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EFE
Trump prevé retirada de Irán en “dos o tres semanas” y hará un gran anuncio desde la Casa Blanca
Esta madrugada, a las 9:00 hora local de Washington, Trump realizará desde la Casa Blanca lo que la administración calificó como una “importante actualización” sobre la guerra.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes que las fuerzas estadounidenses se retirarán de Irán en un plazo de “dos, quizás tres semanas”, independientemente de si se alcanza un acuerdo diplomático. El mandatario además descartó que la reapertura del estrecho de Ormuz sea ya un asunto de su incumbencia, en un nuevo giro en su postura sobre el conflicto. Mientras Trump afirma haber cumplido su objetivo de neutralizar la capacidad nuclear iraní, China y Pakistán presentaron una propuesta conjunta de paz que contempla la apertura del estrecho de Ormuz a cambio de una tregua y el inicio de negociaciones.
“No hay razón para que estemos haciendo esto”, declaró Trump desde el Despacho Oval, al tiempo que aseguró haber cumplido el objetivo central de la ofensiva. “Mi objetivo era que no tuvieran armas nucleares, y ese objetivo se ha alcanzado”. El presidente agregó que los bombardeos de las últimas semanas dejaron a Irán sin capacidad de reconstruir sus instalaciones militares en al menos 15 a 20 años, y que el país “no podrá fabricar un arma nuclear en años”.
“Estamos terminando el trabajo, y creo que lo lograremos en unas dos semanas, tal vez un par de días más”, ha declarado Trump desde la Casa Blanca
“Hemos logrado un cambio de régimen, aunque no era uno de mis objetivos”, reconoció, antes de describir al nuevo liderazgo iraní como “mucho más razonable” que el anterior. Pese a ello, insistió en que la campaña militar continuará hasta “eliminar todo lo que tienen” y que un eventual acuerdo sigue siendo posible: “Quieren llegar a un acuerdo más que yo”, afirmó.
Sobre el estrecho de Ormuz, cuyo bloqueo de facto por parte de las fuerzas iraníes ha disparado el precio del crudo a más de 100 dólares por barril, Trump adoptó una posición radicalmente distinta a la sostenida en días anteriores, cuando llegó a amenazar con destruir infraestructura iraní si no se reabría el paso. “Lo que pase en el estrecho no va a tener nada que ver con nosotros”, afirmó, añadiendo que si Francia u otros países necesitan petróleo, “que vayan por el estrecho y se valgan por sí mismos”. También prometió que el precio de la gasolina, que ha superado los cuatro dólares el galón en EE.UU. por primera vez desde 2022, caerá en cuanto se produzca la retirada.
En paralelo a estas declaraciones, China y Pakistán presentaron en Beijing una propuesta conjunta de paz redactada por el canciller chino Wang Yi y el ministro de Exteriores paquistaní Ishaq Dar, que fue remitida por canales diplomáticos a Washington y Teherán. El plan contempla un cese inmediato de hostilidades, la apertura del estrecho de Ormuz al tráfico civil y comercial, la protección de infraestructura crítica y el inicio de conversaciones de paz bajo los principios de la Carta de la ONU. Pakistán actuó como puente tras obtener el visto bueno de la Casa Blanca, aprovechando la influencia que Beijing ejerce sobre Irán como su principal comprador de petróleo.
El anuncio de Trump que dará hoy podría determinar el rumbo del conflicto: si acepta la propuesta chino-paquistaní, podría anunciar un cese del fuego y el respaldo a una mesa de negociación con Teherán; si mantiene sus exigencias de desnuclearización total y desmantelamiento de los programas de misiles, el camino será otro. Irán, por su parte, ha rechazado hasta ahora entregar sus reservas de uranio enriquecido o convertir sus plantas de misiles en lo que Trump denominó un “museo militar”, aunque ha dejado abierta una puerta a la negociación.