayectoria pública y privada del futuro jefe de la billetera fiscal.

Quiroz, economista sin militancia política formal, ha sido un actor influyente en el debate económico chileno desde la consultoría privada. Sin embargo, su nombre quedó fuertemente asociado a dos de los mayores escándalos empresariales del país. En el caso de la colusión de los pollos, su consultora elaboró el modelo económico que permitió a las principales empresas avícolas repartirse el mercado mediante cuotas de producción, esquema que posteriormente fue sancionado por el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia.

Años más tarde, Quiroz volvió a quedar en el centro de la polémica durante el caso de la colusión de las farmacias. En ese episodio, asumió la defensa técnica de Salcobrand y negó públicamente la existencia de un acuerdo anticompetitivo, postura que contrastó con las conclusiones judiciales que acreditaron la colusión entre las principales cadenas del rubro. Ambos casos consolidaron su imagen como un economista alineado con la defensa de grandes intereses empresariales.

Su influencia no se limitó a esos episodios. Quiroz también tuvo un rol relevante en el trabajo de lobby desarrollado por las grandes pesqueras, proceso que derivó en la aprobación de la cuestionada Ley de Pesca, conocida como Ley Longueira. Esa normativa, ampliamente criticada por beneficiar a un reducido grupo de empresas, sigue siendo uno de los símbolos más controvertidos de la relación entre política y grandes conglomerados económicos.

En términos ideológicos, el futuro ministro de Hacienda es un férreo defensor de una mayor desregulación del mercado y de un Estado con un rol acotado en la economía. Esa visión coincide con el programa económico de Kast, orientado a reducir regulaciones, impuestos y el tamaño del aparato público, pero abre interrogantes sobre el equilibrio entre crecimiento, competencia y control de abusos.

A ello se suma su cercanía con el grupo Errázuriz, encabezado por Francisco Javier Errázuriz Ovalle, hijo de “Fra Fra” Errázuriz, lo que refuerza las críticas sobre eventuales conflictos de interés y la impronta proempresarial de la futura conducción económica.

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