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Desazón en sectores del Ejército por fallido nombramiento de Oscar Bustos en Subsecretaria de FF.AA.
El general de Ejército(r) se habría caído a último minuto. La Subsecretaría de FF.AA es clave: gestiona los procesos administrativos y financieros del Ministerio de Defensa y las ramas; tramita nombramientos, ascensos, retiros, renuncias y tiene bajo su responsabilidad las destinaciones militares.
En una jornada marcada por los anuncios de la Oficina del Presidente Electo (OPE), José Antonio Kast, una de las mayores sorpresas fue la omisión de un nombre que se daba por descontado en los pasillos castrenses: el general de Ejército en retiro Óscar Bustos Carrasco.
Pese a que su nombre tomó una fuerza inusitada durante la semana de definiciones y su designación se consideraba un hecho en diversos círculos militares, la repartición finalmente quedó vacante, generando una evidente desazón en las filas del Ejército.
Al interior de La Moneda chica, Bustos Carrasco era perfilado como el sucesor natural del actual subsecretario Galo Eidelstein (PC) y según explican un nombre se habría caído en el último minuto.
Bustos es un hombre apreciado y respetado al interior de las Fuerzas Armadas, posee una trayectoria que lo posicionaba como un candidato de alto perfil técnico y político. Había sido compañero de curso del excomandante en Jefe, Ricardo Martínez, y profesor de inteligencia de varios oficiales, entre ellos el actual comandante en Jefe del Ejército, Pedro Varela.
La omisión de su nombre causó extrañeza, ya que en el Ejército “lo esperaban” y su designación se daba por hecho en redes sociales y medios de comunicación. El hecho de que la subsecretaría de Fuerzas Armadas quedara vacante mientras se anunciaban otros 39 cargos fue calificado como “muy extraño”.
Críticas en el oficialismo por silla vacía
La sorpresa no fue solo entre los uniformados, también hubo críticas en la oposición. La senadora y presidenta del PS, Paulina Vodanovic, quien conoce bien ese escritorio por su pasado como subsecretaria de la cartera, no ocultó su inquietud.
“Quedé preocupada porque no sabemos quién va a ser el subsecretario o subsecretaria de esa cartera que es bastante importante. Es raro lo que ocurrió… ese ministerio queda con una subsecretaría menos “, señaló la senadora en radio Infinita.
La líder del PS puso el dedo en la llaga, en un cargo cuyo nombramiento fallido había pasado sin signos de agitación. Según expresó la legisladora mientras el resto de las oficinas se llenan de nombres que “parecen venir de otros mundos”, la Subsecretaría para las FF.AA. permanece desierta. Y lanzó una advertencia: que el nuevo gobierno debería escuchar antes de que el vacío se convierta en crisis.
La experiencia de Bustos Carrasco en el Alto Mando, donde sirvió como comandante de Salud y comandante de Industria Militar e Ingeniería entre 2014 y 2017, sumada a su paso por la administración civil como jefe de división en la Subsecretaría de Defensa durante el segundo gobierno de Sebastián Piñera, lo hacían la carta fuerte para el cargo.
Sin embargo, al momento de los anuncios oficiales, Kast señaló que aún se encuentran trabajando junto al futuro ministro Fernando Barros “para encontrar al mejor subsecretario”, confirmando que la idea de nombrar a Bustos no se concretó.
La semana pasada, el nombre de Óscar Bustos Carrasco no solo circulaba en los pasillos del Ministerio de Defensa; parecía escrito en piedra en círculos militares. Un general de Ejército, ingeniero politécnico, experto en inteligencia, exagregado en Estados Unidos, especialista en Educación, autor de un libro y, según sus pares, un “capo” en lo técnico. Pero cuando llegó el momento de los anuncios oficiales, el asiento quedó vacío.
“(El subsecretario) viene en camino. Tuvimos la posibilidad de seguir haciendo algunos análisis, pero dentro de los próximos días lo daremos a conocer”, señaló muy escueto el sábado pasado el Presidente electo José Antonio Kast.
Pese a ello se dio pábulo a una serie de versiones sobre la caída: Un veto de última hora, una pugna entre interesados de la Fach y del Ejército, haber declarado como testigo en una investigación del ministro en visita Alejandro Madrid; eran algunos de las versiones de pasillo en los círculos castrenses que buscaban explicar la ausencia.
Una repartición estratégica en disputa
La caída de Bustos no es un tema menor para las instituciones castrenses. El sucesor del actual subsecretario Galo Eidelstein (PC) es seguido con expectación entre los uniformados y la repartición es considerada una de las más críticas del Estado, debido a su rol central en la gestión operativa y financiera de la defensa nacional.
La repartición gestiona los procesos administrativos y financieros del Ministerio de Defensa y las FF.AA; tramita nombramientos, ascensos, retiros y renuncias y tiene bajo su responsabilidad las destinaciones militares, comisiones de servicio al extranjero y todos aquellos actos administrativos orientados a la resolución sobre solicitudes y beneficios del personal.
La importancia de este organismo explica por qué la designación de su subsecretario se sigue con extrema atención en las Fuerzas Armadas, especialmente ante la posibilidad de que un oficial en retiro asuma la dirección civil de la institución.
Galo Eidelstein (PC) ha estado envuelto en varias polémicas durante su gestión pero es uno de los pocos miembros del gabinete original del Presidente Boric. Según Ex-Ante, días después del triunfo de Kast, la Subsecretaría abrió un concurso para designar a dos jefes de departamento que deberán permanecer en su cargo por tres años. Por otro lado, en diciembre contrató a cuatro funcionarios, lo que generó molestia en el gobierno entrante.
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