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Otitis en verano: por qué aumentan las infecciones de oído y cómo prevenirlas Salud Crédito: Cedida

Otitis en verano: por qué aumentan las infecciones de oído y cómo prevenirlas

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El calor, la humedad y la exposición frecuente al agua explican el aumento de las otitis durante el verano. Especialista advierte sobre los principales síntomas, errores comunes en el cuidado del oído y entrega recomendaciones clave para prevenir infecciones, especialmente en niños.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
Durante el verano aumentan las otitis, especialmente la otitis externa, debido a la mayor exposición al agua, la humedad y prácticas inadecuadas como el uso de cotonitos. La retención de agua en el conducto auditivo favorece la irritación y la proliferación de bacterias y hongos. Especialista explica los síntomas más frecuentes, advierte sobre la automedicación y entrega recomendaciones preventivas, como secar correctamente los oídos, evitar objetos al interior del conducto y consultar oportunamente ante dolor intenso o fiebre.
Desarrollado por El Mostrador

El verano no solo es sinónimo de descanso y disfrute, también trae consigo una serie de enfermedades y malestares propios de la estación. Detectarlos a tiempo y prevenirlos resulta clave para vivir un verano seguro. Uno de los más frecuentes es el dolor de oído.

En verano aumentan las consultas por dolor de oído, y la explicación suele ser bien concreta: más agua, más calor, más humedad, y por lo mismo un ambiente perfecto para que el conducto auditivo se irrite o se infecte. Lo más típico en esta época es la otitis externa, la famosa “del nadador”, que no afecta el tímpano al inicio, sino la piel del conducto auditivo externo.

Cuando el agua queda retenida, la piel cambia, se altera el PH y se pierde parte de la protección natural que entrega el cerumen. Si a eso se suma que mucha gente se limpia con cotonitos, se rasca, o usa audífonos con el oído todavía húmedo, es cosa de tiempo para que se inflame. En general, los agentes más frecuentes suelen ser bacterias, y en algunos casos hongos, sobre todo si hay uso repetido de gotas o antecedentes de dermatitis.

La académica y fonoaudióloga de la Escuela de Fonoaudiología de la Universidad Andrés Bello Elena Cuitiño Navarrete indica que se presentan signos bastantes reconocibles en caso de molestia auditiva. “Aparece picazón o sensación de oído “tapado”, después dolor que va aumentando y se vuelve bien típico como dolor al tocar el pabellón auricular. A veces se suma secreción, mal olor, y una baja de audición conductiva por inflamación y edema del conducto. En niños es muy común que lo expresen como irritabilidad, molestias al dormir o rechazo a que les toquen la oreja”, expresa la docente.

Acción y prevención

Pero no todo dolor de oído en verano es otitis externa. También puede haber otitis media, sobre todo en niños, asociada a resfríos o congestión, y ahí el dolor suele ser más profundo, puede haber fiebre y malestar general. “Si hay fiebre alta, decaimiento, dolor intenso que no cede, secreción, o baja importante de la audición, lo correcto es consultar, no automedicarse con gotas ‘que quedaron del año pasado’, ni menos con ‘remedios caseros’”, recalca la profesional.

La fonoaudióloga recomienda frente a la prevención, “secar el oído después del agua, pero sin introducir objetos. Sólo toalla, inclinación de cabeza y, si es necesario, secado suave externo. Evitar cotonitos es clave, porque producen microlesiones y además empujan cerumen hacia adentro. Para personas con episodios repetidos, suele recomendarse el uso de tapones de baño hechos para ese fin y limitar la exposición prolongada, especialmente en piscinas con alta carga de cloro o en aguas muy contaminadas”.

También ayuda ventilar, por ejemplo, no ponerse audífonos inmediatamente después de nadar, y en niños evitar que permanezcan largo rato con la cabeza mojada y el oído húmedo.

Cuidado oportuno para evitar complicaciones

Si bien muchas personas asocian el verano exclusivamente al descanso y la recreación, también es una etapa en la que aumentan ciertos riesgos para la salud. En el caso de la otitis, reconocer los síntomas iniciales —como picazón, sensación de oído tapado o dolor al tacto— y evitar la automedicación resulta fundamental para prevenir complicaciones mayores. Medidas simples, como un correcto secado de los oídos, evitar el uso de cotonitos y consultar oportunamente a un profesional ante dolor persistente, permiten reducir significativamente el riesgo. La prevención y la atención temprana son claves para disfrutar de un verano seguro y sin contratiempos de salud.

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