Las altas temperaturas que aún se registran en distintas zonas del país también afectan a las mascotas. Mantener una correcta hidratación en perros y gatos es clave para su bienestar, ya que, a diferencia de los humanos, tienen más dificultades para regular su temperatura corporal. Especialistas advierten que el consumo de agua adecuado puede prevenir problemas de salud asociados al calor.
Durante los días de calor, perros y gatos enfrentan un desafío adicional para mantener su temperatura corporal. A diferencia de las personas, su capacidad para transpirar es limitada, lo que los hace más propensos a la deshidratación y al estrés térmico.
La veterinaria Massiel Gálvez, de la compañía de alimentos para mascotas Purina, explica que el mecanismo de enfriamiento de los animales es diferente al humano.
“Nuestras mascotas transpiran principalmente a través de las almohadillas de sus patas, donde tienen glándulas sudoríparas, pero esta sudoración no alcanza para enfriarlos”, explica Gálvez, veterinaria de Purina. “Los perros pueden también sudar levemente por la nariz y por eso jadean, mientras que los gatos sudan por el morro, la barbilla y el ano. Además, se acicalan para evaporar saliva y bajar su temperatura”, agrega.

Crédito: El Mostrador.
Cuánta agua necesitan perros y gatos
La cantidad de agua que una mascota necesita depende de factores como el clima, su nivel de actividad física y el tipo de alimentación que consume.
De forma general, los especialistas estiman que los perros requieren entre 50 y 70 mililitros de agua por kilo de peso al día, mientras que los gatos necesitan entre 40 y 60 mililitros por kilo.
Sin embargo, no siempre es fácil medir la cantidad exacta que consumen, por lo que la recomendación principal es que siempre tengan acceso a agua limpia y fresca.
Algunos animales requieren especial atención durante los días de calor, como los cachorros, las razas braquicefálicas —de hocico corto—, las mascotas de edad avanzada y aquellas con enfermedades cardíacas, respiratorias, renales u obesidad, ya que pueden descompensarse con mayor facilidad.
Señales de deshidratación a las que hay que estar atentos
Observar ciertos cambios en el comportamiento o en el estado físico de la mascota puede ayudar a detectar una posible falta de hidratación.
Entre las señales más comunes se encuentran encías secas o pegajosas, apatía o somnolencia, orina escasa y muy oscura, y pérdida de elasticidad en la piel. Este último signo puede comprobarse pellizcando suavemente la piel entre los omóplatos: si tarda en volver a su posición normal, podría indicar deshidratación.
Los especialistas recomiendan adoptar algunas medidas simples para asegurar que perros y gatos se mantengan hidratados durante los días de altas temperaturas.
Entre ellas se encuentra combinar alimento seco con alimento húmedo, que contiene más de un 60% de agua y puede complementar la hidratación diaria. También se sugiere disponer de varios bebederos con agua fresca en distintos espacios del hogar y ubicarlos en zonas con sombra.
Además, se recomienda preferir recipientes de cerámica o acero inoxidable, ya que ayudan a mantener el agua fresca por más tiempo, y ofrecer espacios ventilados o con sombra donde las mascotas puedan descansar.
Qué hacer ante un posible golpe de calor
El golpe de calor es una de las situaciones más graves asociadas a las altas temperaturas. Entre sus síntomas se encuentran jadeo extremo, mucosas rojizas o azuladas, debilidad, vómitos o diarrea.
Si una mascota presenta estos signos, se recomienda trasladarla a un lugar fresco, ofrecerle agua sin forzar su consumo y acudir lo antes posible a un médico veterinario, ya que un golpe de calor puede comprometer seriamente su salud.