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Cómo las mujeres pueden cuidar su piel y salud mental al retomar trabajo, maternidad y hogar BRAGA Crédito: Cedida

Cómo las mujeres pueden cuidar su piel y salud mental al retomar trabajo, maternidad y hogar

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Marzo no solo marca el fin de las vacaciones, sino también el reinicio de múltiples roles para muchas mujeres. Especialistas recomiendan retomar hábitos de hidratación, descanso y alimentación para proteger la piel y enfrentar el estrés con mayor equilibrio.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
El regreso a la rutina en marzo implica ajustes físicos y emocionales tras el verano. Especialistas recomiendan priorizar hidratación, alimentación rica en antioxidantes, protección solar diaria, actividad física y descanso reparador para recuperar el equilibrio. Desde la clínica Nutrición Cuerpo y Alma, destacan que no se trata de cambios drásticos, sino de retomar hábitos sostenibles que favorezcan la regeneración de la piel y la estabilidad mental, promoviendo un bienestar integral y progresivo.
Desarrollado por El Mostrador

Para muchas mujeres, el regreso a marzo no significa simplemente retomar una agenda laboral. Implica volver a coordinar horarios escolares, reorganizar la dinámica del hogar, acompañar a los hijos en su retorno a clases y, en muchos casos, compatibilizar el trabajo remunerado con las labores domésticas. Tras semanas de descanso relativo, el cambio puede sentirse abrupto tanto física como emocionalmente.

En el regreso a la rutina, después de semanas de descanso, cambios de horarios y mayor exposición al sol, es común sentir que el cuerpo y la piel necesitan “reordenarse”. La piel puede lucir más deshidratada, sensible o con signos de fotoenvejecimiento, mientras que la mente suele enfrentar nuevamente el estrés y las exigencias del día a día.

Esta etapa de transición exige una adaptación progresiva. El desafío no está en “volver a rendir” de inmediato, sino en reinstalar hábitos de autocuidado que permitan sostener energía, claridad mental y salud cutánea en medio de múltiples responsabilidades. Desde una mirada integral, especialistas recomiendan priorizar pequeñas acciones consistentes que acompañen este proceso sin sumar presión adicional.

Desde la clínica estética Nutrición Cuerpo y Alma (NCA), destacan que este periodo no debe abordarse desde la exigencia o los cambios drásticos, sino como una oportunidad para retomar hábitos de cuidado integrales, tanto físicos como emocionales, que permitan una adaptación progresiva y consciente.

En NCA, Pamela Barrientos, nutricionista y fundadora, propone una guía simple para preparar la piel y la mente en este regreso a la rutina 2026.

Piel y mente en equilibrio

Más que “corregir” lo que dejó el verano, la clave está en reconectar con el autocuidado desde lo esencial:

Hidratación desde adentro y afuera: retomar una buena ingesta de agua es clave para recuperar la elasticidad y luminosidad de la piel. Complementar con skincare hidratante ayuda a restaurar la barrera cutánea.

Reparación y protección de la piel: la exposición solar, es importante incorporar productos regeneradores y mantener el uso diario de protector solar, incluso en la ciudad.

Alimentación que nutre la piel: priorizar alimentos ricos en antioxidantes, grasas saludables y vitaminas favorece la regeneración celular y mejora visiblemente la piel.

Movimiento como regulación emocional: retomar actividad física no solo impacta en el cuerpo, sino también en la claridad mental, el ánimo y la calidad del sueño.

Descanso reparador: dormir bien es clave tanto para la recuperación de la piel como para el equilibrio emocional. Es uno de los pilares más subestimados del bienestar.

“El regreso a la rutina no debería sentirse como un castigo, sino como una oportunidad para volver a cuidarse. Cuando trabajamos desde hábitos simples, la piel responde mejor, la energía mejora y la mente se ordena de forma natural”, señala Pamela Barrientos, nutricionista y fundadora de NCA.

Un marzo consciente para mujeres que sostienen múltiples roles

Para muchas mujeres, el regreso laboral y escolar no es solo un cambio de calendario, sino un reajuste profundo de su dinámica diaria. Volver al trabajo, reorganizar la casa, acompañar el inicio del año escolar de los hijos y retomar responsabilidades familiares implica una carga mental y emocional significativa. Esta etapa exige planificación, energía y, sobre todo, capacidad de adaptación.

Frente a este escenario, adoptar una mirada integral resulta clave. Más que buscar soluciones rápidas o cambios drásticos, los especialistas recomiendan priorizar hábitos consistentes que puedan sostenerse en el tiempo y que acompañen el ritmo real de cada mujer. La hidratación adecuada, la protección solar diaria —incluso en la ciudad—, una alimentación equilibrada rica en antioxidantes y grasas saludables, la actividad física regular y un descanso reparador no son lujos, sino herramientas concretas para enfrentar marzo con mayor estabilidad.

Cuando estos pilares se integran de forma progresiva, no solo mejora la apariencia y salud de la piel tras el verano, sino que también se fortalece la salud mental. La energía se estabiliza, el ánimo se regula y la capacidad de gestionar el estrés cotidiano aumenta. En un mes que suele vivirse con alta exigencia, el autocuidado consciente permite que las mujeres sostengan sus múltiples roles sin descuidarse a sí mismas.

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