La brecha salarial entre hombres y mujeres sigue siendo un desafío persistente en Chile y el mundo. En ese contexto, distintas iniciativas impulsadas desde el ámbito académico buscan contribuir a cerrar esta diferencia mediante investigación, herramientas tecnológicas y colaboración internacional orientada a promover la igualdad de remuneraciones.
Durante los últimos años se han impulsado diversas normas e iniciativas internacionales destinadas a reducir la diferencia salarial entre hombres y mujeres. Aunque factores como la educación o la experiencia laboral pueden explicar parcialmente estas diferencias, especialistas coinciden en que una parte importante de la brecha responde a desigualdades estructurales y discriminación de género.
En Chile, la situación refleja esa tendencia. De acuerdo con la última Encuesta Suplementaria de Ingresos elaborada por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el ingreso promedio de las mujeres es un 24,4% menor que el de los hombres.
Frente a este escenario, universidades están desarrollando distintas iniciativas orientadas a aportar al debate y generar herramientas concretas que permitan avanzar hacia una mayor equidad salarial.
La plataforma NiMásNiMenos
Una de las iniciativas en desarrollo es NiMásNiMenos, una plataforma creada en conjunto entre la Universidad de Talca y la Universidad Adolfo Ibáñez, con financiamiento del Fondo de Fomento al Desarrollo Científico y Tecnológico de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID).
El sistema funciona como una aplicación digital que permite calcular diferencias de remuneración entre trabajadores y trabajadoras en distintos rubros, como parte de una iniciativa más amplia orientada a generar conciencia y promover estrategias que reduzcan la brecha salarial.
La académica Andrea Bentancor, profesora de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Talca, explicó que “después de haber hecho la investigación y los pilotos con empresas privadas y el sector público, queremos desarrollar estas buenas prácticas, difundir y aplicarlas de manera masiva en diferentes organizaciones”.
Según detalló, las proyecciones del proyecto apuntan a “brindar asesorías y capacitaciones respecto a temas laborales y de compensaciones, vinculados justamente a la brecha salarial, idea matriz del proyecto”.
Un convenio internacional para avanzar en igualdad salarial
A estas iniciativas se suma la incorporación de la Universidad de Talca a la Coalición Internacional para la Igualdad Salarial (EPIC, por sus siglas en inglés), convirtiéndose en la primera institución de educación superior en integrarse a esta red global.
Esta coalición busca avanzar en el cumplimiento de las metas de la Organización de las Naciones Unidas vinculadas a los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
La académica explicó que esta instancia “procura avanzar hacia las Metas 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que propone la ONU, en particular la Meta cinco, que es lograr igualdad entre hombres y mujeres y la Meta ocho, que es empleo decente y crecimiento”.
Las cifras muestran que la desigualdad salarial es un fenómeno extendido. Según el Informe 2024 de la Organización Internacional del Trabajo, los hombres ganan en promedio un 20% más que las mujeres en empleos similares a nivel mundial.
En América Latina, las diferencias son comparables e incluso mayores en algunos sectores productivos. En áreas como la tecnología, por ejemplo, la brecha puede alcanzar hasta el 21%.
En el caso chileno, esta diferencia no solo afecta los ingresos durante la vida laboral, sino que también tiene consecuencias en el largo plazo, como en los montos que reciben las mujeres al momento de jubilar.

Crédito: El Mostrador.
Avances y debate legislativo en Chile
Pese a este escenario, Chile ha mostrado avances en materia de igualdad de género en los últimos años. El país ha mejorado su posición en el Índice Global de Brecha de Género elaborado por el Foro Económico Mundial desde 2006, en parte gracias a cambios legislativos.
Actualmente, en el Congreso se discute un proyecto de ley relacionado con esta materia, proceso en el que la académica Andrea Bentancor ha participado entregando insumos técnicos ante las Comisiones de Equidad, Trabajo y Género del Senado.
“Nuestro trabajo está totalmente alineado con ese nuevo marco legal propuesto y en particular con el convenio 100 de la OIT que establece la obligación de asegurar igualdad de remuneración por trabajo de igual valor y estaremos trabajando de manera consistente con el sector privado y público”, señaló la especialista.
En ese contexto, las iniciativas académicas, la cooperación internacional y el debate legislativo aparecen como elementos clave para avanzar hacia una reducción efectiva de la brecha salarial de género, un desafío que sigue presente tanto en Chile como a nivel global.