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Mall chino: ¿Un signo más de decandencia de Algarrobo?

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Por: Mladen Yopo H.


Señor director:

Desde que tengo consciencia Algarrobo ha sido mi lugar de vacaciones. En la casa de mi abuelo, de un tío, de mis padres y ahora la mía. En ese tiempo he visto sus transformaciones y sus deformaciones. Se han concretado importantes obras de servicio a la comunidad (salud y otros), han aparecido buenos restaurantes, panaderías, heladerías y otros negocios que guardan ciertos estándares y estética, etc. 

Sin embargo y desde hace tiempo, por otra parte, se ha visto la concreción de varios proyectos que rompen con la identidad histórica y turística de la comuna como inmensas construcciones en las dunas y en la playa grande las que generan grandes tacos amén de limitar el espacio público, múltiples kioscos carentes de cualquier estética en las playas (venden plásticos) y una serie de “fritangerías” en la calle principal (Carlos Alessandri), para no citar el daño ecológico que ha causado el unir la isla, esa que un día acogió a una colonia de pingüinos, con la Puntilla (Cofradía Náutica), entre muchos otros

La última gracia de las alcaldías de la UDI es construcción de un mall chino en el lugar donde por décadas funcionó el emblemático restaurante El Hoyo, espacio ampliamente reconocido como parte del patrimonio gastronómico y público del balneario, rompiendo una vez más la identidad cultural de Algarrobo como balneario típico y “Capital Náutica de Chile”.

Hay una preocupación y enojo acumulado de muchos vecinos por los cambios en el borde costero y la pérdida de identidad en la comuna. Parte de la razón de ello es la falta de una ordenanza de fachada y de conservación del patrimonio, pero detrás también está el dinero y la corrupción. No olvidemos que hace poco se conoció la noticia de que el exalcalde de Algarrobo y militante de la UDI entonces, José Luis Yáñez, electo en 2021, fue sentenciado a una pena de 14 años de cárcel por delitos de malversación de caudales públicos y lavado de activos, lo que generó un perjuicio por $1.163 millones de pesos en el municipio que presidía. 

Entonces no sólo es factible preguntarse en cuantas de estas deformaciones/obras corrió planta, sino que mirando a futuro y no matar la esencia del balneario (estándares básicos) también plantea la necesidad de mayor fiscalización de órganos del Estado como Contraloría y de una ciudanía más activa.

Atentamente,

Mladen Yopo H.

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