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Multilateralismo en crisis ¿Y ahora qué? Opinión

Multilateralismo en crisis ¿Y ahora qué?

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Eduardo A. Santos Fuenzalida
Por : Eduardo A. Santos Fuenzalida Experto internacional en asuntos de comercio
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El multilateralismo está en crisis, y no creo que haya muchas dudas al respecto.


Los conflictos geopolíticos y bélicos se agravan en el Medio Oriente, Asia, África y el este de Europa. Al mismo tiempo, se agudizan las “medidas matonescas” en el ámbito comercial, y crece sin control, el “hambre” -de algunos países- por los recursos naturales, los minerales críticos y las tierras raras. Y, las instituciones multilaterales han sido incapaces de enfrentar estos desafíos y de resolver las crisis que amenazan la estabilidad geopolítica y económica global. Nuestra región no ha estado al margen. Ya no tengo dudas: el multilateralismo enfrenta una crisis terminal y -de ocurrir- ello pondría fin al equilibrio inestable, pero equilibrio al fin, que se alcanzó en la postguerra. De hecho, creo, estamos en los inicios de una nueva era de “globalización de bloques”, acompañada de un “paternalismo matonesco”, malamente disfrazado algunas veces.  

Aun así, hay muchos que insisten en que, un país pequeño como Chile -como Política de Estado- debe profundizar su apertura comercial y “aferrarse” al multilateralismo. Es cierto, somos una economía pequeña y no podemos aislarnos de la “globalización” -cualquiera sea la forma que adopte- y navegar los desafíos de este proceso “por nuestra cuenta”. Necesitamos del “multilateralismo”, de sus normas internacionales y de un liderazgo, que mantengan el orden ya establecido y nos permita sentirnos “parte de algo”. Lamentablemente, el sistema multilateral está agónico, bajo serias amenazas y no funciona.

No obstante, en el desorden geopolítico y comercial actual -que parece moverse a una “globalización de bloques”- algunos creen que la alternativa sería “tomar partido” por alguna de las potencias que se disputan este desorden, “aferrándonos” con todo y cómo sea, a uno de ellos. Nos han invitado a los BRICS, pero solo somos observadores. Aun así, ya estamos muy comprometidos comercialmente con China y somos “socios estratégicosde su “Ruta de la Seda”, según lo recuerda regularmente su Embajador. Otros piensan en la U. E. – 27 y en el Acuerdo Marco Avanzado, pero ésta es considerada “debilucha” por muchos. Europa no ha sabido ni podido, ponerles los límites a los atropellos de Putin en el este europeo, ni a las bravuconadas de Trump en materia comercial, política y temas de defensa. Y, entonces ¿Acaso será los EE.UU. con MAGA “a cuestas”? Por ahora, todo parece indicar que será así. 

Sin embargo, creo que existen alternativas en el “barrio”: la integración regional. Si, es cierto, será difícil política y económicamente. No obstante, yo respondería que Europa la intentó luego de haberse desangrado en la Segunda Guerra Mundial. Y los pilares fueron y han sido, Alemania y Francia. La Unión Europea -hoy de 27 miembros- está lejos de ser perfecta y, a veces, sorprende que pueda funcionar con las diferencias políticas y económicas que existen entre sus líderes y de país en país. No obstante, la U.E. ha logrado posicionarse como una potencia económica, con un enorme mercado común y -lo que es más importante- ha permitido sacar de la pobreza e impulsar el desarrollo de las naciones del Sur y del Este de Europa. Aun con dificultades, la integración conduce a resultados positivos.

Algunos podrían pensar en la Alianza del Pacífico para “avanzar” en el proceso de integración. Creo, sin embargo, que México está aún muy “integrado” a la economía del NAFTA 2 (USMCA) y por ello es un lastre, más que un aporte a la Alianza y al proceso de integración de Latinoamérica ¿Podrá MERCOSUR ser, entonces, un actor relevante en el proceso? A pesar de sus crisis, MERCOSUR, crece y se consolida, y, en la actualidad, está integrado por seis Estados Partes (Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay, Uruguay, y Venezuela, que está suspendida) y siete Estados Asociados (Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Panamá, Perú y Surinam). Y, casi todos son miembros de ALADI. Además, acaba de sumar el acuerdo con la U.E. 

Entonces ¿Cuál será, MERCOSUR o ALADI? Creo que ambos son una vía legítima para avanzar en la integración regional, la que deberíamos impulsar en ambos foros y, simultáneamente, en los frentes políticos, técnicos y económicos. Mi sugerencia es avanzar en aquel sector en que América Latina ha hecho el mayor progreso, el sector agrícola y alimentario. Como Región, este sector nos proyecta como una “potencia” alimentaria global, sin dejar de potenciar al mismo tiempo -valga la redundancia-  la “seguridad alimentariaregional

Para continuar consolidando el potencial global del sector agrícola y alimentario regional y, a la vez -“sin querer queriendo”- avanzar en el proceso de integración regional, hay tareas prioritarias que, creo debemos impulsar: (1) estandarización de normas y regulaciones alimentarias, y (2) integración real de las Pymes agrícolas y alimentarias a las cadenas de exportación. Para ésta última, necesitamos la apertura de una “ventana única exportadora Pyme” -que integre a los países de Latinoamérica– y que entregue de manera simple y gratuita, información de utilidad sobre -al menos- normativa local y regional, acceso a mercados, y contactos con exportadores o importadores, y cadenas de distribución (según sea el caso) y apoyo financiero para este proceso. 

 

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.

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