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Pérdida de masa muscular y aumento de grasa en la perimenopausia: un riesgo para la salud femenina
La disminución de estrógenos desde los 35 años favorece la pérdida de masa muscular y la acumulación de grasa en mujeres. Estos cambios no solo impactan la apariencia física, sino también el metabolismo, la movilidad y el riesgo de enfermedades crónicas a corto y largo plazo.
Durante la perimenopausia, periodo de transición que antecede la menopausia, comienzan a aparecer una serie de síntomas que afectan a la gran mayoría de las mujeres. Los cambios hormonales provocan molestias como ciclos menstruales irregulares, sofocos, irritabilidad, ansiedad e insomnio, entre muchos otros, sin embargo, a esta lista se debe agregar la acumulación de grasa localizada y la sarcopenia, o en palabras simples, la pérdida de masa muscular.
En el periodo perimenopáusico, las mujeres pueden comenzar a experimentar las consecuencias de la disminución de estrógenos, lo que varía en velocidad y gravedad, dependiendo de factores como el estilo de vida y la genética.
La sarcopenia, es una enfermedad que se caracteriza por la pérdida progresiva de masa, fuerza y función de los músculos, afectando todos los ámbitos humanos. Sus consecuencias no sólo son estéticas y pueden incluir la fatiga, problemas de equilibrio, debilidad y dificultad para realizar las actividades diarias. Del mismo modo, esta debilidad muscular puede favorecer la acumulación de grasa corporal, con consecuencias graves para el metabolismo y la propensión de enfermedades cardiovasculares, hipertensión y diabetes tipo 2.
Investigadores de UCLA Health de 2019 señala que muchas mujeres pierden masa libre de grasa mientras pasan por la perimenopausia, incluso, aunque su peso total no varie considerablemente. De hecho, National Center for Biotechnology Information menciona que el índice de masa muscular fue en promedio un 10% menor en aquellas que se encuentran en una perimenopausia avanzada, comparadas con las que están en una etapa temprana de este proceso.
Tecnología de restablecimiento de las funciones dermatofuncionales
Cada año son más las mujeres que consultan por alternativas seguras y efectivas para enfrentar los daños que perciben en sus cuerpos durante la perimenopausia y menopausia. En este escenario, la medicina estética cuenta con tecnología eficaz y respaldo científico para la remodelación corporal y la recuperación de tejidos.
“Los cambios que se producen en las mujeres a partir de los 35 años no deben minimizarse, ya que tienen un impacto real en su movilidad, calidad de vida y autoestima”, explica Vinka González, kinesióloga dermatofuncional, especialista en salud femenina, de Clínica Elysian.
En este contexto, la profesional señala que la acumulación de grasa visceral y subcutánea se puede localizar en zonas como el abdomen bajo, flancos (laterales del cuerpo entre las costillas inferiores y la cadera), piernas, parte externa de los muslos y caderas y espalda (a la altura del sujetador o sostén). Junto con lo anterior, declara que también se pueden agravar condiciones como la celulitis o el lipedema.
En Chile, tecnología como Sculp Ice y Liposculp, ambas aprobadas por la FDA, se han convertido el aliados terapéuticos no invasivos y altamente efectivos para la remodelación de tejidos. “La estimulación metabólica de estos procedimientos permite la regeneración dérmica, la estimulación de colágeno y el fortalecimiento muscular, además de reducir los acúmulos grasos localizados, mejorar la textura de la piel y favorecer el drenaje linfático”, destaca Vinka González.
“Como especialista en salud femenina, he sido testigo de la forma en cómo estos tratamientos ayudan a las mujeres a recuperar la confianza, la comodidad y la libertad de sus cuerpos; la menopausia debe asumirse como una nueva etapa que se debe vivir con plenitud, para que cada mujer se sienta activa, fuerte y dueña de su bienestar”, concluye la Kinesióloga Dermatofuncional de Clínica Elysian.