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Algodón, lino y colores claros: cómo vestirse para enfrentar las altas temperaturas Tendencias Crédito: El Mostrador.

Algodón, lino y colores claros: cómo vestirse para enfrentar las altas temperaturas

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Expertos recomiendan privilegiar fibras naturales, prendas holgadas y telas transpirables para sobrellevar las olas de calor del verano.


Con las temperaturas superando los 30 grados en distintas zonas del país, la elección de la ropa deja de ser solo una decisión estética y se transforma en un factor clave para el bienestar diario. Optar por telas adecuadas puede marcar una diferencia importante en la sensación térmica, la comodidad y la salud.

Las olas de calor que han marcado el verano en Chile han puesto en evidencia la importancia de elegir bien qué ponerse. Según explica Braulio Vera, especialista en textiles y vestuario y académico del Campus Creativo UNAB, “en climas cálidos se suda mucho, por eso es fundamental elegir telas transpirables, que permitan que el calor corporal se libere de la mejor manera posible”.

El experto agrega que se debe optar por prendas holgadas y evitar colores oscuros, “ya que absorben mayor luz y, por ende, más calor”.

Fibras naturales: las grandes aliadas del verano

De acuerdo con Vera, las telas de origen natural son las más recomendadas para enfrentar las altas temperaturas, por su capacidad de absorber la humedad y permitir la ventilación de la piel.

Algodón

“El algodón absorbe la humedad y expulsa el calor corporal, por eso es ideal para camisas, vestidos y prendas de uso diario”, señala el especialista. Mientras mayor sea el porcentaje de algodón en una prenda, mejores serán sus propiedades para el verano.

Lino

El lino es otro clásico del vestuario estival. “Es una fibra natural que aísla del calor, absorbe la humedad y seca muy rápido”, explica Vera. Aunque se arruga con facilidad, esa característica suele asociarse a estilos más relajados e informales.

Seda

La seda destaca por su capacidad de regular la temperatura corporal. “En verano aporta frío y en invierno calor. Es el tejido más elegante por excelencia, con una caída suave y acabado semi brillante”, afirma.

Cáñamo

Cada vez más presente en la industria, el cáñamo es similar al lino, pero con menor tendencia a arrugarse. Posee buena absorción de humedad y capacidad térmica. “Muchas veces se mezcla con algodón para aportar suavidad, ya que el cáñamo por sí solo es más áspero”, detalla el experto.

Crédito: El Mostrador.

Telas que parecen frescas, pero no lo son

No todo lo liviano es sinónimo de frescura. Vera advierte que algunas viscosas o rayones texturizados pueden simular lino, pero en realidad “provocan más calor”.

También recomienda evitar el nylon, telas gruesas y el denim pesado, debido a su baja transpirabilidad. Sobre el raso, señala que “aunque la seda y el algodón por separado son buenos para el verano, juntos crean una tela más gruesa y menos respirable”.

¿Es posible usar lana en verano?

Aunque suene contradictorio, la lana también tiene propiedades útiles en climas cálidos. “La lana absorbe la transpiración y la libera al exterior, manteniendo la piel seca”, comenta Vera, recordando su uso histórico en zonas desérticas. Sin embargo, su aplicación depende del tipo de lana y del diseño de la prenda.

Revisar la etiqueta es clave. Las mezclas de fibras pueden mejorar la durabilidad, el costo y la comodidad de una prenda. Entre las más comunes están algodón/poliéster, lino/algodón y lana/algodón.

Además, el académico destaca el avance de textiles sostenibles, como la fibra de piña elaborada a partir de hojas residuales del cultivo. “No requiere recursos ambientales adicionales y responde a una demanda creciente por textiles más responsables con el medio ambiente”, señala.

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