Publicidad
Malalcahuello se consolida como el nuevo destino “family outdoor” Outdoor

Malalcahuello se consolida como el nuevo destino “family outdoor”

Publicidad

En la región de la Araucana, Malalcahuello ofrece un sinfín de actividades al aire libre para todas las edades, rodeadas de volcanes, bosques milenarios y aguas cristalinas. Un destino que combina naturaleza, aventura y descanso, con una oferta hotelera de primer nivel. 


Ubicada en la precordillera andina de la Región de La Araucanía, a unos 120 kilómetros al noreste de Temuco y a poco más de una hora y media en auto desde el aeropuerto regional, la Reserva Nacional Malalcahuello se emplaza en la comuna de Curacautín, en un territorio marcado por volcanes, bosques milenarios y ríos de montaña. Este enclave cordillerano forma parte del corredor biológico andino y es uno de los destinos más atractivos del sur de Chile para el turismo de naturaleza y aventura.

Con más de 31.000 hectáreas de naturaleza protegida, la Reserva Nacional Malalcahuello es el escenario ideal para disfrutar de un verano activo y en contacto con el entorno. Entre sus principales atractivos se encuentran el imponente Volcán Lonquimay, los extensos bosques de araucarias —especie emblemática del sur andino—, además de lengas y coihues, y una variada red de senderos que atraviesan paisajes de origen volcánico. A ello se suman circuitos de trail running, nuevos recorridos de mountain bike y pistas de descenso más exigentes para deportistas experimentados.

El destino ofrece opciones para todos los perfiles de viajero. Desde trekking de baja dificultad como el sendero a la Araucaria Milenaria —apto para niños desde los 4 años— hasta paseos en bicicleta que recorren antiguos túneles ferroviarios y bordean ríos de aguas cristalinas. También es posible practicar kayak o rafting en el Río Cautín, realizar cabalgatas y emprender rutas hacia miradores volcánicos y lagunas de altura que permiten dimensionar la fuerza geológica de la zona.

“La comuna de Curacautín, donde se ubica la Reserva Nacional Malalcahuello, ha tenido un crecimiento sostenido en la llegada de turistas, atraídos por su entorno natural y su amplia oferta de aventuras. Malalcahuello fue reconocido internacionalmente como candidato a ‘Best Tourism Village’ de ONU Turismo, lo que lo consolida como un referente del turismo outdoor y de bienestar a nivel internacional”, destaca Lorena Penroz, directora de Turismo de la Municipalidad de Curacautín.

Uno de los principales atractivos complementarios es la ciclovía de 12 kilómetros que une las antiguas estaciones de trenes de Manzanar y Malalcahuello, una ruta familiar que rescata parte de la historia ferroviaria del país y que hoy se integra al paisaje cordillerano como un paseo escénico de baja dificultad. Otro de los panoramas imperdibles es la visita a los saltos de agua más emblemáticos del sector, como el Salto del Indio y el Salto La Princesa, ambos rodeados de frondosa vegetación nativa. Además, la comuna ofrece variadas alternativas de aguas termales naturales en sus alrededores, ideales para complementar la aventura con espacios de relajo.

Tras las actividades al aire libre, la zona invita al descanso con alojamientos de alta calidad, spa con vista al volcán, gastronomía regional basada en productos locales —como piñones de araucaria, cordero y preparaciones tradicionales del sur— y piscinas al aire libre pensadas para familias que buscan naturaleza con comodidad.

“La tranquilidad de la montaña permite una desconexión total, ideal para un buen descanso. Nuestra invitación es a dejarse sorprender por el bosque, los volcanes y los ríos. En el hotel, además, contamos con una gastronomía de primer nivel para disfrutar de las maravillas de la cocina local y un spa con una piscina exterior, una piscina climatizada, jacuzzi, sauna y una variedad de masajes para volver de las vacaciones completamente renovado”, comenta Guillermo Vergara, gerente comercial de Corralco Resort de Montaña, ubicado en el corazón de la reserva y a los pies del volcán Lonquimay.

Durante el verano, la comuna de Curacautín complementa esta oferta con competencias deportivas, ferias y fiestas costumbristas que ponen en valor la identidad campesina y cordillerana del territorio. Así, Malalcahuello se proyecta como un destino integral que combina naturaleza, aventura, bienestar y cultura local en uno de los paisajes más imponentes del sur de Chile.

Más allá del verano, el territorio de Malalcahuello vive un ciclo de experiencias que se extiende a lo largo de todo el año, desde los colores otoñales y los paisajes nevados en invierno hasta el florecimiento primaveral y las actividades culturales que mantienen viva la identidad local. Es un destino que invita no sólo a la aventura, sino también a descubrir las estaciones y la naturaleza en constante cambio.

Publicidad