La cineasta británica Georgie Wileman obtuvo un premio en los BAFTA Awards con su cortometraje “This Is Endometriosis“, una obra autobiográfica que busca visibilizar la realidad de quienes viven con esta enfermedad crónica.
Durante la ceremonia, la realizadora también utilizó la instancia para denunciar la falta de investigación y el tratamiento insuficiente que reciben muchas pacientes.

Crédito: Georgiewileman.com
Un premio que busca visibilizar una enfermedad
Wileman llegó a la ceremonia vistiendo un vestido rojo con la frase “financien la investigación de la endometriosis”, en un gesto que buscó llamar la atención sobre una enfermedad que afecta a cerca de 190 millones de mujeres en el mundo.
La realizadora ha relatado públicamente su experiencia personal con la endometriosis, una condición que tardó 13 años en ser diagnosticada en su caso y que la ha llevado a someterse a siete cirugías. Según ha denunciado, el dolor extremo asociado a esta enfermedad suele ser minimizado por el sistema médico.
Incluso tras recibir el reconocimiento, la cineasta relató que 24 horas después del premio permanecía en cama debido al dolor, evidenciando el impacto cotidiano que puede tener la enfermedad.
Cabe resaltar que la endometriosis causa dolor pélvico crónico severo, a menudo clasificado en la escala de Mankoski como 9 o 10, describiéndose como un dolor discapacitante, con llanto, náuseas e incluso desmayos.

Crédito. Georgiewileman.com
Un relato íntimo sobre vivir con endometriosis
El cortometraje “This Is Endometriosis” es una obra narrada en primera persona que mezcla recuerdos del pasado con escenas actuales para retratar la experiencia de la autora.
La película reúne material autodocumentado, archivos familiares e imágenes observacionales que reconstruyen la historia de una joven fotógrafa que intenta mantenerse presente mientras enfrenta el escepticismo y la incredulidad frente a su enfermedad.
A través de su propia fotografía, Wileman presenta una mirada íntima sobre lo que significa vivir con endometriosis, abordando tanto el dolor físico como el impacto emocional que genera.
Un proyecto que comenzó como fotografía
Antes de convertirse en un cortometraje, el proyecto nació como una iniciativa fotográfica personal. Mientras se encontraba confinada en su casa debido a la endometriosis y la adenomiosis severas, Wileman comenzó a buscar información y apoyo en internet.
En ese proceso, observó que muchas publicaciones sobre la enfermedad utilizaban imágenes de archivo que no reflejaban la realidad que ella conocía. Frente a esa distancia entre la representación mediática y la experiencia real, decidió documentar su propia historia a través de autorretratos.
Con el tiempo, cuando su salud se lo permitió, amplió el proyecto para incluir a otras personas que viven con endometriosis, generando una serie fotográfica que buscó mostrar la experiencia real de la comunidad.
Una campaña que se volvió viral
En marzo de 2019, durante el mes de concientización sobre la endometriosis, la fotógrafa lanzó una campaña en redes sociales invitando a otras personas a replicar una de sus imágenes más conocidas: una fotografía de su abdomen donde aparecen las cicatrices de sus cirugías, marcadas con los años en que ocurrieron.
La campaña, identificada con la etiqueta #thisisendometriosis, se viralizó rápidamente y reunió miles de contribuciones desde distintos países. El movimiento también generó cobertura en medios internacionales y permitió abrir un debate sobre las brechas existentes en los sistemas de salud en torno al diagnóstico y tratamiento de la enfermedad.
Con su cortometraje premiado, Wileman continúa utilizando el arte y el relato personal para ampliar la conversación pública sobre la endometriosis y las experiencias de quienes conviven con esta condición.