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Hoteles todo incluido: cuándo elegirlos y cuándo no

Hoteles todo incluido: cuándo elegirlos y cuándo no

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Loreto Santibáñez
Por : Loreto Santibáñez Editora de Agenda País, Revista Jengibre y Braga.
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Descanso total, presupuesto controlado y cero decisiones en destino son algunas características que hacen de esta modalidad, una opción atractiva y conveniente.


Los hoteles todo incluido viven un nuevo auge entre los viajeros chilenos, especialmente en destinos de playa, impulsados por la búsqueda de desconexión real y experiencias sin fricción.

Entre los destinos con mayor demanda y mejor desarrollo de este formato destacan Punta Cana, la Riviera Maya, Jamaica y, a menor distancia, opciones en Brasil como Florianópolis y Porto de Galinhas, ideales para familias y parejas que buscan playa sin viajes largos.

De acuerdo con datos de Cocha, hoy el 95% de las reservas hoteleras en destinos de playa del Caribe corresponde a formato All Inclusive, superando ampliamente a los hoteles con desayuno o media pensión. “El fenómeno se explica por una ecuación simple: comodidad, seguridad y control del gasto desde antes de viajar. Sin embargo, no es una fórmula universal, aunque muchas veces es la alternativa más conveniente”, comenta Daiana Mediña, Head de Branding & PR de la agencia.

Cuándo sí conviene elegir un hotel todo incluido:

  • Viajes en familia: En especial con niños y niñas, el formato All Inclusive resuelve la logística completa: comidas a toda hora, snacks, piscinas, actividades recreativas, animación y clubes infantiles. Además, permite viajar con un presupuesto cerrado, evitando gastos imprevistos en destino.

  • Vacaciones de playa y resort: Cuando el foco del viaje es descansar y permanecer mayoritariamente en el hotel, el All Inclusive funciona mejor. Destinos como Punta Cana, Riviera Maya o Jamaica cuentan con infraestructura diseñada específicamente para este tipo de experiencia, integrando gastronomía, espectáculos, spa y actividades acuáticas.

  • Viajes de celebración: Lunas de miel, aniversarios o cumpleaños encuentran en los resorts All Inclusive un entorno cómodo y relajado. Muchos hoteles suman beneficios especiales como cenas privadas, decoración temática o mejoras de habitación.

  • Adultos mayores y grupos grandes: La accesibilidad, los espacios comunes y la posibilidad de compartir sin traslados constantes hacen de este formato una alternativa práctica y segura para este perfil de viajeros.

Cuándo puede ser un gasto innecesario:

  • Viajes urbanos: En ciudades con una oferta cultural y gastronómica intensa —como Nueva York, París o Tokio— el valor está fuera del hotel. En estos casos, un alojamiento con desayuno incluido suele ser más eficiente y flexible.

  • Turismo activo o itinerante: Road trips, viajes de trekking o recorridos con múltiples paradas hacen que muchos servicios incluidos no se utilicen. Aquí conviene optar por hoteles simples, cabañas o bed & breakfast.

  • Destinos sin cultura de resort: En lugares como Cusco o la Patagonia, la experiencia está en el entorno y la identidad local. Hoteles boutique o alojamientos con carácter suelen enriquecer más el viaje.

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