Publicidad

Mauricio Jelvez: “Chile tiene espacio en nuevo orden mundial, pero necesita inteligencia económica”

Publicidad
Iván Weissman Senno
Por : Iván Weissman Senno Editor El Mostrador Semanal
Ver Más

El economista acaba de publicar un libro en el que afirma que “Chile nunca ha tenido un proyecto de desarrollo”. En su paso por La Mesa sostiene que el país ha vivido de estrategias económicas pendulares y advierte que hay que evitar alineamientos automáticos en un mundo cada vez más fragmentado.


Chile ha tenido crecimiento, estabilidad macroeconómica y una inserción internacional exitosa. Pero, según el economista Mauricio Jelvez, algo más profundo ha faltado en la trayectoria del país. En conversación en La Mesa, a propósito de su nuevo libro, Chile, un camino al desarrollo integral, planteó una tesis provocadora: “En Chile hemos tenido estrategias económicas, pero nunca un proyecto de desarrollo”.

El diagnóstico del que fuera subsecretario del Trabajo de Michelle Bachelet parte de una mirada larga. En el libro revisa 150 años de historia económica para explicar por qué el país no ha logrado dar el salto definitivo al desarrollo. 

A su juicio, el problema ha sido un péndulo constante entre modelos económicos distintos –del crecimiento exportador al desarrollismo estatal y luego al neoliberalismo– sin un consenso estratégico que articule una ruta de largo plazo. “El presentismo y el corto plazo nos han hecho daño como país”, resume.

Jelvez reconoce que el modelo económico de las últimas décadas produjo avances significativos. Sin embargo, sostiene que ese éxito fue parcial. “Lo que hemos tenido han sido estrategias económicas”, explica. Para hablar realmente de desarrollo –dice– se requiere algo más: la convergencia simultánea de capital humano, capital social, instituciones sólidas y un Estado con capacidad estratégica.

Su enfoque apunta a lo que denomina “desarrollo integral”. En esa lógica, medir el progreso únicamente por el PIB per cápita es insuficiente. El desarrollo –sostiene– depende también de la cohesión social, la calidad institucional, la sofisticación productiva y la capacidad del Estado para coordinar políticas públicas. “Desarrollo no es solo crecimiento: es la convergencia del capital humano, social, político y público”, plantea.

Esa mirada adquiere nueva relevancia en el contexto internacional actual, marcado por el retorno de la política industrial, las tensiones comerciales y un orden global más fragmentado. En ese escenario, Jelvez cree que nuestro país aún tiene oportunidades. “Chile tiene espacio en el nuevo orden mundial, pero necesita inteligencia económica”, advierte, subrayando la necesidad de identificar mercados, diversificar exportaciones y agregar valor a la matriz productiva.

Pero también lanza una advertencia política. A su juicio, uno de los mayores riesgos sería que el país responda al nuevo escenario con alineamientos automáticos. “Si el Gobierno se somete a los dictámenes de Trump, el país pagará una cuenta extremadamente cara”, señaló, enfatizando que Chile debe preservar autonomía estratégica para navegar el nuevo tablero geopolítico.

Si te interesa esta información, súmate a la Comunidad El Semanal, para recibirlo📬 solo necesitas escribir tu dirección de correo electrónico acá:

Publicidad