Opinión
Agencia Uno
Iván Poduje, el provocador: ¿El estilo del próximo gobierno?
Los arrebatos, la lógica del que grita más fuerte o ataca a la persona por sobre las ideas, no corresponde a una autoridad de gobierno. Salvo, que el diseño de la futura administración sea instaurar un estilo confrontacional.
Iván Slavko Poduje Capdeville es, por, sobre todo, un provocador. No tiene filtro alguno para referirse a quienes no comparten sus ideas políticas. Bueno tal vez por eso formó parte del polémico programa “Sin Filtros”, un espacio ácido, de política-farándula financiado por Scylla Inc SpA, de Gastón Calcagno, quien ayudó a financiar su campaña por la alcaldía de Viña del Mar. Los dueños del programa le aportaron $261 millones a la campaña a Gobernador de Francisco Orrego y otros $30 millones a Iván Poduje. Por cierto, una apuesta fallida porque ninguno de los dos resultó electo.
En el programa “Sin Filtros“, Poduje se sentía a sus anchas. Acompañado de tres políticos con su mismo estilo -Orrego, Camila Flores y Mara Sedini-, se acostumbró a lanzar frases duras y personalizadas a sus adversarios. Más que criticar ideas, Poduje ataca a las personas que las emiten. No se salvaron Eugenio Tironi, ni Cristian Leporati –“eres un mentiroso, un ignorante y matón”, ni el Presidente Gabriel Boric –“usted nunca concreta nada, nunca hace nada”, ni menos otros panelistas del mismo programa, los que rotaban semana a semana, a diferencia del cuarteto de derecha: “te robaste la plata, no tienes ética”, “ustedes apoyaron delincuentes, se cargaron estaciones de metro, apoyaron las barras braves, acusaron a Carabineros de falsas violaciones de DDHH”, dijo subiendo el tono, sin mirar a su oponente, sino a la cámara, a propósito del estallido social. Sin pruebas, pero con la cuña perfecta para dejar la interpretación instalada.
Pero Iván Slavko, no solo es un polemista que no escatima en adjetivos y en calificar las conductas de sus adversarios. También es un hombre que ha transitado por todos los sectores políticos, quizás una constante de varios de sus colegas que integrarán el gabinete del presidente electo o serán subsecretarios. En 2016 participó en el preequipo de campaña de Ricardo Lagos (PS), luego en 2021 estuvo también en los inicios de la campaña de Evelyn Matthei (UDI). Por supuesto, fue asesor en los gobiernos de Piñera (RN) y Bachelet (PS).
En 2020 renunció a la Universidad Católica, acusando discriminación, luego de que la casa de estudios emitiera un comunicado lamentando el tono y “poca empatía” de Poduje en RRSS con los afectados por la pandemia.
En 2024 intentó conquistar la alcaldía de Viña del Mar, pero perdió frente a Macarena Ripamontti (FA). Durante la campaña fallida, provocó indignación en el mundo cultural de la región cuando afirmó de Valparaíso “el deterioro se confunde con bohemia y la falta de oportunidades como poesía”
En 2025, durante la campaña presidencial, según el medio Ciper, Iván Slavko, estuvo relacionado con cuentas trolls y lo vinculó a la red “Patitoo_verde” -asociado a ejecutivo de Canal 13- que lideró la estrategia para hacer ver a Evelyn Matthei con dificultades cognitivas.
Pero Iván Slavko, una vez designado ministro de Vivienda por José Antonio Kast, en vez de intentar controlar su pensamiento hablado, y sus críticas destempladas y personalizadas, parece haber aumentando el volumen. Por algo, Poduje participó de un programa de TV y se mueve bien en RRSS, por lo que sabe que puede tener un rol importante en la agenda comunicacional del nuevo gobierno. Sin embargo, la pregunta es si ese será el estilo de la futura administración. Por ahora, algunas señales parecen ir en el sentido contrario, partiendo por el estilo que está imponiendo el propio Presidente electo.
En menos de un mes, desde que fue anunciado como futuro ministro, Poduje ha tenido tres polémicas públicas. Momentos explosivos, la verdad. No tengo como saber si esto es propio de la personalidad y el estilo del arquitecto o bien obedece a una estrategia para capturar la atención de la opinión pública.
Primero las emprendió contra un académico que lo increpó en un seminario en Concepción, a quien incluso conminó a retirarse de la sala, advirtiéndole que desde el 11 de marzo podría llevar a tribunales a gente como él. Refiriéndose a la reconstrucción post incendios -una tragedia que ya se hizo habitual en los veranos- afirmó “hay obras que están paralizadas por el activismo ambiental, fanáticos ambientales en el gobierno que tienen paradas viviendas de reconstrucción porque encontraron un árbol. Tenemos un Hospital del Cáncer parado 18 meses porque encontraron un nido de lauchas”.
Las reacciones desde el gobierno, la Asociación de Municipalidades y mundo ambiental no se hicieron esperar. Por cierto, como me reconoció un ambientalista “Poduje nos dio un nuevo aire, ahora que ser ambientalista parece no estar de moda”. De hecho, el propio presidente electo criticó, en un encuentro de la derecha radical en Europa, al ambientalismo.
La semana pasada, Poduje criticó la ayuda humanitaria a Cuba – ¿por qué tiene que hablar él de ese tema? – y luego las emprendió contra la vocera del gobierno. Fiel a su estilo, más que criticar el proceso de reconstrucción -con el que ha sido duro y categórico- esta vez lanzó un ataque directo a la persona de Camila Vallejo, calificando su conducta sin dar pruebas de su afirmación “la ministra Vallejo se fue a sacar fotos, se comprometió a hacer cosas y nunca más volvió, y no dio ninguna explicación”. Y agregó: “Usted debería hacer un mea culpa por haberse ido a comprometer con familias que estaban con estrés postraumático, que confiaron en usted, preguntaron dónde estaba usted y después les dijeron que ya no iba a venir más“
Por cierto, Poduje ha cruzado un terreno peligroso al hablar de esa forma a una autoridad de gobierno -como antes lo hizo con el Presidente Boric-, no tanto por la crudeza y el mal gusto de personalizar la crítica, sino porque después no se podrá quejar cuando otros hagan lo mismo con él siendo ministro. Aunque ya me imagino la reacción que puede tener Iván, considerando el estilo que le hemos observado como panelista de TV y de estas semanas en que solo está designado ministro.
Los arrebatos, la lógica del que grita más fuerte o ataca a la persona por sobre las ideas, no corresponde a una autoridad de gobierno. Salvo, que el diseño de la futura administración sea instaurar un estilo confrontacional. Después de todo, Kast tendrá a dos ministros del polémico programa “Sin Filtros“ en su gabinete.
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