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El voto ignorado

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Por: Aldo Cassinelli


Señor director:

La irrupción masiva e inesperada del Partido de la Gente (PDG) en las últimas elecciones desenmascaró la ceguera de gran parte de los sectores políticos convencionales, especialmente el oficialismo. El voto por Franco Parisi es la voz de protesta de la clase media emergente y aspiracional, a la que la izquierda, con desdén, ha catalogado como el “facho pobre”. Esta clase popular, que busca salir adelante mediante el esfuerzo propio, la educación y el emprendimiento, es el resultado paradójico de 30 años de políticas de libre mercado.

Su indignación se centra en una realidad que la izquierda ignora: para este grupo, el Estado se ha transformado en un problema y no en un factor de ayuda. Este sector no recibe los subsidios destinados a los más vulnerables, sino que solo encuentra trabas a su capacidad de generar riqueza. La perspectiva paternalista adoptada por el Frente Amplio se contrapone a la búsqueda de autonomía en la toma de decisiones y al desarrollo individual. El ninguneo constante —desde “ricos de mall” hasta “aspiracionales”— es la dinámica con que se trata a quienes no coinciden con su visión ideológica. El PDG no es un fenómeno, sino el grito por mejores condiciones de quienes exigen respeto por su movilidad social.

Aldo Cassinelli

Director Escuela de Gobierno

Universidad Autónoma de Chile

 

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