Cada 1 de marzo se conmemora el Día Internacional del Usuario en Silla de Ruedas, una fecha que busca visibilizar las barreras que enfrentan las personas con discapacidad y promover su autonomía y participación plena en la sociedad. En ese contexto, la Fundación Wazú alertó que en Chile la accesibilidad “aún es simbólica”, especialmente en eventos masivos.
La organización sostuvo que persisten prácticas que dejan fuera a personas en situación de discapacidad, incluso en actividades que se promocionan como inclusivas.
Cuestionamientos tras el Festival de Viña
La advertencia surge luego de situaciones reportadas en el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, donde asistentes en silla de ruedas no pudieron ver el espectáculo debido a la ubicación de los espacios reservados.
Esto, pese a que el evento informó la implementación de medidas como intérprete de lengua de señas, espacios adaptados y una Sala Calma destinada a personas neurodivergentes.
Desde Fundación Wazú reconocieron avances en materia de inclusión, pero recalcaron que no es suficiente con infraestructura básica o anuncios comunicacionales.
Peter Loch, director de Fundación Wazú, señaló que “no basta con que un espacio sea plano o tenga acceso. En un concierto, lo natural es que las personas se paren, canten y bailen. Si el lugar reservado no considera esa conducta básica, no es inclusión real”,
Responsabilidad en el diseño de los eventos
La organización enfatizó que la responsabilidad no recae en el público asistente, sino en quienes diseñan y producen los eventos, ya que deben garantizar no solo el acceso, sino también la experiencia.
“La gente que se paró adelante está en su derecho; también pagó su entrada y puede disfrutar la música como quiera. El problema no es el público. El problema es cuando el espacio reservado no asegura buena visual y vuelve a dejar fuera a quienes se supone que debía incluir”, agregó Loch.
En esa línea, la fundación realizó una Alerta Ciudadana e instó al Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC) a revisar la experiencia de personas usuarias de silla de ruedas en espectáculos masivos y eventos deportivos.

Crédito: El Mostrador.
Accesibilidad y derechos del consumidor
Desde la organización señalaron que la situación no solo involucra criterios de accesibilidad, sino también derechos básicos de quienes adquieren una entrada.
“Estamos hablando de personas que pagan su entrada como cualquier otra, pero que en muchos casos no pueden siquiera ver el show. Eso no es solo un problema de accesibilidad, también es un tema de derechos del consumidor”, indicaron.
Advirtieron, además, que este tipo de experiencias genera exclusión indirecta, ya que muchas personas optan por no asistir a conciertos o partidos ante el riesgo de pagar y no poder disfrutar en igualdad de condiciones.
Fundación Wazú recordó que el Día Internacional del Usuario en Silla de Ruedas no solo apunta a eliminar barreras arquitectónicas, sino también a promover participación plena, autonomía y dignidad.
“La inclusión real no es para la foto ni para el comunicado. Es asegurar que una persona en silla de ruedas pueda disfrutar el espectáculo como cualquier otra”, concluyó Peter Loch.