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Fotos: AgenciaUNO
Cómo J. A. Kast cedió a la presión de su sector sobre la candidatura de Bachelet a la ONU
El presidente electo endureció su postura frente a la aspiración de la exmandataria tras críticas de sus aliados y llamados a frenar el respaldo del gobierno saliente, aunque postergó la decisión formal, en medio de divisiones internas, gestiones diplomáticas en curso y una competencia abierta.
Aunque mantiene la promesa de no pronunciarse oficialmente hasta asumir la Presidencia el 11 de marzo, José Antonio Kast terminó este jueves endureciendo su discurso sobre la candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaría General de la ONU, alineándose públicamente con la tesis del “amarre” levantada el martes por su propio sector, encabezada por Arturo Squella y el Partido Republicano.
A ello se sumó Ruth Hurtado, secretaria general de los republicanos, quien cuestionó las credenciales de Bachelet y dijo que su desempeño como presidenta de Chile fue “bastante paupérrimo”, apuntando a que Chile heredó “malas políticas públicas en educación, migración y tributación”.
Eso sí, la presión también provino desde la UDI días antes. A inicios del mes, la bancada gremialista pidió explícitamente a Kast suspender el financiamiento de la candidatura de Bachelet a la ONU y destinar recursos para la reconstrucción en el sur.
Ese mismo día se sumó el senador y miembro de la comisión de Relaciones Exteriores, Rojo Edwards (exmilitante republicano), instándolo públicamente a que defina su postura respecto a la candidatura de la exmandataria Michelle Bachelet a la secretaría general de las Naciones Unidas (ONU).
“Comparto lo dicho por el presidente de mi partido. Nosotros lo que no queremos es que un gobierno saliente deje amarrados los destinos del país en ningún sentido”, afirmó Kast este jueves en medio de la gira que está realizando por Europa, rompiendo parte de su silencio y sumándose a las críticas contra la inscripción de Bachelet por parte del Presidente Gabriel Boric, moción que cuenta con el respaldo de Brasil y México.
Por cierto, el lunes en la mañana Kast había evitado el tema desde Viña del Mar, donde llegó para reunirse con familias damnificadas por el megaincendio de hace casi dos años.
Sin embargo, ha tratado de matizar su postura. Aunque respalda las críticas de Squella, reiteró que la decisión formal sobre la candidatura será adoptada una vez que asuma la Presidencia. En paralelo, su entorno asegura que la escalada del discurso buscó dar apoyo interno a su sector y marcar que la transición no implica simplemente avalar decisiones de último minuto de Gabriel Boric.
Presión interna y división en la derecha
La reacción de Kast se produce en un contexto en el que la derecha aparece dividida frente a la candidatura de Bachelet. Un sondeo de El Mercurio reveló que 15 de los 29 diputados de derecha a quienes contactó dicho medio, y que formarán parte de la Cámara Baja en el gobierno entrante, consideran que la administración de Kast no debería respaldarla, mientras que 13 prefirieron abstenerse. Solo Ximena Ossandón (RN) se manifestó a favor: “Es chilena, con experiencia en la ONU y sería una buena señal de unidad hacia los sectores de centroizquierda”.
A favor
- Ximena Ossandón (RN)
Abstención
- Cristian Araya (REP)
- Andrés Celis (RN)
- Eduardo Durán (RN)
- José Carlos Meza (REP)
- Claudia Mora (RN)
- Benjamín Moreno (REP)
- Luis Pardo (RN)
- Joanna Pérez (DEM)
- Rodrigo Ramírez (IND-RN)
- Javiera Rodríguez (REP)
- Agustín Romero (REP)
- Luis Sánchez (REO)
- Hotuiti Teao (IND-UDI)
En contra
- Jorge Alessandri (UDI)
- Sergio Bobadilla (UDI)
- Sara Concha (PSC)
- Carlos Chandía (RN)
- Eduardo Cretton (UDI)
- Daniel Lilayú (UDI)
- Cristóbal Martínez (UDI)
- Ximena Naranjo (UDI)
- Ricardo Neumann (UDI)
- Mario Olavarría (UDI)
- Marlén Pérez (IND-UDI)
- Natalia Romero (IND-UDI)
- Stephan Schubert (REP)
- Marco Sulantay (UDI)
- Daniel Valenzuela (IND-RN)
Dentro del oficialismo de Kast, José García (RN), futuro ministro Segpres, y otros personeros han llamado a la prudencia y al respeto de la institucionalidad, enfatizando que la conducción de la política exterior será responsabilidad exclusiva de la nueva administración desde el 11 de marzo. Mientras tanto, otras figuras de la derecha como Manuel José Ossandón (RN), Francisco Chahuán (RN), Iván Moreira (UDI) y Matías Walker (D), así como el alcalde Mario Desbordes (RN), han defendido la candidatura de Bachelet como un desafío de Estado que trasciende las diferencias políticas.
Política de Estado
Desde La Moneda, la ministra vocera Camila Vallejo defendió la postulación como una política de Estado que trasciende gobiernos. “Fue una decisión informada desde septiembre de 2025, con apoyo de Brasil y México, y busca fortalecer el multilateralismo y la voz de América Latina”, dijo a la prensa.
Cabe mencionar que la futura vocera, Mara Sedini, se reunirá con Vallejo el 25 de febrero en una instancia de coordinación bilateral que genera expectación por los cruces comunicacionales entre ambas administraciones.
El canciller saliente, Alberto van Klaveren, también activó a las embajadas chilenas para promover la candidatura, enviando instrucciones a misiones en el extranjero y coordinando acciones con Brasil y México, incluyendo la entrega de la carta de inscripción, el currículum de Bachelet y traducciones al idioma local, todo mientras el equipo de Kast evita fijar postura hasta el 11 de marzo.
Carrera internacional
El camino de Bachelet aún es largo y competitivo. Su candidatura competirá por suceder a António Guterres frente al Consejo de Seguridad de la ONU, donde se evaluarán múltiples aspirantes internacionales, incluyendo la costarricense Rebeca Grynspan, el argentino Rafael Grossi y la ecuatoriana-libanesa Ivonne Baki. Además, persiste la incertidumbre sobre un posible veto de Estados Unidos, lo que ha sido un factor considerado por Kast y su equipo.
La disputa interna chilena se suma a la carrera global, en la que la expresidenta deberá combinar experiencia diplomática con capacidad de persuadir a actores internacionales, mientras enfrenta cuestionamientos en casa y el reloj de la transición avanza inexorable hacia el 11 de marzo.