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Desde “una aventura peligrosa” al respaldo cerrado: las reacciones mundiales al ataque contra Irán MUNDO Créditos imagen: El Mostrador

Desde “una aventura peligrosa” al respaldo cerrado: las reacciones mundiales al ataque contra Irán

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En Europa el régimen iraní no encontró respaldo, pero sí hubo matices respecto del ataque efectuado en conjunto por EE.UU. e Israel: mientras desde Francia apuntan a que el gobierno iraní se encuentra obligado a conversar el fin de su programa nuclear, en España acusan “una escalada” bélica.


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
El ataque conjunto de EE.UU. e Israel contra Irán desató una cascada de reacciones internacionales. Irán prometió responder con firmeza. Mientras Australia respaldó la acción para frenar el programa nuclear iraní, potencias como Rusia y España condenaron la ofensiva, calificándola de escalada peligrosa. La Unión Europea, Francia y Reino Unido pidieron moderación y el cese de hostilidades para evitar un conflicto regional amplio. En Medio Oriente, Líbano rechazó ser arrastrado a la guerra y Omán lamentó el fracaso de la vía diplomática.
Desarrollado por El Mostrador

El ataque militar conjunto lanzado este sábado por Estados Unidos e Israel contra Irán generó un amplio espectro de reacciones internacionales, que van desde el respaldo explícito hasta la condena firme, en medio de la creciente preocupación por una desestabilización generalizada en Oriente Medio.

El gobierno de Irán confirmó lo que su televisión estatal describió como una “agresión aérea del régimen sionista”. A través de un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores iraní prometió que el país “responderá con firmeza” a la ofensiva estadounidense e israelí.

La Casa Blanca, en la voz del presidente Donald Trump, ratificó la operación conjunta a través de su red Truth Social. El mandatario sostuvo que la acción busca proteger a Estados Unidos “eliminando las amenazas inminentes del régimen iraní”.

En el plano europeo, las posturas se dividieron. El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, expresó su rechazo tajante: “Rechazamos la acción militar unilateral de EE.UU. e Israel, que supone una escalada y contribuye a un orden internacional más incierto y hostil“.

En una declaración conjunta, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, instaron a “la máxima moderación” y subrayaron la importancia de “garantizar la seguridad nuclear”. Por su parte, la alta representante para Asuntos Exteriores de la UE, Kaja Kallas, calificó la situación como peligrosa y afirmó que los programas de misiles y nucleares de Irán “representan una grave amenaza para la seguridad mundial”.

El presidente francés, Emmanuel Macron, advirtió que la escalada es “peligrosa para todos” y solicitó una “reunión urgente” del Consejo de Seguridad de la ONU.

“El régimen iraní debe comprender que ahora no le queda otra opción que entablar negociaciones de buena fe para poner fin a sus programas nucleares y balísticos, así como a sus actividades de desestabilización regional. Esto es absolutamente necesario para la seguridad de todos en Oriente Medio”, apuntó el líder galo.

Desde Londres, el gobierno británico estableció que no desean “ver que la situación empeore y degenere en un conflicto regional más amplio”.

“Nuestra prioridad inmediata es la seguridad de los ciudadanos del Reino Unido en la región y les brindaremos asistencia consular disponible las 24 horas del día, los 7 días de la semana”, declararon. A lo anterior añadieron: “Como parte de nuestro compromiso a largo plazo con la seguridad de nuestros aliados en Oriente Medio, contamos con diversas capacidades defensivas en la región, que hemos reforzado recientemente. Estamos preparados para proteger nuestros intereses”.

En contraste, el primer ministro de Australia, Anthony Albanese, manifestó su respaldo a la acción estadounidense para impedir que Irán obtenga un arma nuclear, señalando que el programa iraní es una amenaza para la paz mundial.

“Durante décadas, el régimen iraní ha sido una fuerza desestabilizadora mediante sus programas de misiles balísticos y nucleares, su apoyo a agentes armados y sus brutales actos de violencia e intimidación. Irán dirigió al menos dos ataques en suelo australiano en 2024. Estos atroces actos contra la comunidad judía australiana pretendían generar miedo, dividir nuestra sociedad y desafiar nuestra soberanía”, sostuvo.

Rusia, por su parte, condenó enérgicamente la operación. La cancillería rusa calificó los ataques como una “peligrosa aventura” que busca “destruir el orden constitucional y el gobierno de un Estado que se ha negado a someterse al dictado de la fuerza”.

“Al hundir a Oriente Medio en el abismo de una escalada descontrolada, en realidad están animando a los países de todo el mundo, principalmente de la región, a adquirir medidas cada vez más sólidas contra las amenazas emergentes“, advirtió el ministro de Relaciones Exteriores, Serguéi Lavrov.

En Oriente Medio, la preocupación se centra en un posible efecto dominó: el primer ministro de Líbano, Nawaf Salam, afirmó categóricamente que su país no aceptará verse “arrastrado” al conflicto, en medio del temor por una implicación de Hezbolá. En tanto, el movimiento islamista palestino Hamás calificó la operación como “un ataque directo contra toda la región“. Asimismo, el canciller de Omán, Badr Albusaidi, quien ejerció como mediador, se declaró “consternado” porque “las negociaciones activas y serias fueron nuevamente socavadas“.

Organismos multilaterales también se pronunciaron. El jefe de derechos humanos de Naciones Unidas, Volker Türk, advirtió que los ataques solo provocan “muerte, destrucción y sufrimiento humano”.

“Las bombas y los misiles no son la manera de resolver las diferencias, sino que solo provocan muerte, destrucción y sufrimiento humano”, advirtió en un mensaje en su cuenta oficial en X, llamando a la contención para evitar mayores daños a la población e imploró a todas las partes a “actuar con sensatez, reducir la escalada y regresar a la mesa de negociación, donde apenas unas horas antes buscaban activamente una solución”.

La Unión Africana (UA) hizo un llamado a la moderación y alertó que una nueva escalada agravaría la inestabilidad mundial, con graves consecuencias para los mercados energéticos y la seguridad alimentaria, “en particular en África“.

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