Opinión
La invisible alerta sanitaria que amenaza a Chile
Estos resultados de la ENAFID 2024 son una clara llamada de atención para todos: individuos, familias y autoridades.
En Chile, la mayor amenaza para la salud pública no siempre hace ruido ni ocupa titulares de diarios, pero avanza de manera constante. El sedentarismo se ha instalado como un hábito transversal, afectando a niños, jóvenes y adultos por igual. La reciente Encuesta Nacional de Actividad Física y Deportes (ENAFID) 2024 confirma que estamos ante un problema estructural que compromete seriamente el bienestar presente y futuro del país.
Los resultados indican que el sedentarismo es una epidemia en Chile, con un alarmante 60,5% de la población mayor de 5 años que no cumple con las recomendaciones de actividad física de la Organización Mundial de la Salud (OMS). La situación es particularmente crítica entre niños, niñas y adolescentes, donde la inactividad asciende a un asombroso 73,6 %.
El informe también mostró que solo el 39,5 % de los chilenos son activos, mientras que un 30,6 % se clasifica como “parcialmente activo” y un 29,9 % como “inactivo”. Juntos, los inactivos y parcialmente activos suman ese 60,5 % que no alcanza los niveles óptimos de salud. Por género, los hombres muestran un ligeramente mayor nivel de actividad (39,9 %) que las mujeres (39,1 %).
En el ámbito laboral, el panorama también es desolador: el 64,2 % de los lugares de trabajo no cuenta con ninguna medida de promoción para incentivar la actividad física, y solo el 14,4% ofrece “pausas activas”.
Con el retorno a las rutinas escolares y laborales, esta tendencia al sedentarismo no necesariamente se revierte. La alta exposición a pantallas y la falta de planificación de actividades físicas estructuradas son factores que históricamente contribuyen a una disminución aún más pronunciada de la actividad física, especialmente entre los niños y adolescentes. Por ello, no olvidemos generar espacios y oportunidades para el movimiento durante todo el año, con el fin de evitar que los hábitos sedentarios se arraiguen aún más.
Asimismo, las razones principales para la inactividad persisten: la falta de tiempo y la falta de motivación encabezan la lista. Para los niños y adolescentes, la falta de acompañamiento, el mantenimiento de las instalaciones, la delincuencia y la inseguridad percibida son barreras importantes para el uso de espacios deportivos cercanos.
Estos resultados de la ENAFID 2024 son una clara llamada de atención para todos: individuos, familias y autoridades. Es responsabilidad de cada uno de nosotros adoptar hábitos de vida saludables y fomentar un entorno que incentive la actividad física. Las familias deben involucrarse en la promoción del ejercicio y el esparcimiento, mientras que las autoridades tienen el deber de implementar políticas públicas integrales y efectivas que roten en torno al bienestar de la población. Solo mediante un esfuerzo conjunto podremos revertir esta alarmante tendencia hacia el sedentarismo y asegurar un futuro más saludable para todos.
- El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.
Inscríbete en nuestro Newsletter El Mostrador Opinión, No te pierdas las columnas de opinión más destacadas de la semana en tu correo. Todos los domingos a las 10am.