Sostenibilidad
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Verano récord para la energía solar en Chile, con mínima adopción en los hogares
Aunque el país alcanza su mayor nivel de generación fotovoltaica durante los meses estivales, menos del 0,4% de los hogares cuenta con paneles solares, evidenciando una brecha entre el desarrollo industrial y el uso domiciliario de esta energía limpia.
El verano marca el mejor momento del año para la generación de energía solar en el país. Sin embargo, pese al crecimiento acelerado del parque fotovoltaico y al alza sostenida de las cuentas de luz, la adopción de paneles solares en viviendas sigue siendo baja.
En apenas tres años, la capacidad instalada del país pasó de 4,4 gigawatts (GW) en 2021 a 10,5 GW en 2024, concentrando cerca del 30% de la capacidad eléctrica nacional. Este crecimiento ha posicionado a la energía solar como uno de los pilares del sistema energético chileno, especialmente en el norte del país, donde las condiciones de radiación son excepcionales.
No obstante, este avance contrasta con la realidad de los hogares. Según cifras de la Asociación Chilena de Energía Solar, de las aproximadamente 7,6 millones de viviendas existentes en el país, solo unas 27.200 cuentan con paneles solares, lo que equivale a menos de un 0,4% del total.
La mejor temporada para generar energía
Los meses de verano representan el peak anual de la generación fotovoltaica. En zonas de alta radiación solar, como el norte de Chile, un panel puede pasar de producir cerca de 5 kWh/m² diarios en invierno a hasta 12 kWh/m² en verano, más del doble de energía. En las zonas centro y centro sur, el incremento fluctúa entre 1,5 y 2 veces.
Este escenario convierte al verano en un período clave para evaluar los beneficios de la energía solar, ya que el mayor nivel de producción permite visualizar de manera más clara el impacto en el consumo eléctrico y en la reducción de las cuentas de luz.

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La brecha del uso residencial
Para Domingo García-Huidobro, CEO de la empresa Ruuf, el contraste entre el desarrollo industrial y el uso domiciliario es evidente. “Cuando miramos las casas, el contraste es evidente: el potencial es gigante, pero la gran mayoría de personas sigue dejando pasar la oportunidad de ahorrar”, afirma.
A esto se suma el contexto tarifario: desde el descongelamiento de las tarifas eléctricas en julio de 2024, las cuentas de luz han acumulado alzas cercanas al 60%, lo que ha impactado directamente en el presupuesto de los hogares.
Inversión, ahorro y largo plazo
Un sistema solar residencial tiene una vida útil estimada de entre 25 y 30 años y dependiendo del consumo del hogar, puede llegar a cubrir gran parte o incluso la totalidad de la cuenta eléctrica.
Aunque la inversión inicial ha sido históricamente una barrera, el desarrollo del mercado ha reducido los plazos de recuperación a entre cuatro y cinco años, abriendo nuevas posibilidades para los hogares.